jueves, octubre 17, 2013

Innato o adquirido

A estas alturas del asunto ya muchas sabréis que me encantan las manualidades. Es una cosa con la que no recuerdo haber nacido pero si que recuerdo su evolución, de como a poco de un simple interés fue creciendo y fue creciendo hasta convertirse a veces, en una obsesión.

Tengo el recuerdo de con 7 o 8 años aprender a hacer cadenetas de ganchillo y unas flores muy, muy simples a base de cadenetas que ya no se si recordaría. Con la dificultad añadida, además, de que soy zurda y aunque mi madre sabía hacer algunos puntos yo lo tuve que aprender todo de verla delante, como en un espejo.
Tengo otra imagen de querer hacerme un barquito bordado en un trapo que después quise convertir en un cojín (y que no me salió muy bien).
Poco después pase al punto de red (que no me gustó, pues no encontraba la utilidad ni la estética de aquellos tapetes) y que aún hoy siguen en la caja de zapatos donde los guardé nada más terminarlos.
Pasé al punto de cruz y eso me duró un poco más. Pero al quedarme embarazada la cosa explotó.
Me vi de repente con mucho tiempo libre (me echaron del trabajo) y con muchas cosas que preparar, así que me apunté a clases de cerámica, me atreví a hacer las primeras prendas de ropa para mi bebé, el primer cuadrito de punto de cruz, y a partir de ahí, lo que hasta entonces había sido un entretenimiento se convirtió en una ansia de aprender a hacerlo todo, a personalizarlo todo, a estar todo el día haciendo cosas que dura aún hoy (y la verdad es que cada vez va a más).

A medida que mi bebé iba creciendo era cada vez más dificil entretenerle. Apenas dormía por el día (por suerte siempre hizo la noche entera) y las actividades le entretenían solo unos minutos, así que tuve que idear todo tipo de cosas para entretener a un niño con unas ganas enormes de aprender y con poca paciencia para hacerlo.
Ya os podéis imaginar que hice de todo, pasteles, motivación de los sentidos, plastelina, ginkanas, circuitos en el pasillo, manualidades de todos los tipos y colores....

Poco después llego la niña nº 2 y las manualidades y la creatividad en casa siguieron pero además ahora podía adaptarlas a unos gustos un poco más femeninos. Ya no solo tenía que dibujar coches o fabricar aviones de papel. Ahora, además estaban incluidas las florecitas, las pulseras, las cocinitas....

A pesar de todo, a pesar de que mis niños son los hijos de su madre, a pesar de lo motivados y estimulados que han estado siempre a idear, imaginar y crear, a pesar de lo que se sorprende y en parte a la rabia que me da tengo que reconocer que a mis niños no le gustan las manualidades. (snif, snif,...).

Les gustaban en su momento cuando era algo que hacíamos juntos, pero tengo que admitir, por mucho que me duela, que mis niños de creatividad CERO.

Por eso me sorprendió el otro día una amiga con la que tengo muchas cosas en común (entre ellas el gusto por las manualidades) que afirmaba que a sus hijas siempre las ha estimulado para que hicieran manualidades y que por eso a ellas les gustaba tanto hacerlas.

Bajo mi experiencia tengo que disentir, pues no creo que haya nadie que haya estimulado más a sus hijos para que fueran creativos y a pesar de ello no lo conseguí. (Tienen otras aptitudes, que le vamos a hacer).

Todo este rollo que os acabo de soltar viene a la famosa pregunta de ¿somos cómo somos porque nacemos así, nos hace la vida, las experiencias, los estímulos,...? ¿Qué porcentaje de nuestro caracter y nuestra personalidad es innato y cuanto es adquirido?. ¿Qué tipo de cosas podemos moldear y "educar" de un niño y cuales no?.

Mi marido siempre me dice que antes de tener hijos era de los que pensaba que todos los niños eran iguales, que lo que traían de serie antes de nacer era mínimo y que era la vida, las experiencias, el entorno, la educación, los padres, etc.. los que te hacían ser la persona en la que te acabas convirtiendo.

Pero después de ver que tenemos cuatro hijos y que los cuatro son totalmente diferentes habiendose criado en el mismo entorno, con los mismos padres y con los mismos principios piensa que, al final, cada uno es como es y que el porcentaje que tienen de manera innata es mucho más grande de lo que pensamos y eso es lo que les lleva a tomarse las cosas de otra manera, de escoger caminos diferentes de enfrentarse de otra forma a sus miedos, a sus problemas,...



Y vosotras? os lo habéis preguntado alguna vez o soy yo que estoy muy filosófica con eso del otoño?


7 comentarios:

  1. Yo creo, como tú, que cada persona es diferente...Aunque es innegable que lo que vivimos en casa nos influye, y quizás con el tiempo tus hijos acaben desarrollando cierto gusto por las manualidades. Como decía mi profesor de genética: fenotipo=genotipo+ambiente. ;)
    Besos!

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  2. Cada uno somos como somos, a mi siempre me ha sorprendido, lo diferentes que son mis hijas, siendo de los mismos padres y educadas de la misma forma. Luego tiene que haber algo mas, los genes que lleva cada una...
    A mi me encantaria saber hacer muchas manualidades, pero me quedo en eso.... yo sé que a mi mayor tambien, pero como no encuentro tiempo y no tengo ni idea de enseñarle... no avanza, porque materiales tiene unos cuantos... ella siempre se pide algo para cumple/reyes...

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  3. Tienes toda la razón, a mí me encanta hacer de todo, ganchillo, px, punto, tengo telas, papeles,etc, etc, y a mis dos hijas, nada de nada.
    Y claro las dos distintas, como decía la suegra de mi hermana, "Todos del mismo vientre y tan diferentes",Jajajaj

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  4. Una mezcla de ambos, verdad? Lo que somos se va modelando por lo que vivimos, creo yo.
    Por cierto, últimamente estoy de los ataques al biberón y de la exlatación a la lactancia materna hasta el gorro... Me he topado con tu post de "Un respeto al biberón" Y me has alegrado el día!!! Sé que no viene a cuento, pero es que ya vale ya. Si te animases a escribir algo más al respecto qué contentas estaríamos algunassss!!!! Un beso.

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  5. Opino igual que tu marido. Antes de tenerlos creía que era 75% (por poner una cifra) ambiente, y ahora creo que es carácter. Por supuesto siempre hablando de niños criados en las mismas circunstancias. Como ejemplo, pues te puedo decir que a mi hija, le dices que no a algo, y normalmente a la primera se va, de mal humor, pero se va y "desaparece"; sin embargo el niño no tiene fin, y como entres en el juego de darle alguna explicación, estás perdido, porque no acaba nunca...
    Lo de las manualidades en mi casa tiene delito. Mi madre es súper manitas, siempre ideando, ahora arreglo esto, ahora pongo aquello más mono... Y de cinco, solo una parece que ha sacado algo. Con decirte que lo primero, y casi único, que suspendí en el colegio fue la costura, ¡te puedes imaginar!

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  6. Me puedo imaginar a tu madre tirándose de los pelos de la misma manera que yo cuando el niño nº1 suspendió plástica y yo no me lo podía creer. Jajajaja

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  7. Que interesante lo que dices, yo también pienso que se nace ya con unas tendencias, y aunque luego según les estimulen se puede ayudar a incrementar algo, creo que si no hay una base de por sí por parte del niño no hay nada que hacer. Yo también veo diferencias en mis hijos y siento esa intuición de que cada uno es como es y punto. Curiosamente yo me crié casi sin nada, y yendo al colegio tarde con casi 6 años sin pasar antes por guarderías ni nada como es costumbre ahora ( mis padres ni si quieran me leían cuentos), y en cambio he sido creativa y me ha gustado siempre leer y escribir, estudiar por mi cuenta. Muy interesante tu experiencia y tu reflexión.

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Gracias por tus comentarios !!!

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