viernes, septiembre 19, 2014

Sustos y soluciones.

Uno de los episodios negativos que tuvimos que sufrir en estas vacaciones de verano (que no todo iban a ser juegos en la piscina y relax en la playa...) fue que me llevé el susto de mi vida y tardé un par de días en sobreponerme.

El nº 4 es muy independiente, ya os lo he dicho alguna vez. No solo no pide ayuda sino que se ofende si se la ofreces. Él quiere hacerlo todo solo y si tiene dificultades él solo busca la solución.
Es esa personalidad la que muchas veces le guste estar solo, jugar solo y experimentar con el entorno. Lo ves investigando por qué el cubo de agua se vacía si hay un agujero en el fondo y casi puedes oir los engranajes de su cerebro.

El caso es que uno de esos días que estábamos en la playa de repente lo perdí de vista. Juro que fue medio minuto, quizás uno y estábamos tooooodos allí haciendo castillos en la orilla, pero no lo veía. A medida que iba mirando a mi alrededor cada vez haciendo una circunferencia más alejada de nuestro punto cero yo iba entrando en pánico. Eché a andar, después a andar más deprisa y acabé corriendo por una playa de varios kilómetros como una posesa buscando a un niño con un bañador azul y unos manguitos de Mac Queen (menos mal que acostumbro a no quitárselos) temiendome lo peor.
Ya no es solamente que se lo lleve alguien es que hay infinidad de peligros en una playa sobretodo el mar.

Al final todo se quedó en eso, en un susto porque lo encontré al cabo de unos minutos que a mi me parecieron milenios. Alguien lo reconoció y me vio a mi buscándolo y vino a avisarme de donde estaba. (Ventajas de llamar la atención por donde vamos, que alguna tendría que tener).

Y fue tenerlo en brazos y me eché a llorar como una tonta. Ahí, en mitad de la playa mientras mi marido me consolaba y el nº 4 me miraba con la sospecha de que había hecho algo mal pero no le estaban riñendo.

A partir de ahí nos pasamos una semana aleccionándole de que cuando perdiera de vista a papá y a mamá se parará para buscarlos, que no echara a andar (como solía hacer y eso hizo que apareciera tan lejos).
Le preguntábamos de repente: "¿Qué tienes que hacer si no ves a papá y a mamá?".
Y el iba respondiendo:
- "¿Que tengo que hacer?".
- "Buscarlos".
Hasta que conseguimos que se aprendiera "QUIETO" (y el añadió: y mover la cabeza).

Le fuimos haciendo pruebas de desaparecer un poquito cuando él se despistaba y al principio era muy desalentador porque echaba a andar en cualquier dirección pero al final conseguimos que se quedara quieto si no nos veía.

Al llegar a Port Aventura con esa barbaridad de gente le metimos una tarjeta con los teléfonos a cada uno en el bolsillo pero vi una máquina de recuerdos para hacerte placas tipo militar en el que grabas lo que tu quieres y me pareció mejor idea.
Ahora siempre llevo las placas en el bolso y si vemos que las vamos a necesitar se las ponemos.
Pero el susto que me llevé ya no me lo quita nadie.




9 comentarios:

  1. Que susto... es mi peor pesadilla. Yo en la feria, la Semana Santa y otras historias que aquí en Sevilla se convierten en "bullas" de gente, lo que hago es escribirles en el brazo, con rotulador indeleble, mi teléfono a cada uno de los tres niños, por si se despistase alguno

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    1. Eso lo hice yo en Londres y me fue muy bien, pero claro, en la playa no es tan eficaz.

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  2. Mi mayor cuando tenía más o menos la edad del tuyo también me dio un susto de eso y fueron más que unos minutos los que tardé en encontarlo. También me puse a llorar compulsivamente cuando lo encontre. Te entiendo.
    Cuando fuimos a Disney también le puso notitas y pegatinas con los número de telefono, pero él se los quitaba todos y tiraba, así que es un peligro. El peque no tiene tanto reparo en llevarlo y le hemos enganchado etiquetas en los plasticos esos que te dan en los congresos, pero cogidas con corbatas de las que usan los electricistas, en las cintas del cinturón de los pantalones. Algunos padres directamente les escriben con boli o rotulador el número en los brazos que eso al menos no lo pueden tirar en la papelera.
    Muy interesante lo de la chapa y seguro que le hace más gracia que etiquetarlo a la antigua. Besos.

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    1. Eso también lo he probado, lo de la placa de congresos pero el niño estiraba y estiraba (alguna vez se la puse en la espalda para que no se la viera igual que las pegatinas)

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  3. Yo también perdí un niño (con otros tres adultos, (yo no le veía), mirándole constantemente y diciéndome "si pesada, está ahí..." hasta que no estuvo), y vaya ratito, porque además lo más cercano eran varias salidas directas a una carretera principal en un pueblo. Después de eso empecé a escribir número de móvil, incluso después de que se lo aprendiera él, por si se ponía nervioso y no le salía en el momento.

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    1. Que susto si es que basta un segundo y ya no están.

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  4. Uyyy creo que he borrado mi comentario antes de publicar.
    Pues yo pedi por internet unas pulseras identificadores para mi peque con mi numero de teléfono. También me preocupaba el tema de la playa. Es tan fácil despistarse. Mi peque también es una pequeña exploradora y le encanta investigar. Así que cuando ve algo interesante echa a correr

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    1. Y donde compraste las pulseras?? Igual a alguna mamá (y a mi también) le puede interesar.

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  5. Yo tambien se lo apunto en el brazo pero el otro dia descubri esta pagina http://www.identificadorespersonales.com/ no he comprado todavia pero seguro que en algun momwnto lo hare.

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Gracias por tus comentarios !!!

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