martes, septiembre 09, 2014

Tortura en Cartagena

Juro que cuando mi suegra nos soltó de golpe y sin avisar que se apuntaba con nosotros a ir a Cartagena me pareció una buena idea. Quieras que no era el cumpleaños de su nieto y y hacía tiempo que no veía a su hijo (al otro). Así estarían los tres juntos y podría disfrutar de ver soplar las velas a su nieto. Nosotros se lo poníamos fácil pues tenía sitio en el coche y solo tenía que comprar el billete en barco a Denia el mismo día que nosotros.
Mi marido me soltó después un "lo ha hecho a traición" que en ese momento no entendí y que después me hacía volver una y otra vez al momento en el que aceptamos llevarla.
Vaya por delante de que yo me llevo muy bien con mi suegra, que realmente le tengo mucho cariño y que me gusta mucho que venga a vernos (casi tanto como lo que me gusta después que se vuelva a ir a su casa). La verdad es que yo el aguante y la paciencia los tengo racionados y con ella me dura nada más y nada menos que CINCO días (los tengo contados). A partir de ahí empiezan a sentarme mal sus comentarios, me molesta todo lo que dice, que me rectifique en todo y hasta que se apodere del mando.
Por otro lado acabábamos de terminar nuestras vacaciones en Mallorca, en las cuales pasamos dos semanas durmiendo en su casa. La veíamos tooooooodos los días, muchos de ellos comíamos y/o cenábamos con ella, con lo que mi límite de cinco días estaba más que sobrepasado.

Yo pensé, ilusa de mi que ella estaría un poco más o menos hasta la moña de nosotros y de los niños (que para una persona que no le gustan los niños entiendo yo que los míos son cuanto menos escandalosos y pesados, que le vamos a hacer, son así, son niños) y que ella lo que quería en realidad era aprovechar la oportunidad que le estábamos poniendo a huevo de llevarla a ver a su hijo y a su nieto.
Pero nada más lejos de la realidad y dos días después no sabía si tirarla por un puente o tirarme yo directamente. Sobrevivimos por los pelos.

El caso es que al llegar a Cartagena su maravilloso hijo (mi marido no, el otro) que es más raro que un perro verde se desentendió un poco bastante de nosotros. A nosotros nos dio un poco igual (y a mi nos os cuento como me resbaló) total, hacíamos nosotros nuestros planes y punto pero la consecuencia fue que mi suegra en vez de quedarse con él se venía con nosotros no sin antes quejarse mil veces del sitio, el calor, o que se yo.
Yo no entendía muy bien porque no se quedaba con mi cuñado y me quejaba de todos mis males y desgracias a mi marido que el pobre no podía más.
Tres o cuatro desplantes por parte de mi cuñado más tarde yo decidí que le dieran morcilla al niño pero mi marido aún lo justificaba diciendo que es que él era así mientras a mi me salía humo por las orejas.
Que si él es así yo soy asá, que a mi no me va a volver a tratar así porque no le voy a volver a dar la oportunidad pero lo que no se es porque su madre o mi marido se lo permiten....es que el es así, tócate las narices. (Y me tocó bronca con mi marido de regalo).



Soplamos las velas de mi sobrino por casualidad con una tarta recién comprada en la parte de atrás de la tienda donde trabaja su madre. No le habían preparado ni fiesta.
La guinda fue cuando mi suegra se dio cuenta que nosotros ya hacíamos planes sin contar con él entre otras cosas porque él no nos llamaba y nos ponía excusas para quedar pidió explicaciones y cuando yo, con la sutileza y la mano izquierda que me caracteriza (o sea cero) le dije que parecía que estaba claro que el no quería quedar con nosotros se nos puso a llorar en mitad del restaurante como chantaje emocional.
Al final mi marido tuvo que llamarle allí mismo y quedar con él para ir a la tienda donde trabajaba la mujer (que no él) y que mi suegra (bueno, y nosotros) nos pudiéramos despedir del niño. Pero el niño no estaba allí, lo habían dejado solo en casa (flipa) y a la media hora de estar allí y que no nos hizo ni caso (a mi ni me saludó, pero es que a su madre la tenía allí aparcada pero....como él es así....) y decidí que me iba al hotel y si hacía falta me iba andando.

Así acabaron mis aventuras en Cartagena, a puntito de cometer un cuñacidio y de tirar a mi suegra por un puente, discutiendo con mi marido porque por mucho que me lo explique no entiendo porque se dejan tratar así por el niñato ese. En el momento en que dejamos a mi suegra en el aeropuerto juro que volví a respirar.

A todo esto Cartagena es muy bonita.. Creo que me hubiera gustado más si hubiéramos ido en otra época del año porque hacía un calor que te mueres y por poco nos fundimos ahí mismo pero me gustó el puerto y las vistas del castillo.

Para los niños no vimos demasiado que hacer (tampoco nos informamos demasiado porque en teoría íbamos a estar con la familia) y en tres días tampoco nos daba tiempo para mucho pero por lo menos pudimos ir a la Manga del Mar Menor y bañarnos en los dos lados. Es un concepto curioso.

Con los niños me gustó más el lado de la manga porque el agua no les cubre, apenas hay olas y el agua está calentita, pero por el otro hay muchos barcos amarrados muy cerca y había muchas medusas (que no parecía peligrosas porque la gente no se alarmaba pero no mola).
El otro lado, el del mediterráneo ya lo conocemos bien, jejeje.

Quizás en otra ocasión y en otras circunstancias pueda sacarle más jugo a esta ciudad que seguro que tiene mucho que ofrecer.


Solo nos falta la tercera parte de nuestro viaje. La parada que hicimos por sorpresa en Port Aventura (porque nos quedaba a mitad de camino y total había que parar en algún sitio) pero de la quelos niños no sabían nada.


4 comentarios:

  1. Suegras, un mundo a parte!!!
    En cuanto al niño, pues en todas las familias cuecen habas. En la mía digamos que cierto elemento perturbador que le come la cabeza a mi madre, de tal modo que los demás tooooooodo lo hacemos mal, y cuando ella mete la pata hasta el fondo, le da la vuelta, ¡Y termina quedando bien! Y cuando los demás nos quejamos, encima es que no la entendemos, y no la sabemos tratar, le tenemos manía. En fin, supongo que algo me entiendes, ¿No?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si es que hay gente que tiene hasta arte para malmeter. Te entiendo, te entiendo.

      Eliminar
  2. Qué paciencia Elena! En todas las familias hay raros...si no hay uno hay más :(.
    Li que me alucina es el niño sólo en casa...k edad tiene?.
    Besiños

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cumplia siete (y tiene autismo). Ojiplática me quedé oiga (todavía lo estoy).

      Eliminar

Gracias por tus comentarios !!!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...