viernes, noviembre 29, 2013

El libro del mes: Mamá tiene una casa en la barriga.


Siempre me quejo de que los cuentos para niños a pesar de que son una herramienta genial para contarle a los peques las situaciones cotidianas en las que a veces nos cuesta encontrar las palabras hay muy poca oferta sobre esas situaciones. No me explico porqué los autores no aprovechan los temas del día a día y hacen cuentos de "la novia del papá de Lola", "Maria tiene una hermanita china", ""El abuelo se ha puesto malito", "el papá de José está en el cielo", "Pablo va en silla de ruedas", "Papá y mamá van a vivir en dos casas", .... y en cambio cuentan cosas como "El topo que quería saber quién se había hecho eso en su cabeza", "La pequeña oruga glotona", "El tonto de mi pueblo", o "El conejito que solo sabía decir pipí caca". (A mí que me lo expliquen).


Pero este es diferente. Solo por su titulo ya podemos hacernos una idea del argumento: "Mamá tiene una casa en la barriga".
Trata de como ve un niño que la panza de su mamá vaya creciendo y creciendo para que dentro esté cémodo su hermanito al que esta deseando ver. Contado a modo de posesía y con unas imágenes tiernas, tiernas. 
Así sí.

Le tengo especial cariño porque me hice con el cuando estaba embarazada de la niña nº 2 y tenía que explicarle al nº 1 donde estaba su hermanita y porque mi barriga crecía tanto.



A pesar de que la idea es genial y el libro es una preciosidad debe ser ya de edición coleccionista pues el único sitio donde he encontrado que esté a la venta son ejemplares de segunda mano y a un precio desorbitado.
Aún así os animo a que busquéis en las librerías de viestro barrio por si lo encontrárais.
Y a que sugiráis en vuestro blog o con vuestras vecinas a que hagan cuentos para niños de temas en los que hay carencias y ¿quién sabe? Quizás un futuro escritor de libros infantiles nos hace caso.

miércoles, noviembre 27, 2013

Manualidea: Estrellas con palos.


Es inevitable, llega Navidad. Es tiempo de hacer galletas, de montar el árbol y de decorar la casa.
Hoy os dejo una manualidad para hacer con ellos en esta fechas: Estrellas con palitos.

Haced click en la siguiente imagen para ver como lo hemos hecho.


martes, noviembre 26, 2013

¿Feminismo?

Aunque no os lo cuente muy a menudo sigo con mis clases de francés. Me gusta sobretodo porque me da la oportunidad de salir de casa y de hacer algo por mi misma que hace que el día sea un poco "productivo", pero también me encanta eso de relacionarme con más gente y socializar con personas que tienen otra cultura y otra forma de ver las cosas a las que no estamos (por lo menos yo) demasiado acostumbrados.
Ahora mismo somos un grupo bastante pintoresco y en el grupo hay gente de paises que apenas había oido hablar como Azerbaijan, Georgia, Eritrea, Armenia, Albania,....y de algún pais un poco más conocido como Marruecos, Argelia, Chile, Alemania, Rusia, Turquía,....

Yo aprovecho todas las oportunidades que puedo para practicar francés con todo el mundo, que es lo que me hace falta, pues la parte gramatical de la lengua la llevo bastante bien y me he convertido en una alumna aventajada (mi esfuerzo me ha costado). Fallo un poco (bastante) en pronunciación y en soltura, por eso mis clases de francés se vuelven especialmente importantes durante la pausa para el café que es cuando yo "socializo".
El otro día se unió a nosotras una chica armenia de 23 años, por supuesto le hicimos las preguntas típicas de rigor como cuanto tiempo llevaba en Francia, si tenía familia, si estaba casada, si trabajaba....
Nos respondió que no, que no estaba casada porque ella solo podía casarse con alguien de su país (con lo cual, viviendo en otro estaba un poco dificil la cosa) y que cuando lo hiciera no podía trabajar fuera de casa porque estaba muy mal visto.

Hasta ahí era relativamente previsible y puedo entender que en otros paises y en otras culturas lo que las mujeres sean autoficientes es algo que queda un poco lejos (desgraciadamente).
Lo que me sorprendió fueron los motivos. Yo esperaba oir algo como: "las mujeres deben quedarse en casa a cuidar de los hijos (e incluso del marido)", algo que desgraciadamente todas hemos oido alguna vez.
Pero no, ella nos dijo que las mujeres se quedan en casa porque los maridos son celosos. Como si el poner un pie en la calle te convierta en una mujer infiel, como si saludar a un hombre implica que te vas a acostar con él.

Podría haberlo entendido si la persona que me lo estuviera contando tuviera 60 años y la hubieran criado así, sin salir de casa.
Pero me lo estaba contando una chica de 23 años!!!!, que se había ido a vivir a otro país. Ya se que eso no implica tener que renunciar a tus costumbres, claro está, pero es inevitable que te abra la mente, que te quite un poco la venda de los ojos al ver que a tu alrededor eso no es así. o por lo menos que te plantees esa posibilidad.
Pero ella estaba de acuerdo. No solo lo veía normal, sino que eso era lo que quería hacer, como quería que la tratasen y lo que se esperaba de ella y de su vida. Casarse con alguien de su país y quedarse el resto de su vida en casa.

Que me parece genial si es algo que eliges tú, si es tu decisión y no la de tu marido, tu padre o tu país.

Me recuerda un poco a una conversación que tuve hace unos años con una chica (creo que marroquí, no estoy segura) en la que decía que las mujeres occidentales eramos idiotas porque nos pasabamos la vida dividiendo nuestra preocupación y nuestro tiempo entre nuestros maridos, hijos, carrera y nosotras mismas mientras que "ellas" solo tenían que preocuparse de elegir bien a su marido para que pudiera mantenerlas y darles una "buena vida".
En aquel entonces que solo tenía dos hijos pero eran pequeños, que tenía dos trabajos y estaba al borde del divorcio no pude más que darle un poco la razón.
Puedo entender esa perspectiva, la de no elegir trabajar fuera de casa, de ser independiente o autosufiente (aunque trabajar fuera de casa no te garantiza la independencia económica hoy en día) y puedo entender que esa decisión se base en la educación que te han dado, en la cultura de tu país y su sociedad, pero cuesta (mucho) entender, que mujeres tan jóvenes, que ven cada día que a su alrededor las cosas son diferentes no se plantéen siquiera si eso es lo que quieren hacer en su vida.

lunes, noviembre 25, 2013

El click de la semana: Sonrisas mañaneras


Tiene que ser genial tener siempre esas ganas de que empiece el día porque abrir un ojo y encontrarte con esta sonrisa al despertar te da un chute de energía para todo el día.

viernes, noviembre 22, 2013

El poder de confesión de las mandarinas

Ya os he hablado alguna vez del hermetismo y el apagón informativo al que someten a sus progenitores cada uno de mis retoños (del primero al último).
Ni una, oigan, ni una palabra sobre lo que hacen en el cole, de que hablan  con sus amigos o que les ha pasado en clase.
Alguna vez les pillo distraidos y consigo que me respondan con más de un monosílabo  a cualquiera de mis preguntas que he desarrollado con los años fomentando mi complejo de "sacacorchos", pero he de reconocer que la mayoría de las veces me enteraba que habían mandado muchos deberes, que la profesora estaba enferma o que a Menganito lo habían expulsado de clase cuando, en algún cumpleaños o en aguna visita fugaz al parque me encontraba con algún padre algo más informado que yo. También me enteraba de algo cuando venía Guillem a casa y me informaba de todo: De lo que pasaba en clase, en su casa y hasta en la casa del vecino (como cascaba el niño).
Peeero, señoras y señores, he descubierto un secreto y aquí vengo rauda y veloz a contarlo por si tenéis el mismo problema que yo.
Si vuestro hijo cierra la boca a cal y canto y no hay manera de saber que le pasa en la vida en esas terribles horas que estáis separados......¡dadle una mandarina!.
No se que poder tendrá esta fruta con mis niños (concretamente con el número 3) pero ha sido darle una mandarina y nos ha contado un montón de minúsculos detalles desconocidos hasta ahora.
Pero no se si prefería no enterarme de nada.
Le hemos preguntado de todo: Que que hace en el cole, a que juega, con quien juega, como se llaman sus profes, con quien se sienta, con quien hace fila para ir al patio,... y a cada respuesta me iba preocupando más pues todas las respuestas tenían a una niña llamada Eulalie (léase Olali) y mis niños saben, o deberían saber, que nada de niñas hasta los 30 a no ser que la escoja yo.
Que si se sentaba con Eulalie en la clase, con Eulalie en el comedor, que si iba de la manita con Eulalie para ir al patio hasta el punto que la contó cuatro veces cuando le preguntamos con quien se sentaba en la mesa de clase (no fuera a ser que la olvidara), pero cuando nos dijo que jugaba a papás y a mamás con Eulalie, que ella hacía la comida y que él hacía lo que ella decía (tengo que hablar de este tema con el niño) se me debió de transformar la cara a juzgar como se descojonaba el papá de la criatura.
Pero el broche de oro, ese que aún me reconcome fue cuando le pregunté que que era lo que más le gustaba del cole y me dijo: EULALIE justo antes de comerse el último gajo de la mandarina y que se rompiera el canal de comunicación.

Eso me pasa por preguntar.

La-cascara-de-mandarina-en-contra-del-cancer-3.jpg


miércoles, noviembre 20, 2013

Manualideas: Árbol de otoño





Mirad que orgulloso está el niño número 3 con su árbol. ¿Queréis ver como lo hemos hecho? Pinchad en la siguiente imagen.



martes, noviembre 19, 2013

Quiero lo mejor para mis hijos

Todas las madres quieren el bienestar para sus hijos. Todas las madres normales, por supuesto, pues para mí, una madre que no quiera lo mejor para sus hijos no es una madre normal.
La polémica empieza cuando empezamos a hablar de qué es "lo mejor" y qué es perjudicial para nuestros niños.
Que fumar, beber, drogarse y derivados es perjudicial es evidente, pero no hace tanto que los niños tomaban esa copita de vino de vez en cuando o les mojaban el chupete en el anís para que se durmieran. ¿Eran peores madres las que hacían eso?.
Que ver la tele no es malo (¿o sí?) pero muchos de nuestros niños pasan delante de una pantallita más horas de las recomendadas.
Que el niño vaya al cole es "bueno" o ¿es solo por darle una cultura y no tener hijos analfabetos? ¿por qué no permiten entonces a esas madres valientes que quieren escolarizar a sus hijos en casa que les enseñen lo que les de la gana y como les de la gana? No me convencerán que la educación en un colegio es de mayor calidad, no, no, no. El colegio ofrece otras cosas, que los padres de las criaturas deben sopesar sin compensa el esfuerzo, la dedicación con la falta de socialización o con lo de salirse de la norma. Pero aún así las someten a una persecución social y a veces jurídica que solo aguantan las muy convecidas.

En definitiva, que todas queremos lo mejor para ellos pero no siempre estamos de acuerdo sobre qué es exactamente "lo mejor".
Es que no está escrito en ningún sitio. Cada uno lo hace lo mejor que puede, sabe y cree.

Todo este rollo que os he soltado viene a que hace algunos días leí este artículo. En él, se habla de que han hecho un documental (real) a una madre holandesa a la que quieren quitar la custodia de su hijo por someterle desde los cinco años a una dieta crudivegana (solo comen frutas y verduras crudas).
Pasemos por alto que los médicos le han dicho que su hijo no se está desarrollando como toca y que es más bajito de lo normal y ella no se lo quiere creer (¿cómo?) de hecho al niño se le ve un poco enclenque pero, ¿está justificado para quitarle la custodia?

Yo no estoy de acuerdo (para nada) en que educar a un niño con esa dieta sea sano para él pero tampoco lo es atiborrarle a dulces y a comida basura y tener a tus retoños como bolas. ¿No es la misma situación? Ni se plantean en quitarle la custodia a todos esos niños rechonchos que vemos por ahí ¿no?.

Ella considera que esa dieta es la mejor para su hijo (por motivos que yo, por lo menos, no entenderé nunca) pero no se le puede llamar mala madre. Ella se preocupa por el bienestar de su hijo y considera que está haciendo lo mejor para él. Que "lo mejor" pase por esa dieta es solo circunstancial.
¿No será mucho más perjudicial para ese niño separarse de su madre que comer carne para ser un poquito más alto?. Ya, ya sé. Hablamos de salud, pero ¿vale la pena las consecuencias traumáticas que tendría?

Para mi es mucho más "peligroso" para la salud esa cantidad de niños/villanos que se están educando ahora y nadie hace nada para corregirlo porque, claro, cada uno educa a sus hijos como les da la gana ¿no? (¿todos?).

Al fin y al cabo volcamos insconscientemente mucho de nuestra personalidad en nuestros hijos. Nuestras ideas políticas, religiosas, nuestros prejuicios sociales, nuestra manera de hacer y ver las cosas y, claro, nuestra manera de comer, nuestras costumbres.

Nuestra sociedad tiende a crucificar de buenas a primeras a cualquiera que hace las cosas de una manera diferente a nosotros, sin acordarnos que hace no mucho que se hacían de otra forma. A nosotros mismos nos criaron de una manera diferente a la que estamos criando a nuestros hijos porque la sociedad es diferente, porque cada individuo es diferente con una forma de pensar distinta, eso es lo que nos hace tan apasionantes.


RAUWopmeten boek


Me ha quedado el post un poco como apología de la dieta esta. Para nada estoy de acuerdo y que no defiendo a esta mujer, que para mi muy coherente no es, pero de ahí a quitarle la custodia del niño hay un paso. Tendrían que pensárselo mejor para hacer esas cosas, que tienen unas repercusiones psicológicas en un niño muy difíciles de reparar.
Será porque me quema al haber trabajado en un centro de acogida y haber visto como llegaban niños por "errores" burocráticos o jurídicos que no deberían haber estado allí pero a los que cambiaron la vida drásticamente (aunque a algunos de ellos quisieron reparar el error y fue tarde).




viernes, noviembre 15, 2013

Opciones para disimular las pintadas en la pared.

Supongo que alguna vez os ha pasado que los peques han decidido que son la mismísima reencarncación de Picasso y que a tu casa le falta algún toque bohemio, concretamente a tus paredes. Y te has visto al cabo de un rato frotando como una loca con el "borrador mágico" cruzando los dedos para que se vaya.

Y alguna vez se ha ido, pero alguna vez has tenido que pintar, que los "borradores mágicos" son mágicos, no milagrosos y otras veces has optado por dejar el graffiti puesto en el salón hasta que al querubín se le pase la vena artística. 


Yo ya os conté aquí que la fiesta del pasado Halloween nos trajo algún percance para las paredes de mi casa. Y es que eso de dejar pinturas de maquillaje al alcance de los peques no parece una buena idea lo mires por donde lo mires.
Al día siguiente y después de intentar darle a la pared con todo lo que se me ocurrió me dí cuenta que tenía tres opciones. O lo dejaba como está (lo que haría que me acordarse de toda la familia de los tres implicados en la fechoría de la cual me llevo la peor parte, pues los mios eran dos tercios de la banda), pintaba de nuevo toda la pared (y me arriesgaba a tener que hacerlo cada vez que a ellos se les ocurriese repetir la hazaña) o haciamos algo para disimularlo, al fin y al cabo estamos de alquiler.

Optamos por la útima opción y barajamos varias ideas.
1- Poner un zócalo para separar dos colores de pintura diferentesy así, si tenía que volver a pintar solo lo haría de la mitad de la pared.
2- Forrar la parte afectada de corcho y me serviría para exponer sus ibras de arte.
3- Poner una plancha de metal en la que podría poner un montón de imanes con sus dibujos y de esos de letras tan chulos.
4- Fabricar una pizarra gigante a partir de tablones de madera a la medida de la pared.


Con nuestras ideas nos fuimos al centro de bricolaje y como en el chiquipueblo no entienden nada de mi don visionario para la decoración nuestras opciones se vieron reducidas a una, la de la pizarra.

Tampoco había demasiados colores que elegir (ya me extrañó que hubiera más de uno) y como la habitación en sí no recibe demasiada luz optamos por el tono más clarito que resultó ser este rosafresanosecomollamarlo.

Al final el apaño nos ha quedado bien. Les encanta a los peques y sorprende a las visitas que ya están pensando en robarnos la idea.

miércoles, noviembre 13, 2013

Manualidea: Ramas con hojas de papel de colores.


Hoy una manualidea para decorar nuestra casa con la ayuda de los peques y ponerla a tono de la época en la que estamos. Como fabricar unas ramas con hojas de papel de colores. Puedes hacer como yo y ponerlas en un jarrón para que luzcan.
¿Quieres verlo? Haz click en la siguiente imagen.



martes, noviembre 12, 2013

No esperes nada de nadie

Las conversaciones más trascendentales de mi vida han ocurrido siempre dentro de un coche.
No se si es el entorno, la distancia el recorrido, el caso es que a mis acompañantes ( y a veces yo misma) les da por sincerarse o ponerse metafísicos dentro de un coche.

Aún así reconozco que lo de hoy no me lo esperaba. Que la niña nº 2 me soltase de pronto que ha llegado a la conclusión de que sus verdaderas y únicas amigas seran siempre aquellas que dejó en Mallorca me ha llegado al alma.

Ay, mi amor!! Que tienes 11 años y que los niños (y ni te cuento las niñas) cambian mucho a estas edades. Las de aquí, pero las de allí también. Aunque tu no lo ves porque cuando vamos están todas pendientes de tí y de hacer lo que tú quieras.

Que parece que ya has olvidado como discutíais un días si y otro también porque esta ya no quiere se amiga de la otra o no quiere bailar como ella dice y aquella solo es una "mandona".

Me preocupa un poco (porque ese es mi trabajo, preocuparme) que idealice demasiado lo que tenía allí y crea que si algún día volvemos (que aún sigue siendo una posibilidad) el mundo se habrá congelado a esperarla y todo siga igual que cuando lo dejó.

A mi me cuesta a veces hacerme a la idea de que la vida sigue su curso, que lo amigos que dejamos allí hacen su vida. Que los que no tenían pareja la encontraron que los que se casaron se separaron y que los niños van creciendo sin que lo veamos. No me quiero imaginar lo que cambian las cosas para unos chicos de estas edades. Que nos fuimos de allí cuando ella tenía 9 años y era una niña, ahora ya va es casi una preadolescente de 11 años.

Rascando un poco he averigüado que resulta que todo viene porque las que eran sus mejores amigas el año pasado y con las que ya no coincide en todas las clases no la esperan para irse a comer y cree, asegura y jura que sus amigas de allí no le hubieran hecho eso.

Yo estoy casi segura de que le habrían hecho algo parecido igual que ella se lo habría hecho a ellas también.

Pero de repente me he oído decir eso de "no esperes nada de nadie" y he pensado que estaba creciendo demasiado deprisa y que a mi niña aún le falta descubrir que la vida es dura y no necesariamente justa y no quiero que lo haga.



lunes, noviembre 11, 2013

El click de la semana: Llueve


Llegan las primeras lluvias de otoño, las que todavía son bien recibidas. Veremos cuando llevemos un mes sin ver el sol a ver que pensamos de ellas.

viernes, noviembre 08, 2013

¿Hay que decirles a los niños siempre la verdad?

Estoy "de rodríguez" en casa. Papá se ha ido de viaje cuatro días por motivos de trabajo y por mucho que se lo he pedido no se ha querido llevar a ninguno de los churumbeles al congreso. A ver, que yo lo hago por la educación de los niños, pero vamos, que no ha colado.
El caso es que estoy por aquí temblando pues ya sabéis que tenemos una maldicíon en casa. Os lo conté aquí y aquí.
Por ahora están todos enteros si no contamos el ostión que se ha dado el nº 4 que casi se abre la ceja derecha. Ya pensaba yo que me iba a tener que ir corriendo a urgencias, pero no, no ha sido nada. Todavía quedan cuatro días, sigo cruzando los dedos.

Casualmente tenemos una amiga que también se iba de viaje al mismo tiempo (ella se va un mes) y deja a sus dos nenes pequeños (su mayor es de la edad de mi pequeño) a cargo del papi.
Ayer nos fuimos a cenar los cuatro para despedir a los respectivos y pasamos un rato muy agradable.
Salió en la conversación que he imprimido un calendario de este mes para colgarlo en la nevera y que los nenes vayan tachando los días que faltan para que llegue papá (o sea cuatro días) y me sorprendí una barbaridad cuando ella dijo que ellos no le habían dicho nada a su hijo pensando que no lo iba a entender o que se iba a angustiar demasiado.
Me sorprendió tanto que llevo todo el día dándole vueltas y es que es una de esas cosas en las que crees que solo hay una manera posible y lógica de verlo y te quedas con la boca abierta cuando descubres que hay otra manera que ni siquiera te habías planteado.
Y es que para mí es de una lógica a plastante que hay que decirles a los niños, por muy pequeños que sean que papá/ mamá se va un tiempo y que volverá en unos días. La supuesta angustia que le causas al decirle que te vas a ir no es nada comparada con la que siente cuando ven que su madre/padre se ha ido y que no solo le echa de menos, es que no sabe ni que ha pasado (y además es demasiado pequeño para poder expresar todo eso).

Cuando era pequeña mi padre me contó una anécdota. Me dijo que cuando él era niño su abuelo le llevó a comprar caramelos a un sitio que estaba muy lejos, pero que cuando llegaron resultó que no iban a comprar caramelos sino a ponerse una vacuna. A mi padre más que el pinchazo le dolió que le engañaran "si me hubiera dicho la verdad de a dónde íbamos yo lo hubiera entendido y no hubiera pasado nada", me decía.
Creo que al final le compró los caramelos pero mi padre ya no los quería.

Yo siempre he tenido esa anécdota muy presente y siempre les he contado a mis hijos muchas cosas pero sobretodo los temas referentes a ellos.
Yo debo ser de las tontas que cuando tengo que llevar a alguno a hacerse un análisis se lo relato desde un par de días antes todo lo que va a pasar y lo que le van a hacer.
No soy de las que dicen "no, si no duele", ¿por qué dicen eso? No es verdad, duele y no pasa nada si el niño lo sabe. También le puedes contar porqué duele o porque es importante que se los haga. Yo soy más bien de las que cuentan " te van a pinchar y te va a doler un poquito, pero si te estás quieto terminarán en seguida y nos iremos a desayunar un croisan" (los croisanes tienen un gran poder de convicción).
Y estoy hablando de niños pequeñitos, que la niña nº 2 aún no tenía los dos años cuando le hicieron una analítica y se portó como una campeona, que no lloró ni nada. (Y supongo que algo tuvo que ver que fuera ya mentalizada de lo que le iba a pasar).
No se. Yo creo que eso es lo que quiere oir, que les digas las verdad.
He actuado igual las veces que han tenido que ir a un hospital, a un avión, la vez que operaron al niño nº 1, cuando me separé, cuando nos vinimos a Francia y, por supuesto, cada vez que papá (o mamá) se ha ido de viaje: Es decir, cada vez que la ocasión lo ha requerido.

¿Y vosotras? ¿Qué pensáis? Es mejor mostrarles la realidad o endulzales la píldora?.


Quelle pilule pour les enfants ?

miércoles, noviembre 06, 2013

Manualidea: Cuadro con hojas



Seguimos con las manualideas de otoño. Hay que aprovechar antes de que nos adentremos más en el mes de noviembre y haya que empezar irremediablemente con los preparativos de Navidad (uf, que pereza me da solo pensarlo).
Si queréis saber como hemos hecho este cuadro mosaico con hojas pinchad en la siguiente imagen.


martes, noviembre 05, 2013

Adaptar la casa a los niños??

Ya os conté aquí que este verano les montamos a los nenes una habitación del pánico, ejem, ejem, es decir, de juegos.
¡Que maravilla! ¿Como he podido sobrevivir tanto tiempo sin tener una?.
Me va genial porque es una habitación que está pegada al comedor, así, que de hecho están ahí al lado, pero los juguetes se quedan dentro y no salen (demasiadas veces). Con lo cual puedo tener el comedor medianamente recogido y los niños entretenidos y bajo vigilancia.

Ocurre que están en una edad (o es que ellos son así) que se cansan rápido de los juguetes y, aunque les he dicho muchas, muchísimas veces, que antes de sacar otro juguete tienen que recoger el anterior ya no estoy allí como antes y no puedo supervisar. Coincide tambien que son más altos, llegan a más estantes y además el número cuatro ha descubierto el fabuloso truco de subirse a una silla cuando no llega (bueno es él). Así que a la que me despisto han sacado (y esparcido) todos los puzzles, fichas, coches, comiditas de plástico, construcciones y pinturas de cera por el suelo de toda la habitación.

Este fin de semana papá estaba colaborador. Su manera de colaborar es decirles que recojan su cuarto y meterles dentro hasta que esté recogido.
Ellos tiene voluntad de hacerlo, no os creais, pero cuando llega al límite en que no saben por donde empezar la única solución es que alguien se meta en el cuarto con ellos y que les vaya diciendo: "Ahora la pelota roja, ahora la construcción de allí, ahora el coche de policía,..." hasta que está todo recogido. Y claro, necesita su tiempo.
Pero eso papá no lo va a hacer y siempre me toca a mi.
Para él es mucho más fácil subirles todos los juguetes de piezas a sitios donde no lleguen, pero tienen muchos juguetes de este tipo (los didácticos, que son los que me gustan a mi suelen serlo) y no caben todos en los dos únicos estantes a los que no pueden llegar.
Alguna vez (como cuando me fui yo un par de días a Mallorca) ha optado tambien por guardarles algunos de los juguetes en cajas en el garaje con la intención de ir renovándoselos poco a poco. Pero nunca ocurrió hasta que yo se los volví a sacar todos un día temiendo que hubiesen crecido demasiado como para que dejaran de interesarles juguetes preciosos que apenas habían tenido ocasión de usar.

Yo prefiero más la opción de dejarles los juguetes a su alcance y enseñarles a emplearlos, a recogerlos y cuales pueden tocas y cuales no. Es más cansado (mucho más cansado) pero tiene otras utilidades en la vida. Al final se resume a que aprendan que no todo se toca, que no todo es un juguete o para jugar y que si le dicen "eso no se toca" aprenden que "eso no se toca".

El camino fácil es quitárselo del medio pero no vamos a poder quitáselo todo. No podremos quitar todo el tabaco del mundo si queremos que no fume, o todas las chuches si queremos que no las coma. Al final, hay que enseñarle que puede y que no puede hacer, aunque la tentación esté delante de sus narices.

Así que en mi casa, salvo alguna excepción como los medicamentos, las chuches (el niño nº 1 todavía está practicando el autocontrol) las herramientas y, desde la semana pasada la hucha para nuestro viaje a Londres, todo está a su alcance (se llenaron sus bolsillos con monedas y papá se dió cuenta de la travesura porque tintineaban al caminar, ¿os lo podéis creer?).

Tengo que reconocer que me han hecho alguna trastada que me podría haber evitado de haber tenido menos cosas a la vista, que tienen una fijación por romper cuentos con la que sigo luchando para no dejarles sin ellos y que he tenido que limpiar más de una vez y más de dos pintadas de las paredes y del sofá, pero las cosas son así.

Mi casa está bastante preparada para niños, pero es una casa normal. Tengo jarrones en las mesas (menos en la de centro), no tengo los enchufes tapados, tengo tijeras y cuchillos al alcance de todos los miembros, la escalera no tiene barrerita, los cajones no tiene protectores y la nevera no tiene cierre de seguridad (pero la despensa tiene llave, pero es por otros motivos, jejeje). Vamos, un peligro!!!.
Pero cuando voy a casa de otra persona de visita, vamos a un hotel o simplemente estamos fuera, mis niños ya saben (más o menos, que aún estamos en proceso) las cosas que pueden tocar y las que no.

Eso me recuerda, (y ahora os voy parecer una viejecita de hace mil años) cuando tuve al niño nº 1 y como buena novata en la era en la que NO había internet me leía todo lo que caía en mis manos referente a niños, la educación y la maternidad.
Pues en algún lugar leí el truqui de poner entre los adornos de la casa algún juguete para ellos, un coche, una pelotita, así, si tenía la intención de ir a explorar el florero que te regaló la abuela le parecerá más interesante el juguetito que haya justo al lado y  vuestro jarrón sobrevivirá.

¿Y vosotras? ¿Habéis adaptado la casa a los niños o los niños a la casa?.



lunes, noviembre 04, 2013

El click de la semana: Halloween


Esta semana "el click" tenía que ser obligatoriamente de la fiesta de Halloween. Y es que, como me gusta que me hagan encerronas y que salgan bien genial.

viernes, noviembre 01, 2013

10 razones por las que quiero vivir sola.

Hace relativamente poco que me di cuenta de que era casi imposible que estuviera en casa un rato sola, cosa sorprendente, pues hace mucho tiempo que esto ocurre (una, que vive en su mundo).
El caso es que como papá trabaja en casa, por las mañanas estamos los dos y si él se va ya han llegado los niños, alguna vez nos vamos todos, o me voy yo sola, pero claro, ya no estoy en casa.
Yo siempre he defendido que me encantan las casa llenas de gente de esas que aparece a desayunar el amigo del vecino o que te visita por sorpresa la amiga de tu hija, pero claro, también de vez en cuando agradería un poco de intimidad, de momento de relax, no se, de esas cosas que hace uno en casa cuando esta sola y que hace tanto tiempo que no hago que ni siquiera se me ocurre un ejemplo.

Busco mis momentos, no os creáis, con bastante dificuldad, eso sí, sobretodo  cuando me atranco en el baño para poder depilarme o simplemente ducharme (y aún así escucho "mamás" al otro lado de la puerta o la música a tope que viene de la habitación de niño nº 1 ).
Pero a veces envidio a esas personas que viven solas y pueden tener momentos de paz y sosiego.
Esta semana (con las vacaciones) he tenido muchos de esos momentos de "quiero vivir sola" y he hecho una lista de sus ventajas. Los inconvenientes los dejaré para otro día que no está el horno para bollos.

1- Podría saber donde está cada cosa porque no se moverían misteriosamente de sitio y sorprendentemente nadie sabe como ha pasado. ¿Los sabíais? En mi casa ocurren esas cosas. Yo dejo algo en la mesa, media hora después no está y aunque preguntes a todos los miembros cohabitantes nadie ha sido ni nadie sabe que ha pasado. ¿No pasa en las vuestras?

2- Podría tener una conversación normal por teléfono sin ser interrumpida a cada frase y si ya el interlocutor tambien es otra madre con niños parecemos besugos intentando comunicarse, muy cómico, pero seguro que me entendéis.

3- Podría darme una ducha larga, larga, sin que alguien  acabara irremediablemente llamando a la puerta.
O pintarme las uñas y que quedara medio bien (me conformo con medio bien).

4- Podría sentarme a comer y no me tendría que levantar hasta haber acabado ¿os imagináis? Aich.

5- Podría decorar cualquier rinconcito de mi casa sin tener que llegar a un consenso con mi marido que dice que la decoración le importa un pito, pero no se te ocurra hacer nada sin su aprobación.

6- Podría ver una película sentada en el sofá un domingo por la tarde sin tener que pausarla mil veces y levantarme otras mil veces.

7- Podría tener un árbol de navidad de esos de dos colores que se ven en los escaparates y en todas las revistas chics sin ceder a tener uno de colorines porque a mi marido le recuerda a su infancia y los niños tienen un estilo decorativo muy "ecléctico".

8- Podría tener solo una conversación a la vez y no tres o cuatro: Niño come...niña estate quieta,...pues ¿sabes que me ha pasado en el supermercado?, y tu ¿no tenías que comprar cuadernos nuevos?...Pues estaba pesando los tomates... niño que te he dicho que te termines el plato...y resulta que ha venido menganita...no comas con la boca llena....¿Os suena?.

9- Todos los aparatos de mi casa funcionaría, los mandos tendrían pilas, los teléfonos inalambricos, ellos, no desaparecerían, mis paredes serían de su color original y no estarían llenas de grafitis de Halloween con pintura de cara que me robaron los muy....intrepidos. (Perdón, es que esto fue ayer, en plena fiesta de Halloween que me encasquetó una amiga que hiciera porque "le hacía ilusión" y acabé con la casa desmantelada y todas las paredes pintadas y aún no me he recuperado. Llevo todo el día acordandome de la familia de mi amiga y de la madre que parió a todos los niños impplicados (entre los que estoy incluida con medalla de honor porque estoy segura que el nº 4 lideró el equipo) mientras me doy cabezazos contras las paredes (pintadas) porque siempre caigo...y es que parezco tonta. Pero bueno, que ya me callo y sigo a lo mio).

10- Si viviera sola podría haber escrito este post a primera hora de la mañana en un ratito mientras me tomo el café y no publicarlo ahora que son casi las 7 de la tarde, que tengo a los cuatro niños de vacaciones en casa (y parece que comen más, mean más y cagan más en vacaciones, no? cada media hora según mis calculos) y que papá se ha acobardado y ha salido de farra con los amigos y me ha dejado sola en casa. Bueno, sola no, que he ha dejado con las cuatro piezas.

Pero bueno, que solo me quedan tres días, ya casi lo conseguimos.



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