viernes, noviembre 08, 2013

¿Hay que decirles a los niños siempre la verdad?

Estoy "de rodríguez" en casa. Papá se ha ido de viaje cuatro días por motivos de trabajo y por mucho que se lo he pedido no se ha querido llevar a ninguno de los churumbeles al congreso. A ver, que yo lo hago por la educación de los niños, pero vamos, que no ha colado.
El caso es que estoy por aquí temblando pues ya sabéis que tenemos una maldicíon en casa. Os lo conté aquí y aquí.
Por ahora están todos enteros si no contamos el ostión que se ha dado el nº 4 que casi se abre la ceja derecha. Ya pensaba yo que me iba a tener que ir corriendo a urgencias, pero no, no ha sido nada. Todavía quedan cuatro días, sigo cruzando los dedos.

Casualmente tenemos una amiga que también se iba de viaje al mismo tiempo (ella se va un mes) y deja a sus dos nenes pequeños (su mayor es de la edad de mi pequeño) a cargo del papi.
Ayer nos fuimos a cenar los cuatro para despedir a los respectivos y pasamos un rato muy agradable.
Salió en la conversación que he imprimido un calendario de este mes para colgarlo en la nevera y que los nenes vayan tachando los días que faltan para que llegue papá (o sea cuatro días) y me sorprendí una barbaridad cuando ella dijo que ellos no le habían dicho nada a su hijo pensando que no lo iba a entender o que se iba a angustiar demasiado.
Me sorprendió tanto que llevo todo el día dándole vueltas y es que es una de esas cosas en las que crees que solo hay una manera posible y lógica de verlo y te quedas con la boca abierta cuando descubres que hay otra manera que ni siquiera te habías planteado.
Y es que para mí es de una lógica a plastante que hay que decirles a los niños, por muy pequeños que sean que papá/ mamá se va un tiempo y que volverá en unos días. La supuesta angustia que le causas al decirle que te vas a ir no es nada comparada con la que siente cuando ven que su madre/padre se ha ido y que no solo le echa de menos, es que no sabe ni que ha pasado (y además es demasiado pequeño para poder expresar todo eso).

Cuando era pequeña mi padre me contó una anécdota. Me dijo que cuando él era niño su abuelo le llevó a comprar caramelos a un sitio que estaba muy lejos, pero que cuando llegaron resultó que no iban a comprar caramelos sino a ponerse una vacuna. A mi padre más que el pinchazo le dolió que le engañaran "si me hubiera dicho la verdad de a dónde íbamos yo lo hubiera entendido y no hubiera pasado nada", me decía.
Creo que al final le compró los caramelos pero mi padre ya no los quería.

Yo siempre he tenido esa anécdota muy presente y siempre les he contado a mis hijos muchas cosas pero sobretodo los temas referentes a ellos.
Yo debo ser de las tontas que cuando tengo que llevar a alguno a hacerse un análisis se lo relato desde un par de días antes todo lo que va a pasar y lo que le van a hacer.
No soy de las que dicen "no, si no duele", ¿por qué dicen eso? No es verdad, duele y no pasa nada si el niño lo sabe. También le puedes contar porqué duele o porque es importante que se los haga. Yo soy más bien de las que cuentan " te van a pinchar y te va a doler un poquito, pero si te estás quieto terminarán en seguida y nos iremos a desayunar un croisan" (los croisanes tienen un gran poder de convicción).
Y estoy hablando de niños pequeñitos, que la niña nº 2 aún no tenía los dos años cuando le hicieron una analítica y se portó como una campeona, que no lloró ni nada. (Y supongo que algo tuvo que ver que fuera ya mentalizada de lo que le iba a pasar).
No se. Yo creo que eso es lo que quiere oir, que les digas las verdad.
He actuado igual las veces que han tenido que ir a un hospital, a un avión, la vez que operaron al niño nº 1, cuando me separé, cuando nos vinimos a Francia y, por supuesto, cada vez que papá (o mamá) se ha ido de viaje: Es decir, cada vez que la ocasión lo ha requerido.

¿Y vosotras? ¿Qué pensáis? Es mejor mostrarles la realidad o endulzales la píldora?.


Quelle pilule pour les enfants ?

8 comentarios:

  1. Yo soy de las que dicen la verdad, porque yo creo que es mejor, aunque puede que alguna vez me equivoque, siempre hago lo que a mi me gustaría que me hicieran!!besotes

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  2. Pues yo pienso exactamente como tú, así que poco puedo añadir...
    Un beso!

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  3. Yo a mis hijos siempre les he dicho la verdad, creo que es un mal innecesario engañarles y mentirles, pero para gustos los colores y cada uno hace lo que ve conveniente.

    Animo que los días pasan rápido!!!

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  4. Yo soy partidaria de decir la verdad, porque luego es peor, como le ocurrio a tu padre. Y mas con un viaje, que van a estar los niños preguntando todo el mes por su madre?? en el caso de tu amiga... Si les dices que te vas, cuando vuelves... todo es mas facil...
    Aunque al final, cada uno en nuestra casa hacemos lo que mejor creemos.

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  5. Yo no tengo niños aún pero creo que es importante decir la verdad, luego a la larga es más sencillo. Aunque no todos somos iguales y los niños tampoco....

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  6. A mí me daba mucha rabia que mi madre no me dijera la verdad, y lo hacía a menudo. Cuando "desaparecía" un gato, cuando le hacía una pregunta incómoda, cuando... jajaja y aún a día de hoy se lo digo, que me tenía apijotada.
    Mi padre sí que me la decía, no era partidario de mentir a los niños.
    Si un hijo te coge en una mentira, luego no se va a creer lo que le digas. Una cosa es adaptar las respuestas a su edad y otra muy distinta contarle una de romanos.

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  7. Prefiero la sinceridad. Recuerdo perfectamente lo mal que me sentaba de pequeña que me engañaran y no me explicaran las cosas, así que por principios no se lo puedo hacer a mis hijos. Cuanto más explicado mejor.
    Un beso

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  8. Puede decirse que tengo un trauma con ese tema. Cuando era pequeña, en mi casa era la pequeña ccon una diferencia importante, así que para no contarme "penas" ni preocuparme, o me mentían o simplemente no me contaban las cosas. Para que veas hasta qué extremo llegaron las cosas, en mi primer embarazo estaba convencida de que si algo iba mal, se lo dirían a mi madre y no a mí (el ginecólogo era conocido suyo antes que mío, claro).
    Luego, como madre, he intentado ser todo lo contrario. Por ejemplo, cuando la mayor se empezó a dar cuenta de que había algo raro en la historia de los Reyes Magos, y me preguntaba, yo me "escapaba" de la habitación con cualquier excusa con tal de no mentirle.
    Supongo que no siempre lo habré hecho bien, y tengo un problemilla con la realidad sobre un cáncer en la familia. Pero creo que se ve por donde voy, ¿no?

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Gracias por tus comentarios !!!

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