martes, enero 29, 2013

Periodo de adaptación.

En Francia no hay guarderías privadas, todas son públicas. Por lo menos en esta parte de Francia. Algunos pensaran que es un chollo pero para nada, más bien lo contrario.
Primero porque público no es igual a gratuito, que aquí les (nos) funden a impuestos y las guarderías, entre otras cosas, las pagan todos tengas o no tengas hijos.
Y segundo porque si te se cruza meter a tu hijo en una guardería tienes que pasar una jungla de papeles, un infierno de burocracia y una lista de espera considerable.
Pero es que la cosa se complica aún más cuando la madre (o sea yo) no trabaja y entienden que no tengo necesidad de dejar al niño en la guardería. Y es verdad puesto que la necesidad de ir a la guardería es del niño por eso de relacionarse con sus semejantes y acostumbrarse un poco al francés antes de empezar el cole y que no le pase como a su hermano. En ese caso mi niño pasa a ser el último de esa lista interminable y solo tiene derecho a guardería dos mañanas por semana (y realmente nos basta) y que ya te llamarán.
Esa llamada llegó a principios de enero proveniente de una guarderia que llaman de acogida que son las que están especializadas en estos niños que no se quedan todos los días y que van rotando con diferentes días y diferentes horarios como 100 niños inscritos. Ni entraré en el tema de que no es la que está más cerca de casa, ni la que más me guste ni la que me vaya mejor pues la guardería en cuestión cierra al mediodía y aunque no quiera en principio que se quede a comer no lo voy a poder dejar ni una hora más ni siquiera por una urgencia.
En seguida que tuvimos la entrevista para enseñarnos la guardería, explicarnos el funcionamiento y pedir un millón de papeles empezó el periodo de adaptación.
La primera semana empezó yendo solo media hora el primer día y yo me quedaba con él, el segundo también media hora (un cuarto de hora conmigo y otro cuarto de hora solo) y el tercer día otro cuarto de hora esta vez él solo.
La segunda semana prosiguió con tres cuartos de hora el primer y el segundo día y una hora el tercero. La tercera semana una hora todos los días, la cuarta semana...¿ya estamos en la cuarta? dos horas, pero solo dos días y cuando pregunto por la quinta semana me dicen que haremos dos horas dos días otra vez. ¡¿Es que no se va  a acabar nunca?! Me destroza este horario ridículo en el que tengo que ir a buscarlo solo al rato de haberlo dejado y total para dejarlo solo dos mañanas a la semana.
Yo quería aprovechar para poder hacer mis clases de frances ( mi profe me ha cambiado el horario), poder ir a comprar o que me cunda hacer cualquier cosa, pero con solo dos horas de guarde y estando pendiente del reloj es casi peor el remedio que la enfermedad.
Para cuando acabe el periodo de adaptación habrá acabado el curso.
La verdad es que hoy estoy bastante cabreada con este tema pues me está trastocando todo.

He de aclarar que además el niño nº 4 se ha adaptado genial a la guarde. Que solo dos veces se ha quedado llorando y no era por la guarde en si, sino porque se le había cruzado cualquier cosa, ya sea que quería o no quería un muñeco o que le pusiera ya inmediatamente o que no le pusiera nunca las zapatillas que les obligan a llevar allí o vete a saber porque (es que el es así, casi bipolar porque igual que le viene se le va).
El caso es que cuando iba a buscarle me decían que muy bien, que había estado jugando, que no había llorado y que alguna vez llama a papá o a mamá (pero es que nosotros somos colores tambien y lo dice todo el tiempo o sea, que puede ser que no nos llame, sino que le este diciendo de que color es algo como ya os conté aquí) pero que bien. Así que no entiendo a que viene este periodo de adaptación inmenso que es casi la jornada que hará definitivamente pero molestando mucho más y sin aclararme nada.

El problema es que yo quiero un servicio para una cosa en concreto y aquí no existe ni pagandolo porque no hay guarderías privadas. Por supuesto, de nada sirve quejarte.
Pues eso, que ya me he desahogado.




domingo, enero 27, 2013

Dingo

La semana pasada tuvimos la visita de alguien especial.
Se llama Dingo y es uno de los dos peluches que hacen de mascota en la clase de preescolar del niño nº 3.
Dingo vino en su propia mochilita y le acompañaba un cuaderno en el que teníamos que escribir (como si fueramos Dingo) que había hecho y que tal se lo había pasado.
El caso es que a diferencia del nº 4 al niño nº 3 nunca le han interesado los peluches o los muñecos. el va directamente a los coches y a las pelotas pero de peluches cursis nada así que pensaba que no le haría ingún caso y que me tendría que inventar lo que iba a poner en el cuadernito dichoso, pero no hay que subestimar el poder de las masas.

Me sorprendió una barbaridad ver el caso que le hacía el nº 3 al recien llegado (y el nº 4, por imitación también)
Lo primero que hicimos fue buscarle una camita para dormir (la niña nº 2 nos prestó la de sus muñecas) y una mantita para que no tuviera frio.


Y a partir de ahí se convirtieron inseparables. Iban al baño juntos, a comer juntos, a dormir juntos. Cuando se iba al cole lo dejaba acostadito y bien tapado en su cunita hasta que volvía. Tan pegaditos estaban que Dingo acabó asqueroso de comida y tuvimos que darle "un baño" antes de volver al cole.

Estuvo tres días con nosotros y después de eso me tocó hacer a mí los deberes y escribir lo que Dingo había hecho con nosotros en casa EN FRANCES, que parece fácil, pero me acordé de toda la familia de la profe varias veces (y es que esto de mandarle "deberes" a los padres no lo entiendo).

Pensé que el niño nº 3 tendría nostalgia de Dingo y busqué en el trastero un peluche práticamente igual de los que tenía guardados porque no los usaban (era prácticamente igual) y le conté al volver del cole que era un primito de Dingo que se llamaba Tango y que había venido a estar con él para uqe no echara de menos a Dingo.
Pues nanai de la china. El chiquetajo me suelta que Dingo está en el cole y que a Tango que me lo coma con patatas que no lo quiere ni ver.
El pobre n1 4 va con Tango todo el día para llevárselo a su hermano y aquel le dice que no lo quiere.
Y es que los niños nunca dejan de sorprendernos.


viernes, enero 25, 2013

Y llevamos tres!!!

Hace unos días inaguramos oficialmente una nueva temporada de "día del protagonista" (a partir de ahora nos toca uno al mes).
Y es que nuestro pequeño nº 3 ha cumplido tres años. Lo de que los cumpla en mitad del invierno y con este frío nos limita un poco las opciones a la hora de ser originales con respecto al año pasado y a falta de ideas hemos repetido.
Hemos vuelto a celebrar el día de mi chiquitín en un chiquiparc de esos con piscinas de pelotas y toboganes de todos los tipos.
Las novedades de este año ha sido que tenemos horno y he podido hacerle por fin la tarta de coches que tanto hemos esperado y este año, también, conocemos más gente a la que hemos podido invitar.



He releído la entrada que publique el año pasado por las mismas fechas con motivo del cumpleaños del número tres y las espectaticas que nos marcaba este año.
Haciendo balance ha sido un año positivo, hemos progresado mucho y alcanxzado nuevas metas.
Lo del pañal lo superamos cuando ya casi pensábamos que no lo ibamos a conseguir nunca, lo de compartir sus cosas con el niño nº 4, la verdad es que lo hace con gusto. Tienen una relación preciosa y me encanta ver como se dan abrazos o se hacen mimos.
Lo del cole a costado un poco más y que es a mi cabecita cuadrada no le gusta que las cosas cambien y cada mínimo cambio supone un periodo de adaptación, una preparación y un aprendizaje brutal.
El caso es que una vez retomadas las clases después de navidad por fin puede hacer jornada completa (hasta ahora solo iba por las mañanas) y a pesar de mis temores la verdad es que todo ha ido bien y no ha sido ningún trauma.
Me ha sorprendido leer que el año pasado contaba hasta tres pues ahora ya lo hace hasta 20 en español y hasta 10 en ingles y francés. A pesar de que tiene una lengua de trapo construye frases complicadas, maneja el ordenador como le da la gana y a veces nos deja patidifusos con los razonamientos a los que llega el solito. (Ya dije que era un niño muy listo).

Este año que comienza tendremos retos nuevos, nuevas cosas que aprender y distintas cosas que superar como lo de comer en el cole, hacer sus fichas (que no le gustan nada), aprender a ir al baño solito  y empezar a recoger.
Pero seguro que lo superamos !! A por ellos, campeon.

jueves, enero 24, 2013

Esperando la primavera

Es curioso como la meteorología influye de forma contundente en nuestro estado de ánimo. Como un simple rayo de sol en primavera hace que ese día seamos positivos, un día de lluvia nos vuelve personas melancólicas y el calor sofocante de agosto nos quita la paciencia a carretadas.
Quizás es por eso que los paises del este de Europa son los paises con mayor proporcion de suicidios al año mientras que en america latina son lo que contemplan menos.
A mi, que me gusta el invierno, pero que con quince dias de cada estación ya tengo suficiente siempre he esperado con ansiedad que despues de Navidad viniera la primavera, pero creo que nunca la he esperado con tanta impaciencia como este año.
Y es que este invierno se nos está haciendo extremadamente largo.
No es que haga más frio que el habitual, (aunque sí más que en mi islita) ni que ocurra nada excepcional, pero hace semanas que no vemos el sol y cuando por casualidad asoma un rayito lo contemplamos de lejos y sin asomar la nariz que se nos congela. De salir a jugar, a que los niños corran o a que nos de el aire ni hablamos, claro.
Y ahi nos tenéis a los seis metidos en casa día tras día jugando mucho y ensuciando más.

Vosotras, que habéis notado mi ausencia os habéis preocupado pensando si después de mi última entrada ya no iba a aparecer más pero nada de eso, es que este frio y este enclaustramiento quitan las ganas de hacer nada y congela las neuronas.
Ahora, más que nunca comprendo a esos alemanes que invaden mi isla año tras año en busca del sol que no tienen allí y que le sacan partido bañándose en el mar en febrero para escándalo de todos los isleños y diciendo eso de: "Están locos estos giris".



lunes, enero 14, 2013

Mi secreto



Nadie de mi entorno sabe que escribo este blog. Bueno, mi marido sí, pero nadie más, ni mis hijos, mi mis amigos/as, ni mi familia.
Creo que es lo más cómodo ya que escribo sobre ellos y si supiera que existe la posibilidad de que lo leyeran no escribiría con la misma libertad.
Pero mis planes no contaban con el gen cotilladelamuerte de la niña nº2 a la que el otro día pillé "poniendose al día" de todo lo que yo había escrito por aquí.
Reconozco que no me lo esparaba y seguro que la cara que debí de poner debió ser un poema pero lo único que se me ocurrió fue pedirle que no lo hiciera, que eso eran cosas mías. Y es que es como si leyera mi diario, mis pensamientos y mis confesiones.
¿Como se ha enterado? No tengo ni idea, lo que sí se es que a partir de ahora no subestimaré sus aptitudes de espia nata.
No es que se lo vaya a ocultar siempre pero es que creo que ahora no es capaz de entender lo que pongo, cuando me quejo de ellos, por ejemplo o cuando estoy "plof".
Preferiría que no lo leyera pero como la conozco se que lo seguirá haciendo. ¿Y ahora qué?, ¿Os ha pasado?.



jueves, enero 10, 2013

Contrato de un regalo

El otro día, facebookeando un amigo compartio la siguiente noticia: "Una madre le regala un iphone a su hijo de trece años y le pone 18 condiciones". En seguida llamó mi atención, pues yo tengo un hijo de trece años obsesionado hasta la enfermedad con las nuevas tegnologías y como buena madre gallina que soy  me preocupa un poco bastante los peligros y riesgos de esta nueva era que yo entiendo a duras penas.
Yo ya he tenido que pasar la fase del correo electrónico, el acceso libre a internet, la necesidad de tener o no tener móvil y el alta al susodicho facebook para poder hablar con sus amigos en la distancia. Siempre he transigido teniendo en cuenta que la informática, en todas sus facetas son el futuro y bien empleadas, conociendo los riesgos, controlando tiempos de acceso y contenidos son útiles y hoy en día hasta necesarias.
Siempre hemos tenido un periodo de transición desde que lo pedía hasta que se lo concedía martilleandole con las "normas", reglas, obligaciones y responsabilidades que iba a tener si aceptaba. Siempre he sabido su clave y él sabe que de vez en cuando "cotilleo" en su facebook y en su e-mail,  para saber con quién se relaciona y como. Conozco su historial de conexiones y nunca tiene ordenador en su habitación sino en el comedor, donde estamos todos y podemos ver su pantalla en todo momento. Aún así yo tambien le puse una serie de condiciones que le hice escribir:
1- No descargarás NADA. (Tenemos cierta propensión a coger virus, jejeje)
2- No te darás de alta en ninguna página sin permiso.
3- No agregarás a contactos que no conozcas personalmente.
4- No crearás cuentas ni correos secundarios.
5- No jugarás a nada con el ordenador.
6- Siempre sabremos tu clave de acceso.
7- No chatearás con quién no conozcas.
8- No darás ningún dato personal como direcciones, telefonos,...
9- No compartirás tus fotos con quién no conozcas.
10- En facebook solo compartiras fotos tuyas.

Parecen coherentes ¿no? Igual me dejo alguna, pero la verdad es que con estas, por ahora, parece que está todo bajo control.

Ahora que hago balance veo que no tengo que preocuparme realmente de donde se mete en internet o con quien habla, el problema de mi hijo que todavía no conoce las ventajas del ordenador, la wifi e intenet es que se piensa que un ordenador es una consola con juegos ilimitados y solo lo emplea para eso. Todos nuestros problemas y discusiones por las pantallas han sido por la cantidad de tiempo que se pasa delante del ordenador solo jugando y después no sabe hacer un documento o una busqueda en san google fácil.
Hace poco añadí una norma más a la lista y era que no podía jugar en el ordenador, para jugar ya tiene la consola y la nintendo. El ordenador está para otras cosas (que me gustaría que aprendiera): Pero como jugaba a un juego on line con sus amigos de Palma lo limitamos a que solo podía jugar el sábado por la noche. Pero entonces lo descubro enpleando el ordenador para buscar trucos de los juegos de las consolas o mirando videos en you tube de tutoriales de juegos o como pasarse pantallas o yo que se que sigue siendo igual de inutil.
Si alguna vez lo he pillado jugando con el ordenador ha estado castigado una semana sin poder emplearlo, pero mi niño es débil y la tentación es muy grande y a la que lo vuelve a tocar, vuelve a jugar y claro, lo pillo, porque yo estoy en el comedor, así que normamente esté con ordenador una semana, la siguiente no, la otra sí, la otra no, y así sucesivamente.

Pero volviendo a lo del artículo que comentaba al principio, la madre le puso estás normas:

1- Es mi teléfono (de la madre). Yo lo he comprado. He pagado por él. Yo te lo cedo. ¿No soy la mejor?.
2- Siempre sabré la contraseña.
3- Si suena, responde. Es un teléfono. Di hola, sé educado. Nunca ignores la llamada si es de tu padre o de tu madre. Nunca la ignores.
4- Danos el teléfono a las 19:30h si al día siguiente tienes clases, y a las 21:00h el fin de semana. Se apagará durante la noche y se volverá a encender a las 7:30h. Respeta los horarios de las otras familias, como a nosotros nos gusta que también se respete.
5- El teléfono no irá contigo al colegio. Conversa con la gente con la que luego te mandas mensajes. Es una habilidad social.
6- Si se te cae a la bañera, al suelo o se rompe, tú eres el responsable de pagar la reparación. Debes tener ese gasto previsto.
7- No uses la tecnología para mentir o vacilar a nadie. No participes en conversaciones que pueden herir a otros. Sé un buen amigo o al menos aléjate de esas situaciones.
8- No envíes mensajes, correos o contactes con gente con la que no lo harías personalmente.
9- No converses con el móvil con personas a las que no traerías a casa.
10- Nada de porno. Busca en internet información y compartelo conmigo. Si tienes cualquier duda pregunta a alguien. Preferiblemente a tu padre o a mí.
11- Apágalo o ponlo en silencio cuando estés en público. Sobretodo en los restaurantes, cines o cuando estés hablando con una persona. No eres maleducado, no dejes que un iphone cambie eso.
12- No envíes o recibas imágenes de las partes íntimas de nadie. No te rías. Algún día estarás tentado aunque seas muy inteligente. Es peligroso y puede arruinar tu adolescencia. Es una mala idea. El ciberespacio es más grande y poderoso que tú. Y es difícil hacer que algo desparezca, incluida la mala reputación.
13- No hagas fotos y vídeo de todo. No hay necesidad de documentar tu vida entera. Vive tus experiencias. Se almacenarán en tu memoria para siempre.
14- De vez en cuando eja el teléfono en casa y siéntete seguro con la decisión. No es una extensión de tu cuerpo. Aprende a vivir sin ello.
15- Descarga música nueva o vieja o diferente de la que escuchan millones de personas al mismo tiempo. Tu generación tiene acceso a más canciones que nunca nadie ha tenido opción antes. Disfruta la ventaja. expande tus horizontes.
16- Los jeugos de palabras, puzzles o los de entrenamiento mental son los mejores.
17- Mantén los ojos abiertos. Mira el mundo que pasa a tu alrededor. Mira por las ventanas. Escucha a los pájaros. Da paseos. Halba con desconocidos. Pregúntate sin usar google.
18- Si pierdes el rumbo te quitaré el teléfono. Nos sentaremos a hablar sobre ello y empezaremos de nuevo. Tú y yo estamos siempre aprendiendo. Estoy en tu equipo y estamos juntos en esto.

¿Qué os parecen? Yo la verdad es que me quedé un poco fría cuando las leí. Será porque mi amigo había adjuntado el artículo con un comentario que decía que era unos consejos brutales pero cuando los leí me parecieron un poco obvios. En algunos coincidimos, la verdad. En otros yo le aconsejaría justo lo contrario como en lo de que salga de casa sin móvil, yo soy más bien de las que aconsejan que no se lo dejen nunca. Pues mi niño se va muchas veces solo al college, come allí y vuelve solo también, los lunes además va directo de las clases a basquet y pasa todo el día fuera. El móvil es necesario por si le pasa algo, o por si a mí me pasa algo que me pueda comunicar con él. Es una herramienta, si la deja en casa pierde su utilidad.
Pero las más preocupantes son las que le aconseja no mentir, vacilar o ¿mandar fotos de partes íntimas?. Para mi resulta obvio que mi hijo no va a hacer nada de eso (aunque después lo hiciera) Si se me pasara por la cabeza que mi hijo fuera a hacer algo así creo que directamente no tendría móvil. Es como lo de aconsejar "oye, no atropelles a nadie que le puedes hacer daño" cuando se saque el carnet. Si sospecho que va a tropellar a alquien no le dejo el coche ¿no?

Y vosotr@s, ¿cómo habéis solucionado o pensáis solucionar este problema?.

Si queréis leer el artículo entero está aquí.





martes, enero 08, 2013

Síndrome de niño enajenado

Justo antes de acabar el año mis querubines decidieron que se me haría más llevadero si se dejaban dominar por un episodio de locura transitoria en lugar de controlarlo como supongo que hacen siempre.
Alucinada estaba yo de ver a mis benjamines correr como posesos por la casa, zarandeando con las manos al aire y gritando como si les persiguieran cinco horas al día. Si por alguna de esas casualidades alguien se cruzaba en su camino (y era muy a menudo pues somos muchos y la casa no es tan grande) encontraban que la manera más fácil de atajar el problema era embistiendo con la barriga para rebotar después con la fuerza que ellos mismos habían dado y caer de culo (o de boca) en cualquier parte y proceder a llorar desvalidos lo de Pupaaaaa!!! pero en cuanto hacías el además de ir a consolarlos te soltaban lo de "no, corre, corre", se zafaban de tus brazos amorosos (esto lo llevo muy mal) y vuelta a empezar.
Pero no se crean ustedes que el sindrome del niño enajenado se redujo a solo esto, en tres días enumeré diversas hazañas:
- Pintadas de paredes en plan Picasso (típico, pero hasta ahora en mi casa no había).
- Descubrir que los biberones des desayuno pueden usarse para que llueva cola-cao en el cuarto y ahora tengo todas las paredes y juguetes manchados de chocolate (y de boli).
- Afición por el más pequeño de meterse vestido en la bañera mientras la estoy llenando. (Aún no se como ocurre, yo estoy allí).
- Explorar como puede ser de divertido sacar toda la basura de las papeleras que tienes al alcance.
- Aprender a abrir la puerta de la despensa (que va con llave) y robar (o esparcir, dependiendo de si es el nº 3 o el nº 4 todas las galletas que puedas,...

Pero lo peor, lo peor fue cuando el peque (este peque que ha resultado ser más tremendo el solito que los otros tres hermanos juntos) aprendió a salir de la cuna saltando los barrotes.
Se que hay muchos niños que lo hacen y se que incluso muchos de ellos son más pequeños que el número 4. El problema ha sido que el nº 3 lo ha imitado y en lugar de venir al comedor o salir de su cuarto o incluso ponerse a jugar tranquilamente decidieron a la hora de la siesta entrar en crisis y sacaron ABSOLUTAMENTE TODO lo sacable de su cuarto. Consiguieron esparcir los pañales, las toallitas, el contenido de su papelera, todos los juguetes, los edredones, consiguieron incluso arrancar las estanterias que tenían para poner sus cuentos a su altura. Los cuentos..., ay los cuentos, pocos se salvaron de la tragedia. Y yo, que los creía dormidos, cuando entré en su cuarto casi me da un patatus, me contuve el tiempo suficiente de hacer la foto.




Pero el problema no se ha quedado ahí.
Obviamente papá le tuvo que quitar la barandilla y convertir su cuna en cama por el riesgo de que el crio se nos escogorciase y el niño ha sido verse libre y volverse loco. Cada día hay que acostarlo mil veces, cada día tengo que recoger todo, todo, todo lo de su cuarto.
Se acabaron mos sobremesas tranquilas en las que yo aprovechaba para estudiar, o para escribiros o para adecentar mi casa un poco, mis sobremesas ahora son una maratón de escaleras arriba, escaleras abajo, niño en la cuna, niño fuera de la cuna. (jo, y las echo mucho de menos, era mi momento)
Todo esto, lo se, porque yo lo se, lo lía el pequeño pero es el nº 3 el que no le deja dormir así que, ahora que ha empezado el cole nos ha parecido un momento perfecto para que el niño haga la jornada completa en el cole y eche la siesta con sus compañeritos. Juas, juas, juas


lunes, enero 07, 2013

Feliz año nuevo (por fin lo digo)

Ha empezado el cole, por fin, por fin, por fin.
Por fin vuelvo a tener un ratito para sentarme al ordenador para contaros mi vida. Por fin vuelvo a poder ducharme yo solita y no con un niño o dos metido en el cuarto de baño, por fin puedo barrer el comedor entero y no por trozos, por fin puedo terminar de pensar algo cuando empiezo, por fin tengo tiempo para pensar y organizame y hacer que el tiempo cunda.
Uno de esos ratitos os lo tenía dedicado a vosotras, que la verdad es que con tanto trajín de niños, cenas y regalos (suegra incluida) no había tenido tiempo ni de felicitaros en año nuevo pero eso se arregla a la de ya.
Os deseo a tod@s que el año que acabamos de estrenar os tenga preparados un montón de cosas buenas, que, los que no tienen trabajo lo encuentren, que los que lo tienen lo mejoren, que los que estan malitos se pongan buenos, que los que tienen problemas se acaben y puestos a pedir, pido que la crisis esta que nos tiene fritos a todos termine ya, que ya hemos tenido bastante, ¿no?.



Yo celebré el año como está mandao, vestidos todos de punta en blanco (menos el nº 1 que ya no hay quien lo convenza) y comiendonos las uvas a las 12 con la puerta del Sol en la tele internacional.
Han sido las primeras uvas de los peques, que el año pasado no aguantaron y a esas horas estaban dormiditos....Les encantaron,....por supuesto. Al nº 4 sobretodo eso de las uvas, que lo de comer siempre viene bien y las uvas en cuestión le pirran hasta el punto de robarlas en el supermercado. Al nº 3 lo que más le gustó fue lo de poder bailar como un loco el dichosito "gagna style" con público incondicional (con caída de baba incluida) Y es que el peque está para comerselo moviendo el culo para todos lados al compás (sí, sí, al compás) de la música.
Lo de los cohetes, serpentinas y demás parafernalia no les gustó tanto.


Los propósitos para el nuevo año no fueron muy originales: Aprender idiomas (el francés para ser más concretos), adelgazar,....y darme cuenta  más a menudo de lo afortunada que soy, que lo se, que lo soy, pero a veces no lo tengo tan presente como me gustaría.


Después de Año Nuevo vienen los Reyes, que aquí no se celebra pero se comen un roscón ¿?. Y nosotros...pues nos comimos uno, porque la cosa está en integrarse y si hay que comerse un roscón, pues se come, que le vamos a hacer.

Así que hoy, que empieza el cole y ya no tenemos niños por casa pues nos ponemos papá y mamá a regimen y así empezamos con el propósito número 1 como la mitad de los españolitos (o más). A bajar el roscón, los turrones y las tres cajas de bombones que me trajo Papa Noel y de las que ya no queda nada porque soy una bruta.



(Momento baile del nº3)

Espero que nos sigamos viendo por aqui durante el 2013 !!!




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