domingo, junio 09, 2013

Los deberes de los padres

Por si el título de la entrada da lugar a confusiones no me refiero a "los deberes de los padres" como el significado de aquellas obligaciones que tenemos para/con nuestros hijos. Sino a aquellos deberes que nos mandan las "graciosas" de las profesoras de ellos de manera indirecta y que hoy, precisamente hoy, me estoy acordando de toda la familia de la profesora del niño nº 3.
Me las imagino al salir de clase frotándose las manos de satisfacción mientras nos mandan "el paquetito" de deberes que es imposible que los niños realicen solos.
Siempre me ha sido un inconveniente que les manden tareas, pues no se me dan muy bien las rutinas y justo el día que les mandan más trabajo al niño es el día que yo había elegido para ir a ikea después de la clase de ingles (y es que no tenemos mucho más tiempo). Claro, eso supone que si queremos llegar a casa a una hora decente y que nos de tiempo a darnos un baño y cenar tranquilamente tenemos que escoger entre lo uno o lo otro.

De entrada yo no estoy muy de acuerdo en eso de mandarles a los niños deberes para casa pero puedo llegar a entender los motivos por los que lo hacen.
He sido comprensiva durante años cuando las profesoras con las que me relacionaba (acordaros de que trabajaba en colegios) me soltaban el rollo ese de que así es como se coge el hábito de estudios, que lo de mandar deberes es algo simbólico para que sean capaces de sentarse a estudiar al llegar a casa y entiendan que con lo de clase no les basta (o que por lo menos no les bastará cuando lleguen a estudios superiores).


Pero es que lo del nº 3 ya es de traca.
Hay que tener en cuenta que el chiquitín acaba de cumplir tres años y aunque progresa y ya sabe escribir su nombre no podemos pedirle más.
Hace unos meses llegó a casa un día con una mochila que trasportaba un peluche que se suponía que era la mascota de la clase. La idea era que pasasen unos días con él compartiendo su día a día y después relatarlo en el cuaderno/diario que le acompañaba con fotos, dibujos, pegatinas y demás parafernalia.
La idea tuvo su gracia y el niño nº 3 que no es demasiado amigo de los peluches le prestó algo de atención. Durmió con él, le buscó una camita, le hizo un dibujo,...en fin, todas esas cosas monas que hacen los niños de esta edad.
Después, por supuesto, el trabajo fue mio de imprimir las fotos, colocarlas monas y hacer una redacción EN FRANCES que resultase comprensible.
Cuando un par de meses después el niño volvió a aparecer con otro peluche ya no nos hizo tanta gracia. Ni a él que no le hizo ni caso al peluche, ni a mi que no sabía que poner en la dichosa libretita. Como ese finde nevó se nos ocurrió ponerle una bufanda al peluche y hacerle una foto (solito, porque el niño nº 3 no quiso ni acercarse) y esa foto nos salvó un poco la redacción.
Pero es que la semana pasada ha aparecido con una nueva mochila (¡¿pero cuantas mascotas tiene esta clase?!).
Ni que decir tiene que mi niño ni se lo ha mirado dos veces y que no le ha importado mi insistencia a que jugara con él, a que se lo llevara a dormir o simplemente a que se acercara a él para poder hacerle UNA FOTO.
Y después de mucho insistir, suplicar, y perseguir he conseguido colocarle a escondidas al puñetero peluche en el remolque del triciclo y sacarle una sola foto.
A las diez y media de la noche terminaba yo ayer de pegar pegatinas, imprimir fotos y terminar la redación en la que explicaba lo triste que debía estar el peluche de las narices porque el niño nº 3 no ha querido jugar con él.
Y todavía no he dejado de acordarme de toda la familia de la profesora en cuestión que debe pensar que no tenemos otra cosa que hacer que redactar tonterias y hacer fotos de muñecos. Amos hombre!!
Los deberes, si tiene que haberlos deben ser para los niños, no para los padres. Y si no saben escribir no pidas redacciones. Nos ha jodido!!!.


5 comentarios:

  1. Jajajaja, yo le devolvería el peluche con una nota que dijera: "Me he pasado todo el fin de semana descansando y sin niños al lado. Ha sido el mejor fin de semana de descanso de todos, así que no me fatidieis con redacciones que estoy reponiendo fuerzas. Nos veremos el lunes, ciao, ciao."

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  2. Lo siento por ti, pero eso significa que ¡no estamos solos! (en el tema deberes, y refiriéndome a España).

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  3. Tienes toda la razón del mundo, a mi nunca me ha tocado eso de la mascota de clase, por aqui no se debe estilar, pero ya lo habia oido a mas de una bloguera... Y menos mal... que mala soy para hacer esas cosas...
    No tenemos suficiente los padres como para hacer los trabajos de los niños!!!

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  4. Los deberes deben ser para los niños, adaptados a sus posibilidades y edad. Los padres solo deben controlar que se hagan (digo "solo" y es "mucho"), pero no deben hacerlos ellos. Un niño de tres puede "alojar" en casa a una mascota pero el trabajo final que deberia presentar seria un dibujo para que lo interpretará la maestra, y nada más. Ah, soy maestra y los deberes que mando estan prohibidos para los padres, solo pueden mirar cuando estan terminados!!

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  5. Como te entiendo y además poner deberes en infantil es terrible. A mi hijo en su primer cole, con 3 años le ponían deberes de caligrafía del 1, 2, 3... se ponia loco, arrugaba el papel, pataleaba, vamos unas escenitas...como explicarle con 3 años lo que son los deberes, joder. Y lo de los padres...el libro viajero y tonterías varias que nunca logramos ver terminados los padres y que no sirve para nada...por dios.

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Gracias por tus comentarios !!!

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