viernes, febrero 06, 2015

Juventud, divino tesoro

Cómo ya se veía venir el niño nº 1 no es el único en experimentar los sabores y sin sabvores de esa amarta, extraña y loca fase llamada LA ADOLESCENCIA.

La niña nº 2 está dando pasos agigantados para alcanzarle y descubrir lo que se está perdiendo, pero igual que cada niño es un mundo, cada adolescente también lo es.

Mientras el niño nº 1 se clausura en su cuarto y cuando sale es para creernos culpables de todo lo malo que "puede ser que ocurra, porque no nos cuenta nada" en su mundo y castigarnos a cara de perro como está mandao, la niña nº 2 parece que está posesa y lo mismo te viene para que le des mimitos cómo que te grita una salida de tono que no sabes ni a que viene ni cómo tomártelo.

Nos ha salido rebelde la niña, pero una rebelde con chulería, que es lo peor, que te mira con esa cara de "eres mi enemiga número 1" y te resopla y te hace aspavientos mientras le riñes porque no recoge su cuarto.
Y así vamos, castigo tras castigo, que está ya sin tele, con el portatil confiscado y sin salir el próximo fin de semana.
Al día siguiente parece que recapacita y vuelve mi niña mimosa de siempre (cómo si no hubiera psado nada) y hasta dan ganas de levantarle el castigo. Menos mal que me lo pienso y le digo "es que te has pasado tres pueblos" y retando a mi capacidad de sorprenderme me suelta cosas como "es verdad, lo siento".

No vuelve nunca a mencionar el tema ni jamás intenta que le levante sus castigos (supongo que porque sabe que no hay nada que hacer). Los asume con resignación y una vez más la admiro.

En medio de todo eso estoy yo. Lidiando con los peques (que telita también, últimamente. Sobretodo ahora que han aprendido que eso de decir mentiras tiene su gracia), alucinado con los mayores. Intentando entenderles pero al mismo tiempo sin molestarme demasiado porque se que no se entienden ni ellos.

¡Pero que monos son cuando duermen!.



3 comentarios:

  1. Hola. me sentí identificada con tus palabras sobre tus hijos adolescentes... son difíciles de entender sus comportamientos pero seguro que nosotras también pasamos por esa fase aunque no la recuerdo con tanta reberldía o chulería.. ¿no?... lo de las mentiras de los peques siempre me dio mucha risa porque su imaginación nunca tiene límites... seguimos en contacto y ya sabes paciencia!

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  2. ¡Cómo te entiendo! La mía ya tiene 14, pero sigue jugando a "adivina de qué humor estoy este minuto". Hasta se está volviendo más cariñosa, y después de una mini pelea viene toda mimosa a preguntame, abrazo mediante, que por qué nos peleamos.
    Al que estoy temiendo es al niño. Yo, que pensaba que los hombres, que son más simples, lo llevaban mejor. Pero este es que le da vueltas a TODO. Hasta a la palabra todo, es capaz 😰😰😰

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  3. Ohh acabo de encontrar este "tú otro blog", y no puede gustarme más este post. Mi niña 1 está en esa edad de los cambios de humor, del no me escucháis, no me entendéis... y creo que esto no ha hecho más que empezar :-( Mi niño 2 ha descubierto las mentiras y ... uff no sé bien cómo encajar todo esto... y mi niño 3 no para de aprender de sus hermano, así que siendo todavía un niño... parece un reviejo, jajaja
    Bueno, sé que son etapas, que hay que pasarlas, estar ahí para ellos y sobre todo, tratar de disfrutarlas.
    Un beso Elena, y me quedo también por aquí.

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