viernes, octubre 23, 2015

Démosles herramientas a los profesores

Con la vuelta al cole nos hemos topado con las reuniones de padres de principio de curso (un mes después). Como este año los niños han empezado en un cole nuevo no he querido perderme ni una de estas reuniones para enterarme bien de como hacen las cosas y de como trabajan.
No os podéis ni imaginar el sacrificio que supuso para mi llegar a casa después de llegar de natación a las 18.30h al que fui directamente del trabajo solo para soltar la bolsa con los bañadores y a dos niños y volver a salir por la puerta. Intentar no dormirme en esas reuniones en la que afortunadamente estaba sentadita por primera vez en todo el día.

Las reuniones fueron bien. Las conclusiones son que les van a meter mucha caña a los mayores pero que es un colegio que, por lo que parece, se preocupan bastante de sus alumnos, no solo a nivel académico, sino también a nivel personal en estas edades que empiezan a ser complicadas.

En las reuniones de los peques "alguien" tuvo la maravillosa idea de hacer todas las de infantil simultaneas, el mismo día a la misma hora para quienes tuvieramos a varios niños en diferentes clases tuvieramos que dividirnos, multiplicarnos o vete a saber que.

Nos arriesgamos a dejar a los peques con los mayores mientras papá iba a la reunión de uno y yo a la de otro. (Fue un desastre, mis hijos no madurarán nunca).

Cuando terminó mi reunión fui a buscar a papá que aún no había terminado la suya. Al entrar en clase estaban enzarzados en una guerra contra la profesora porque habían descubierto que utilizan el método pedagógico de sacar a los niños fuera del aula durante unos minutos como castigo y que les hacen ponerse con la "cabecita baja" para relajarlos después del patio.
Escandalizados estaban de que emplearan esos métodos con el argumento de que eran muy antiguos.

Si son antiguos y se siguen empleando, señores, es porque funciona. Y la Sra. Montesori, que tanto se les llena la boca a algunos hoy en día y que es un método de tremenda actualidad era del siglo XIX. (super moderna).
Los niños a los que había que educar por aquel entonces no eran los mismos que los de ahora, ni siquiera nuestros padres eran los niños que hay que educar ahora en donde los padres muchas veces no tiene la autoridad necesaria para hacerlo (afortunadamente no siempre) pero que delegan en profesores a los que le quitan la poca autoridad que puedan haberse ganado.
Me matan esta gente que se pone a hablar de métodos pedagógicos hablando como si su realidad fuera la ley. Que hablan de consejos pedagógicos y sistemas de enseñanza cuando no son ellos los que estén en la clase con 25 niños todos diferentes.
Puedo entender la frustración de un profesor cuando un niño le da patadas y no puede hacer NADA, cuando le castigan y el niño le dice que NO en la cara, cuando se levantan, salen de clase o te chulean y ni siquiera pueden recurrir a sus padres como amenaza.

¿Que haríais vosotros si le pedíis a vuestro hijo que recoja su cuarto, por ejemplo y os dice que no y empieza a sacar más?.
Hablaréis con él y se lo intentaréis hacer entender.
¿Y si no funciona?. Se lo repetiréis una docena de veces.
¿Y si sigue sin funcionar? Le castigaréis sin tele. ¿Y si empieza a reirse en vuestra cara o a pegaros o a romper cosas?

Puede que lo de sacar al niño un rato de clase no sea lo más apropiado para muchos niños, para otros es incluso motivo de celebración pero para otros si es un castigo e incluso a veces funciona.
No se puede delegar una tarea tan importante como la educación de los hijos a unas personas y no darle ni una sola herramienta para que ellos puedan hacer su trabajo.
Todo el mundo funciona con premios y castigos. Lo de los premios, más o menos todo el mundo lo tiene claro, lo de los castigos a veces se nos olvida. Se nos olvida que en la vida todo tiene consecuencias, todos nuestros actos tienen repercusiones y nunca se es demasiado joven para aprender eso.
Si mi hijo se porta lo suficientemente mal para que la profesora tenga que sacarlo del aula no solo tiene mi permiso, sino que tiene mi apoyo pues pasan en el cole demasiadas hora como para que sospechen siquiera que el cole no tiene normas y que sus actos pasarán desapercibidos.
He dicho.

5 comentarios:

  1. Yo soy profesora, he trabajado en coles públicos en Perú y he tenido 45 niños de 3 años a mi cargo y por experiencia puedo decir que sino se pone limites con ciertos niños terribles, el aula de clase se convierte en un caos!
    Puedo decir también que es totalmente distinta la educación allá, porque allí se tiene un gran respeto por lo que el profesor dice o hace, y los padres apoyan totalmente al profesor en cuanto a poner limites o si se les llama la atención por alguna mala acción del niño.
    Corregir una mala acción con castigos no creo q sea malo, obvio siempre y cuando no se confundan los castigos con abusos.
    Me parece que a los niños aquí se les da demasiada liberta y confianza, por ejemplo, veo a mi hija en el cole llamar a la profesora por su nombre como si fuera d su edad y no me parece, "la Pilar" te ha mandado una nota Mami, me dice, la corrijo pero al otro día seguimos con lo mismo, parecerá una tontería pero tienen q tener un respeto hacia la profesora, eso de que la tuteen a algunos les parecerá normal y algo sin importancia pero si con 9 años tratan a una mujer de 40 y tantos como si fuera su igual, cuando estas niñas tengan 15 pensaran algunas, que tienen toooodo el derecho de contestarles mal o mandarlas al diablo por que se creeran q es su igual...
    En conclusión, la educación viene de casa, las profesoras solo enseñamos materias en el cole, pero si nuestros niños NO son educados, no nos quejemos si la profe tiene q hacerla de mama, al final es por el bien del niño, APOYEMOSLA!

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. estoy totalmente de acuerdo contigo. si los padres nos encargásemos de educar mejor a nuestros hijos en casa y a no quitarles la autoridad a los profesores pienso que nos iría mejor.

    ResponderEliminar
  4. Hola,
    Hace poco "caí" en tu blog de casualidad. Venía de leer comentarios en otro blog y así sucesivamente...
    Yo también soy profe y, recientemente, madre de una niña.
    He de decir que en el Magisterio hay cosas mejorables. Yo eché de menos una formación completa y unos profes de Universidad con formación Y PRÁCTICA de maestros, cosa que no siempre es así. Por ello estudié una 2ª carrera.
    Pero bueno, también hay cosas buenas en los maestros. Muchos tienen que enfrentarse a diario a clases difíciles y con alumnos en situaciones complejas. Sufren agresiones físicas y verbales por parte de padres y alumnos.
    En esos casos no bastan los métodos Montessori ni otros pues es necesaria una práctica consensuada entre profes y padres. Este consenso no es fácil. Se dan situaciones que no facilitan un trabajo adecuado: un mismo profesor da clase en tantos grupos de edades tan distintas que cuesta que conozca a los chicos pronto; los orientadores tienen tantos alumnos y centros que no puedes hablar con ellos más que el día semanal que vienen a tu cole y en la hora del recreo, que tienes que cuidar; puede haber padres con situaciones socio-económicas muy complejas... y duras. Eso a veces no es cuestión de solucionarlo, pues con los medios actuales es dificilísimo, pero hay que llevar un seguimiento con ellos que con más recursos, seguro que mejoraría. Y claro, no les puedes decir al resto de papás de esa clase lo que hay de verdad porque te exigen que lo arregles. Como si uno aunara en su persona los poderes de los Servicios Sociales y la Consejería de Educación a la vez. ;)
    ; a veces, padres que no colaboran porque están enfadados con el sistema. No me extraña. Yo como profesional oigo y veo actitudes que me molestan, me enfadan, me enervan... ; directivos poco formados y con pocas dotes para el puesto; personas cansdas del sistema que ya no creen en la Administración, siempre más pendiente de ahorrar "la pela" que en invertir a futuro...

    Éstas son sólo algunas pocas situaciones que se dan que impiden una práctica correcta. Por tanto, hay cosas mejorables pero también hay maestros con vocación y buenas prácticas que día a día se enfrentan a dificultades que nadie pone fin. Porque, seamos realistas, en España ningún Gobierno aún se ha preocupado REALMENTE de mejorar la Escuela Pública.

    Así y todo, creo que ésta seguirá siempre siendo una profesión para gente con vocación, Si no, no aguantas todo de lo que he hablado ni las cosas habituales de cualquier trabajo con adolescentes o menores con dificultades.

    También quiero añadir que, muchas veces, las cosas que los profesores queremos denunciar no las podemos decir o de lo contrario pondríamos en riesgo nuestro trabajo.

    ResponderEliminar

Gracias por tus comentarios !!!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...