viernes, noviembre 22, 2013

El poder de confesión de las mandarinas

Ya os he hablado alguna vez del hermetismo y el apagón informativo al que someten a sus progenitores cada uno de mis retoños (del primero al último).
Ni una, oigan, ni una palabra sobre lo que hacen en el cole, de que hablan  con sus amigos o que les ha pasado en clase.
Alguna vez les pillo distraidos y consigo que me respondan con más de un monosílabo  a cualquiera de mis preguntas que he desarrollado con los años fomentando mi complejo de "sacacorchos", pero he de reconocer que la mayoría de las veces me enteraba que habían mandado muchos deberes, que la profesora estaba enferma o que a Menganito lo habían expulsado de clase cuando, en algún cumpleaños o en aguna visita fugaz al parque me encontraba con algún padre algo más informado que yo. También me enteraba de algo cuando venía Guillem a casa y me informaba de todo: De lo que pasaba en clase, en su casa y hasta en la casa del vecino (como cascaba el niño).
Peeero, señoras y señores, he descubierto un secreto y aquí vengo rauda y veloz a contarlo por si tenéis el mismo problema que yo.
Si vuestro hijo cierra la boca a cal y canto y no hay manera de saber que le pasa en la vida en esas terribles horas que estáis separados......¡dadle una mandarina!.
No se que poder tendrá esta fruta con mis niños (concretamente con el número 3) pero ha sido darle una mandarina y nos ha contado un montón de minúsculos detalles desconocidos hasta ahora.
Pero no se si prefería no enterarme de nada.
Le hemos preguntado de todo: Que que hace en el cole, a que juega, con quien juega, como se llaman sus profes, con quien se sienta, con quien hace fila para ir al patio,... y a cada respuesta me iba preocupando más pues todas las respuestas tenían a una niña llamada Eulalie (léase Olali) y mis niños saben, o deberían saber, que nada de niñas hasta los 30 a no ser que la escoja yo.
Que si se sentaba con Eulalie en la clase, con Eulalie en el comedor, que si iba de la manita con Eulalie para ir al patio hasta el punto que la contó cuatro veces cuando le preguntamos con quien se sentaba en la mesa de clase (no fuera a ser que la olvidara), pero cuando nos dijo que jugaba a papás y a mamás con Eulalie, que ella hacía la comida y que él hacía lo que ella decía (tengo que hablar de este tema con el niño) se me debió de transformar la cara a juzgar como se descojonaba el papá de la criatura.
Pero el broche de oro, ese que aún me reconcome fue cuando le pregunté que que era lo que más le gustaba del cole y me dijo: EULALIE justo antes de comerse el último gajo de la mandarina y que se rompiera el canal de comunicación.

Eso me pasa por preguntar.

La-cascara-de-mandarina-en-contra-del-cancer-3.jpg


9 comentarios:

  1. Definitivamente tengo q probarlo...mi hijo cumple los equisitos, no suelta prenda en casa y le encantan las mandarinas...de hecho pela las suyas y las mías, yo odio el olor a naranja en las manos...

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  2. Ha veces es mejor no saber, je,je.... Eres peor que mi marido con los novios!!! je,je...

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    Respuestas
    1. Sí, sí, lo sé. Tengo que hacer terapia o algo, pero sospecho que voy a ser una suegra espantosa.

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  3. Mi hijo anda igual de loquito con una amiguita de clase. Eso sí, me lo cuenta sin mandarinas ni anestesia ni ná, jajajaja!
    Muas!

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  4. Pues voy a probar el método pero a la voz de ya, por que mi hijo no suelta prenda y me tiene frita la verdad...es desesperante no tener respuesta y me pongo de los nervios.

    Buen fin de semana!!!

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  5. Le tienes que dar una mandarina a Eulalie y hacerle las mismas preguntas no vaya a ser que le rompa el corazón a tu número 3 jjj

    Buen post, besos!!

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  6. Pues yo no sé si creerme que el truco ése de la mandarina funciona. Total, a tí lo único que te ha quedado claro ha sido una palabra: Eulalie. Esi si, claro, lo ha dejado el chiquillo, jajajaja.por preguntona.

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  7. qué bonito el amor, oye, es que no tiene edad.
    Intentaré la mandarina como veritaserum. Gran consejo

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  8. Jajaja, muy bueno! Dele a sus hijos mandarinas, llenas de vitaminas C y sueltan la lengua!!! No te preocupes mujer, mi chiquitina tiene muchos "amorosos" en su clase, e incluso una o dos "amorosas"!!! Y el pocho no se queda corto, de hecho creo que solo se lleva bien con las niñas!! Besos

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