miércoles, julio 15, 2015

Escapada a Italia con niños

Hace dos meses, allá por las vacaciones de Pascua (de Francia, que no caen en Pascua, sino una semana después) nos pareció que era una buena idea hacer una escapadita de cuatro o cinco días a Italia por eso de coger fuerzas antes de ponernos con la mudanza.
Quería escribir aquí un post de "Italia con niños" tal y como hice con París o Londres pero la verdad es que después de la experiencia es un viaje que no repetiría y por lo tanto no recomendaré.
No me malentendáis. Italia es preciosa y es un destino único e irrepetible pero no creo que sea el mejor destino para ir con niños si quieres ver Italia pues la verdad es que apenas hay cosas para que los niños disfruten (igual es que mis niños son muy raros).
A ver, Italia es como un museo, esta lleno de monumentos, esculturas, cuadros y arquitectura por todas partes. Si vuestros niños son fanáticos del arte romano o son capaces de visitar una media de tres iglesias, dos puentes y un museo diario sin protestar disfrutarán, pero los míos por suerte o por desgracia no son así. Eso de visitar iglesias no les llama a ninguno. Nuestro plan era ir alternando un museo con un parque, una iglesia por un museo de la ciencia tal y como hicimos en Londres o París, pero a pesar de que busqué y rebusqué en internet cosas que hacer con ellos la oferta es escasísima y mis niños (los cuatro) se aburrieron como ostras.

También nuestro fallo fue que no quisimos centrarnos a ir solo a un sitio. Queríamos aprovechar que todavía no vivimos en una isla en la que hay que coger avión o barco para todo y hacer una ruta en coche que incluyera más de una ciudad. Eso, al final fueron mogollón de kilómetros y, sobretodo, de tiempo.

Empezamos la ruta muy bien. Desde Toulouse a Cannes (toda una jornada) e hicimos parada para pasar la noche. A pesar de haber estado todo el día viajando al día siguiente empezaba nuestro viaje de verdad.
Al día siguiente nos despertamos prontito e intentamos parar en Mónaco y digo intentar pues había no se que acontencimiento de tenis que nos fue imposible aparcar, Salimos y entramos de Mónaco varias veces, finalmente desistimos continuamos nuestra ruta.

Llegamos a Portofino, yo ya lo conocía de haber estado una vez hace como 8 años y no ha cambiado ni una piedra.
Después de todo el día en el coche agradecimos poder pasear por el puerto, subir hasta la iglesia y poder tomarnos algo en una terracita al sol.



Yo quería tomarme mi coca-cola en alguna terraza flotante muy estilo chill-out pero estaban demasiado cerca del agua y hubiéramos tendido que rescatar a algún retoño.
Así que finalmente optamos por una terracita muy cuca en la plaza en donde los niños pudieron correr a gusto persiguiendo palomas temerarias.

Al día siguiente llegamos a Pisa. Para mí lo mejor del viaje. No solo me gustó la parte turística ( con la torre y la catedral), sino también la ciudad en sí que me pareció muy bonita y muy acogedora.

El niño nº1 y yo nos atrevimos a subir a la torre pero como a los peques no les permitieron subir (ni intentarlo siquiera, pues está prohibido) el Sr. Educando a cuatro tuvo que quedarse con ellos.
La niña nº 2 prefirió no subir, tampoco, no fuera cosa que se cansase.


Al día siguiente dejamos atrás Pisa y nos plantamos en Florencia.
Me pareció preciosa pero una ciudad/museo. Una joyita si te interesa el arte pero un tostón a los ojos de mis niños que solo querían jugar y sentarse en algún sitio en lugar de pasear, ver museos, estatuas e iglesias.

Aún así a mi me gustó mucho, sobretodo el Puente Vecchio que lo encontré muy original pero algo masificado.



Al día siguiente tocó Roma y aquí me vais a perdonar pero me decepcionó bastante. Yo ya había estado en una de esas paradas que se hacen con un crucero en la que te quedas con la miel en los labios. Me prometí volver y lo he cumplido pero no ha mejorado muy mi opinión. (No me peguéis).
Roma es preciosísima pero hay tanta y tanta, pero tanta gente que apenas te dejan disfrutarla. Es toda ella como un parque de atracciones lleno hasta arriba de turistas.
(Y eso que cogimos unas fechas que en teoría no era temporada alta pues semana santa había pasado y el resto de Europa tiene cole, jejeje).
Creo que no es la ciudad que más turistas recibe pero debe ser la que los tiene más concentrados. Como TODO es turístico y digno de ver hay gente por toooooooodas partes.
Y cuando digo gente también digo colas.
Fuimos a ver el Coliseo y es impresionante, pasamos de largo por las ruinas romanas que a pesar de que me pude hacer un par de fotos a mis niños no les interesó lo más mínimo.

Nos atrevimos también a visitar la basílica de San Pedro del Vaticano y hasta subir a la cúpula, vimos la Piazza di Spagna en la que había tanta gente que no se veían ni las escaleras. Comimos pizza en la Piazza Navona y tomamos un helado cerca de la Piazza dil Popolo.
Pero, para mi la mayor decepción de todas fue la Fontanna di Trevi. La han forrado de metacrilato, le han hecho una pasarela para que puedas acercarte más (haciendo cola) pero está más fea, mucho más fea, han adecuado un sitio para que puedas tirar tu moneda pero cae en un charco (no en la fuente). Igual es temporal y después la arreglan (con tanto andamio parecía que estaba en obras) pero en mi opinión se la han cargado.
Podéis ver aquí la noticia y algunas fotos del desaguisado.
No quisimos ni tirar la moneda allí, la tiramos en la que encontramos en la Piazza di Spagna y no fuimos los únicos.



Por último, para compensar a los niños de tanta piedra, monumento e iglesia ocupamos el último día en ir a un parque de atracciones cerca de Roma: El Cinecitta Wold.

Es un parque chiquitín con atracciones para todas las edades pero algunas de ellas muy buenas.
Pero lo mejor es que, como todo el mundo estaba en Roma visitando monumentos y como era lectivo y los niños estaban en clase el parque era prácticamente para nosotros solos. (Nos encontramos con un par de excursiones escolares y ya está).
Nada de colas, ni de calor. Lo pasamos bomba peleándonos con el agua, subiendo en las montañas rusas, en los globos de los peques. Una gozada que puso la guinda al viaje.

Repetiré Italia. Igual a la tercera será la vencida, pero está claro que esta vez sin niños.




7 comentarios:

  1. Si, Italia es para ir sin niños. Nosotros fuimos recién casados en un tour de esos en los que sólo caminas, miras y remiras... y estas deseando salir de allí para volver a casa y descansar...
    Tengo ganas de volver, ir sin prisa, pasear, mirar y... soñar, pero cada vez lo tengo más claro, es para ir sin niños. Los míos son más de naturaleza, la verdad es que los museos son un peñazo (con perdón), pero para ellos son eternos (hasta en los castillos del Loira terminaron cansados, jejeje).
    Besos y feliz vuelta a casa.

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  2. A mi la fontana di Trevi me decepcionó tanto...mi cara fue un poema al verla. Sí es cierto que yo no haría el viaje que vosotros hicisteis, precisamente por lo que comentas. Si los niños son unos amantes de la arquitectura pues genial, si no...mejor dejarlo.

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  3. Yo fui con 22 años y sin niños y además de forma privilegiada, porque un tío mío estaba de agregado militar en Roma y me quedé 8 días en su casa, en pleno centro de Roma, a un lado de su calle aparecía la Plaza del Popolo y al otro la plaza Navona. La paseé y la saboreé sin prisas, a veces sola, entrando en cada Iglesia y admirando las pinturas románicas que tanto me fascinan, en cada exposición de arte con la que tropezaba... otras veces con mi tía, que me explicaba cosas de la ciudad en que vivía o con mis primos, que me mostraron la Roma joven y contemporánea... En fin, un viaje de ensueño. Ahora tengo tres niños (de entre 3 y 7 años) y no creo que fuese con ellos a esa cuidad que tanto me gustó. Pero yo soy reacia a realizar con ellos este tipo de viajes... así que lo mismo se aplicaría a Paría, Londres, Nueva York... o cualquier otra ciudad a la que me encantaría volver

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  4. Estoy totalmente de acuerdo, Italia no es para visitar con niños, demasiado monumento demasiada iglesia. Cuando nosotros fuimos por primera vez a Roma me dio la sensación de que alguien había decidido que tenía mucho monumento y los había dejado caer todos en el mismo sitio, yo siempre digo que me pareció como si me dijeran: "ale, no sabía que hacer con todo esto y aquí tienes, ves visitando..." Es un pelin agobiante para ir con niños creo yo.
    No conocía tu blog, te sigo ahora, que me ha gustado mucho, si te apetece ya te pasas por el mío.

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  5. ¡Qué chulo! A mí me encantaría ir, con o sin niño :)

    Besos

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  6. Holaaaa, dónde estáis? Esperó q estéis bien.
    Echo de menos este blog.
    Saludos de otra mamá de familia numerosa

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