viernes, agosto 30, 2013

El placer de recibir cartas

Cuando tenía 12 años me mudé de casa (y de barrio). Para mi fue un cambio enorme pues me había criado en unas fincas de esas cerradas en la que los niños salíamos a jugar "al patio" sin peligro todos juntos, todos los días del año. Separarme de todo aquello me trastocó un poco pues, aunque el cambio fue positivo, no sabía muy bien que hacer con mi tiempo libre ya que hasta entonces no había tenido que enfrentarme a eso, pues cuando ocurría simplemente baja al patio o iba  casa de algún vecino.

Se me ocurrió cartearme con gente (siempre me ha encantado escribir) y publiqué un anuncio en una revista dominical del periodico que leía mi padre. Sí, mozas y mozos "antes" se hacían esas cosas.

Fue una experiencia brutal. Desde el primer momento recibí una avalancha de cartas de toda españa.
Esperaba con ansiedad el momento de ir al buzón y recoger mis 20 o 30 sobrecitos de colores (porque casi todos era de colores) y subir a contestarlos lo más rápido que podía.
Con el tiempo el numero de sobrecitos fue disminuyendo hasta que me quede como con unas diez amigas fieles con las que me carteé algunos años y que, lamentáblemente, no he conservado.

Perfeccioné la afición de escribir subiendo un peldaño más. Iba a la papelería del centro a comprar papeles originales y coordinados, me regalaban juegos de escritura de cartas, coleccioné pegatinas y sellos con los que decorar mis cartas, pero también hacía de la carta en si toda una sorpresa: una vez mandé una carta escrita en una pajarita de papel que había que deshacer para poder leer, otra vez fue una carta escrita en espiral y en otra ocasión escribí una carta en una papel gigante (de esos de hojas dobles), otra vez escribí cada palabra de un color, jejeje. Me divertía solo imaginando la cara de quién la recibiera.

Con el tiempo, y sobretodo con intenet he dejado un poco de lado esa afición y me parece una pena.
...con la ilusión que me hacía a mi mirar el buzón para ver si había recibido alguna carta....

Hace poco descubrí postcrossing y desde entonces estoy totalmente enganchada. En una web que hace de enlace con personas de todos los paises e intercambia direcciones para poder mandarse postales.
Es una manera de conocer ciudades y gente de todo el mundo sin salir de casa. Te cuentan cosas de sus pueblos, te mandan postales de cosas típicas, sellos curiosos, dibujitos o pegatinas bonitas,...
Yo he recibido ya 21 postales de sitios tan lejanos como China, Rusia, Estados Unidos, Ucrania, etc...
(Eso sí, el idioma común es el ingles, pero hay gente que manda dibujos o mapas).


La niña nº 2 es la encargada de abrir el buzón todos los días y me trae corriendo con envidia las postales que haya recibido.
A ella le gustaría tambien cartearse con gente y tiene el escenario perfecto pues sus amigas viven ahora en otro país, pero aunque les escribe cartas y les manda regalitos, las muy ........ nunca le contestan y ella se decepciona.
Es por eso que escribo este post, pues igual alguna de vosotras está en la misma situación y tenga algún hijo/hija que le gustaría cartearse ella.

No es que quiera hacer publicidad pero solo le veo ventajas, pues cartearse, para aquellos que les gusta escribir es un gran ejercicio de creatividad, sin hablar ya de la necesidad de nuestros niños de escribir (mejorar su ortografía, su letra, el desarrollo de sus frases, bla, bla, bla...) y siempre tendrían una amiga en Francia que siempre queda como muy chic.

El caso, que si creéis que es una buena idea y os interesa me mandáis un e-mail con el sobrecito ese verde que hay arriba a la derecha (y que creo que todavía funciona) y concretamos.




jueves, agosto 29, 2013

Sellos para marcar los libros (preparando la vuelta al cole)




A vosotros aún os quedan algunos días antes de que empiece el colegio, pero nosotros ya estamos metidos de lleno en comprar mochilas, forrar libros (como lo odio), marcar cuadernos, preparar agendas y cuadrar horarios (que cada año es más complicado).
Dentro de cinco dias todos mis peques (y cuando digo todos, son todos) empezaran el cole y yo estoy tan emocionada con eso de tener un par de horitas libres al día que no se que voy a hacer con tanto tiempo para mi sola.
Ire a la pelu, no, no, organizaré el blog, no, no, haré un curso en serio de francés, no, no, mejor me buscaré un trabajo.
Para ser realista las mañanas se me pasaran entre la casa, las clases de frances, la compra y la colada, pero podré hacerlo sin interrupciones, rápido y SOLA y eso es algo que todavía no me acabo de creer.

De todas formas siempre me han gustado estas fechas. El olor a libros nuevos, el recuento de boligrafos y pinturitas, las inscripciones a cosas tan importantes como las actividades extraescolares, los catálogos de las tiendas de ropa hasta arriba de chandals y leotardos...me encantan el ambiente que se respira.

Este año he pensado ahorrar tiempo y comprar un sello de esos para escribir a quién pertenecen las cosas (los libros en concreto) en lugar que tener que escribir millones de pegatinas con el nombre del niño en cuestión. Que cuando el asunto se multiplica por cuatro se convierte en un trabajo a jornada completa.

He estado investigando por la web y he pensado que mis hallazgos podían ser útiles para vosotras también, así que os pongo mi selección.

(Debajo de cada foto podéis encontrar el enlace al sitio)

Este libro pertenece a ...


Mr_Wonderfulshop_sello_este_libro_pertenece_a_05


ex libris




Sellos_ATM1


sellos para libros








Como veis hay de todos los estilos así que ahora lo difícil va  a ser decidir cual me gusta más.

miércoles, agosto 28, 2013

Mis proyectos de verano para hacer con niños (8)



1- Hora de la merienda monstruosa.
2- Collares con cañitas. Todo un clásico.
3- Un Mr. Potato comestible. Con lo que a mi me gustan...
4- Un arenero con arroz. Para los que no tengan la playa muy cerca este año.
5- Esto me ha encantado. Quizás una versión más pequeña me iría mejor.

martes, agosto 27, 2013

Listos para caminar

En nuestro entorno más cercano debemos de estar llegando al límite ese psicológico que se autoimponen (e impone un poco la naturaleza) las mujeres sobre cual es el momento límite para tener hijos. Eso que se dice comunmente que "se les está pasando el arroz" porque de repente y casi sin avisar estan saliendo niños como champiñones plagando el mundo de seres en miniatura babosos y adorables.

Yo, que ya miro todo eso un poco desde lejos me quedo a veces alucinada con las maneras que tienen de educar algunas de mis amigas y/o familiares (y no lo digo en el mal sentido).
Que es verdad que cada una lo hace como quiere o como buenamente puede y que yo jamás de los jamases se me ocurriría meterme en su manera de hacer las cosas o dar consejos gratuitos que no me han pedido pero el caso es que a veces veo su maternidad desde muy lejos (desde otro país, vaya) y me mandan mensajes de auxilio de lo desbordadas que van, lo poco que duermen o lo que el niño les condiciona.
Yo les contesto como puedo, quizás con alguna idea, con algo que pueden probar y otras veces simplemente con palabras animo porque la maternidad es dura y a veces no se puede hacer nada porque nuestros retoños no se puede apagar.

Después, claro, ocurre que voy a verlas y las veo en su entorno, con sus niños, como los llevan a dormir, les dan de comer o se comportan con ellos y claro, de repente empiezan a encajar todas las piezas, entiendo porque no duermen bien, porque el niño muerde en la guardería o porque será hijo único porque sus padres no quieren tener más.
Pero es cuestión de lógica. Sino riñes al niño cuando muerde no te extrañes de que lo haga en la guardería, sino le pones una rutina de sueño (o lo intentas por lo menos) no te quejes de que no duerme bien, sino hablas con él, no te sorprenda sino sabe muchas palabras, si le cambias el plato de comida cada vez que te dice "no me gusta" no te quejes de que no coma bien. ¿No?.

Este fin de semana, por ejemplo hemos tenido la visita de unos primos de mi marido. Tienen un nene de 14 meses que solo habíamos visto en fotos porque desde que nació no podían coger un avión por si acaso el niño tenía otitis (ein?).
Durante todo el fin de semana el niño no pisó el suelo ni una sola vez (lo juro) porque parece ser que mi casa tenía muchas ¿esquinas?. ¡Pero si mi casa está superadaptada a niños!!. Por supuesto el niño no andaba (ni estaba cerca de hacerlo). Nos contaron que solo lo dejaban en el suelo a veces y en su cuarto (¿?) y dijeron que gateaba, yo no lo vi, claro.
Yo entiendo que quieras ahorrarle a tu retoño todos los males del universo, que pases pena viendo como quizás remotamente, hay alguna posibilidad de que se caiga y se haga daño. Que no estoy hablando de dejar que gatee por un precipicio, o de darle un cuchillo, a ver que pasa, se trata de dejarle andar, que explore el mundo y que descubra cosas...que se desarrolle, vamos.

Aunque queramos (y yo quiero, quiero) no podemos quitar todos los peligros del mundo, no podemos estar siempre encima de ellos, no podemos encerrarlos en casa o no dejarles cruzar nunca la calle. Tendrán que hacerlo, a su justo momento y la mejor manera de evitar un peligro es enseñarles a ellos como hacerlo.
Igual es que yo soy muy permisiva o estoy muy acostumbrada a caidas y golpetazos pero los peques aprenden de que si se caen deben tener más cuidado, hacerlo de otra manera y también, y esto es muy importante, aprender a saber caer y a saber levantarse (en todos los sentidos).

No se si es la generación, la moda, les ocurre solo a mis amigas o es una impresión mía pero no me imagino a nadie de la generación de mis padres teníendo al niño en brazos todas las horas del día todos los días del año porque existe la posiblidad de que se caiga.

Después está el otro extremo, en el que parece que estoy yo en el que mis niños no paran ni un minuto quietos, cuando no saltan corren, bailan, gritan, juegan,...Después de ver unos cuantos de niños florero de padres sobreprotectores no se si es que mis niños son demasiado activos y nunca hubieran podido estarse quietos (¿los 4?) o soy yo que los sobrestimulo y les doy muchas opciones.
El caso es que a veces los comparo (porque comparar es inevitable) y veo que mis peques son mucho más espabilados, que hacen más cosas, que entienden más, que son más independientes (y los más guapos del mundo mundial, pero eso no viene a cuento).
Así que si es por mi causa o gracias a mi que son más activos y más despiertos lo asumiré y prometo no quejarme de que se mueven demasiado (hoy).


"Para aprender a levantarse, hay que caerse"


lunes, agosto 26, 2013

El click de la semana: Exprimiendo el verano


Ya nos quedan poquitos días para que termine el verano (y aún algunos menos para que empiece el cole). Hay que disfrutar al máximo esos rayitos de sol.

viernes, agosto 23, 2013

Llegaron las visitas


El verano blogueril se me está pasando volando. Entre las vacaciones, la operación pañal, el internado y asuntos varios no había tenido tiempo de contaros que a principios de Julio tuvimos nuestra primera visita no familiar en casa.
Una amiguita de la niña nº 2 llevaba meses planeando venir a verla. Fue de lo más emocionante, pues era la primera vez que viajaba al extranjero y lo hacía sola (bueno, con la azafata). ¡Que valiente!.
Horas y horas de teléfono planeando con todo detalle que iban a hacer, donde iban a ir, a que iban a jugar,...

Fue una semana intensa pero bonita. Se intercambiaron regalos, cotilleos y secretos. Hicieron pulseras, se disfrazaron, se maquillaron, se peinaron. Salimos a cenar, a ver los alrededores, las fiestas de finde curso de rigor y hasta hubo tiempo de celebrar el cumple de la niña nº 2 que espero a que viniera para hacer la fiesta.
Un placer que haya pasado con nosotros una semana y espero que se repita en breve.

 

miércoles, agosto 21, 2013

Mis proyectos de verano para hacer con niños (7)


1- ¿A ver quién tiene más puntería?
2- Pulpo con un rollo de papel higiénico.
3- Una guitarra con una caja de cartón.
4- Desde que hemos ido a ver Monstruos S.A. 2 mis niños están obsesionados. Esto les va a encantar.
5- Y ahora una sesión de pintura de cara.

martes, agosto 20, 2013

Aventuras en Barcelona

Viajar con niños siempre es una dificultad y una emoción añadida. Ya no solo por las complicaciones que te ponen en el aeropuerto, sino las mismas compañías que se empeñan en complicarlo.
¿Habéis intentado alguna vez hacer eso del checking on-line? Y si lo habéis intentado, ¿lo habéis conseguido?.
A mi siempre, siempre me separan a todo el mundo. Cuando viajo con los mayores no es problema, pero si viajo con los pequeños no puedo tenerlos sentados una fila más atrás (o sí, pero no creo que al que le toque al lado esté de acuerdo). Esta última vez, que viajaba yo sola con mis cuatro retoños (papá se fue en barco para poder subir el coche) solo conseguí que estuvieramos juntos dos, todos los demás estaban separados. ¿A que bebé dejo solo?, jejeje.
El caso es que tuve que ir antes al aeropuerto para que me dieran asientos decentes y la máquina solo nos sacaba juntos en la fila de la salida de emergencia (y ahí tampoco pueden ir bebés). Al final después de muchos aspavientos me dieron un asiento en cada fila y me dijo que la azafata nos recolocaría. Cuando nos vió llegar la pobre azafata y supo que tenía que reubicar cuatro asientos casi le da un patatus.
Me decía que había que hacer el checking antes pero yo lo había intentado hacer por internet (varias veces) y había llegado dos horas antes al aeropuerto (en vez de una) para poder hacerlo con tiempo. Más no puedo hacer, que rediseñen su sistema, leñe.
Debieron de hacerme caso porque a la vuelta conseguí por internet tres asientos juntos por un lado y otros dos por otro, lo que yo necesitaba. Pero tampoco sirvió de nada hacerlo on-line pues, a pesar de que no llevaba nada para facturar tuve que comerme la cola para que le pusieran la dichosa pegatina al carrito que me iba a hacer falta al llegar a Barcelona, pues yo llegaba por la mañana pero papá llegaba con el barco por la tarde e ir trotando por la ciudad con dos bebes a cuestas precisa de un carrito o dos.
Una hora después de que hubiera aterrizado el avión conseguí que me devolvieran mi carrito.

(Hago un inciso a los señores ingenieros, inventores y demás de que al primero que se le ocurra fabricar un carrito que pueda plegarse como las bicis y llevar como equipaje de mano se forra. ¿A nadie se le ha ocurrido? Ya estáis tardando).

A partir de ahí empezó mi particular aventura en Barcelona.
La última vez que fui (sola, afortunadamente) ya me extrañó no encontrar el tren que te lleva al centro pero como no tenía prisa y cuando pregunté me dijeron que tenía que coger el autobus pues lo hice.
Esta vez me encabezoné en el tren y me enteré (de muy malas maneras, eso sí, que a algunos parece que les cueste ser amables) de que tenía que coger el autobus verde. Para allá que voy con mis cuatro niños detrás y al señor conductor del autobus verde no le apetecía contestarme tampoco (menos mal que esta vez no era en francés, porque si no no llego).
El conductor empeñado en que ese autobus no iba al centro y yo que me habían dicho que era el autobus verde.
- Para ir al centro?
- Este no es.
- No va al centro.
- No
- Entonces a donde va?
- A la otra terminal.
- Y desde la otra terminal puedo ir al centro?
- Si
- Está el tren que me lleva al centro?
- Si.
- Pues entonces voy.

¿Que le costaba decirmelo todo junto y no con tanto misterio?. (Había una señora delante de mi haciéndole la misma pregunta y la pobre se rindió).

Una hora y media después de haber aterrizado el avión conseguiamos salir del aeropuerto.

Llegamos a la estación de Sans y descubrimos que no había ascensor para bajar al metro. Bueno, sospechamos, porque al empleado que le quise preguntar no me quiso escuchar.

Y os imagináis que me paso? Siiiii, dos minutos antes de bajar del tren se habían dormido los dos peques. Uno de ellos en el carrito y el otro en brazos. Así que tuve que darle al nº 1 al peque dormido y bajar uno a a uno todos los escaloncitos con el carrito hasta llegar al metro.
Os aseguro que no podían haber puesto esa línea más lejos, ni mi parada más lejos aún. Me costó un suplicio llegar entre el esfuerzo del carro y la pena que pasé por el pequeño que tenía el nº 1 y que no sabía muy bien como cogerlo.

Me crucé con un montón de gente pero nadie nos ayudó. Hubo un chico que incluso nos apartó para pasar él.
Al llegar al metro, por fin y con mi niño dormidito otra vez en brazos nadie se levantó para que me pudiera sentar con él (igual había pasado en el tren pero el niño no iba dormido).
Una señora al final del vagón me vio y me tuvo que hacer señas para que me sentara en su sitio de lo lejos que estaba. No lo rechacé pero es que la señora casi tenia edad para que le cedieran asiento a ella.

Me sorprendió mucho la falta de civismo con la que me encontré durante todo el día, por parte de los empleados a los que intenté preguntar información, con la gente (de todas las edades y de todos los tipos) con la que me crucé en el metro mientras bajaba mi carrito con muchas dificultades y con las personas de mi vagón que no se levantaron cuando me vieron entrar con un bebé dormido en brazos.
No quiero pensar que Barcelona es así, ni quiero generalizar de que es la actitud de las grandes ciudades, por ahora pensaré que es cuestión de simple coincidencia o de mala suerte pero la verdad es que Murphy debe tener residencia en Barcelona pues he viajado por otras grandes ciudades y siempre es allí donde me pasan estas cosas.
Lo dicho, sera casualidad.

Entrada Metro

sábado, agosto 17, 2013

Aterrizando

Hace un par de días que aterrizamos y nos tropezamos con la vuelta a la realidad, a la ya deseada rutina y al desastre de casa que habíamos dejado y que, no, no se había arreglado sola.
Un montón de lavadoras, bolsas de basura y escobazos después por fin tengo un ratito para deciros que sigo viva, un poco zen (a causa de las vacaciones) pero de vuelta.
Estoy sorprendida porque por primera vez en mucho tiempo tenía el chip ese de vacaciones de verdad del que tanto me habían hablado y que no me acaba de creer pero que me ha sentado genial.
No era una turista descontrolada queriendo ver hasta la última piedra del monumento insignia de la ciudad de turno, ni era una amiga estresada que corría de acá para allá porque solo tengo tres días y un montón de gente que ver. Tampoco he sido de esas que no terminan de tener vacaciones porque viajar con cuatro niños no se les puede llamar vacaciones por mucho que te vayas a la playa a no ser que te vayas sin ellos y de valientes niñeras andamos escasos. Era más bien una persona de vacaciones, de esas que se levantan a las once, y decide cuando tiene hambre ( o cuando la tienen los niños) qué y dónde va  a comer, que improvisan el plan sobre la marcha y sobre las apetencias o disponibilidad de la tropa, de las que se acuestan tarde tomándose un algo en cualquier chiringuito en buena compañía, de las que se han puesto moradas de croquetas de todos los tipos (desde las de jamón de toda la vida hasta las de alta cocina como las de strogonoff), de las que se han cansado de ir al cine porque he echado mucho de menos las pelis en castellano en pantalla grande pero también de las que (os lo creáis o no) ha ido solo una vez a la playa y he hecho tres fotos en total, una de ellas, esta:


Ir y, sobretodo, volver ha sido una completa aventura.
El dia 31 de julio nos metiamos en el coche a las 6 y media de la mañana y a las 12 de la noche nos metimos, por fin en la cama, después de mil kilometros (pasamos por Zaragoza a recoger al nº 1) y un avión que cruzara el charco.
Catorce horas de coche que se chuparon los peques (bueno, y nosotros también) sin decir ni mu sin hacer apenas paradas pues Murphy acechaba e hizo que nos cerraran dos veces la carretera. La primera por obras y la segunda porque explotó un camión. Nuestro gps no es demasiado comprensivo y nos mandó por caminos de cabras que nos hizo perder tanto tiempo que fuímos a contra reloj el resto del día (¡teníamos que coger un avión!).
¡Un monumento que se merecen los chiquitines!.

(La vuelta os la cuento otro día).

miércoles, agosto 14, 2013

Mis proyectos de verano para hacer con niños (6)



1- Unos zancos para hacer con unas latas. Un clásico de siempre.
2- Una página llena de muñecas recortables para imprimir. Con la de horas que pasé yo jugando a esto.
3- Tirachinas casero. Cuidado !!!
4- Otro clásico. Un telefono hecho con unos vasos de plástico. ¿Te acuerdas?.
5- Primeros inicios en la costura. Para trabajar la motricidad fina (y la paciencia).

miércoles, agosto 07, 2013

Mis proyectos de verano para hacer con niños (5)



1- Para aprovechar los palos de polo. Que ahora seguro que tienes muchos.
2- Bombas de esponja. Me hubiera encantado tener un par de estas cuando era pequeña.
3- Un tres en raya personalizado por ellos y tamaño viaje.
4- Los socorridos molinillos de papel (con plantilla y todo).
5- Para los más mayores, ¿que tal redactar un periodico familiar (o del barrio)?.

jueves, agosto 01, 2013

¡¡¡Me voy de vacaciones!!!



Que sí, que sí, que parecía que no iban a llegar nunca pero por fin están aquí...¡Las vacaciones!.
Pero las vacaciones de verdad, no de esas del cole que son eternas, sino las de pasarte el día en la playita tomando helados y refrescos y haciendo castillos de arena con una mano mientras con la otra rescato al niño nº 3 de sus recien estrenados instintos suicidas.
Pero serán unas vacaciones. 
Nos vamos a Mallorca, a  mi isla, que debe de estar fundiendose ya por estas fechas.
Llevamos la agenda llena de cosas por hacer de gente que ver, de noticias que contar y que nos cuenten.
Así que no creo que pueda aparecer mucho por aquí. De todas formas dejo algunas entradas programadas para que os vayan haciendo compañía hasta mi regreso. 
No me echeis mucho de menos. Serán apenas dos semanitas, y eso pasa rápido.

Besos

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