domingo, noviembre 11, 2012

¿Que más me puede pasar?

Hoy ha sido uno de esos días en los que piensas que no te puede pasar nada más, pero que no dices en voz alta no se que pase algo que no se te había ocurrido.
En casa tenemos una maldición, ¿no lo sabíais?. ¡Ah!, pues os lo cuento.
Papá trabaja en casa. Es una ventaja porque normalmente para las urgencias suele estar a nuestra disposición, pero de vez en cuando tiene que irse de viaje.
Son viajes cortos, de poca duración (unos tres o cuatro días) y que no realiza con mucha frecuencia, igual cada tres o cuatro meses, pero hasta ahora en todos sus viajes, excepto en UNO, alguno de los niños se ha puesto enfermo, cuando no, más de uno.
Una vez ocurrió que fueron tres de los cuatro y de cosas diferentes, para que no se me ocurriese pensar que se habían contagiado entre ellos sino que era un plan maléfico para que no dejase que papá se fuese más.
Otra vez fue que a los dos minutos de irse (yo creo que aún estaba en el coche) el niño nº3 empezó a vomitar, al día siguiente el nº 4 también.
Yo, que intento ir de sobrada, de que puedo con todo y que soy una supermamá, estas situaciones me sobrepasan, más anímicamente que por la gravedad en sí de la situación (porque afortunadamente nunca a sido nada grave).

Así que esta vez no iba  a ser diferente.
La victima fue el nº 4. La misma noche que se tenía que ir papá le subió la temperatura y como además parece que es sonámbulo no le consuela que lo cojamos o que lo acunemos porque no está despierto, no conseguimos que se calle y muchas veces ni que se despierte. (Es muy curioso, ya os lo contaré).
Pero tres días después seguía con fiebre, y decidí llevarlo al médico, pero ¡ah! era fin de semana y su doctora no trabajaba.
Lo llevo a una clínica dónde fuimos la última vez y me dicen que no atienden urgencias, que solo tienen consultas. Podría haberle dicho que me diese cita, que me hiciera un hueco, que pagaba la consulta, pero no se decirlo en francés.
Me mandó al hospital público que no tenía muy claro donde estaba y la "amable" chica no me quiso entender cuando le pedí que me lo explicara.
Así que para allá nos vamos con mis cuatro retoños, uno de ellos febril.
Me reciben con una bronca (simpáticos ¿eh?) porque según ellos la fiebre no es una urgencia y ellos están para las urgencias y si hace tres días que esta con fiebre tendría que haberle llevado el día anterior a su médico.
Yo pienso que 37 y medio no es una urgencia, pero que 39 y medio al tercer día sí lo es y si no lo llevé ayer a su doctora es porque ayer no tenía 39 y medio y a lo mejor hay que darle antibiotico y para eso necesita receta ¿no?.
Eso pienso, pero no se lo puedo decir porque una vez más no lo se decir en francés.
Veinte minutos después consigo que hagan la ficha (ya os dije que la eficiencia y la rapidez aquí es para darse de cabezazos contra una pared). Durante ese tiempo me percato que sospechosamente no han llamado a nadie y la sala de espera está a rebosar.
"Nos vamos a pasar el día aquí" Pienso.
Para mi sorpresa al poco (tres cuartos de hora después) lo llaman. Pero solo era un espejismo porque era la enfermera que lo prepara para la visita del doctor.
Igual que digo que son ineficientes a más no poder también son ultra previsores pues le pusieron a mi niño una bolsa para el análisis de orina (por si acaso) y unas pegatinas en el brazo y en la mano por si hay que hacerle un análisis (también por si acaso pero que hubo que vendarle para que no se las arrancara e hizo que tuviera el brazo inmobilizado cuatro horas y pico que fueron las que tardamos en salir).
Además, mi bebé, al contrario que todos, todos sus hermanos tiene terror a los médicos  y no paraba de llorar. Los médicos le explican que no le van a hacer daño, que no le va a doler esto o lo otro, que solo le va a mirar pero el niño ve una bata blanca y llora como si lo fueran a matar allí mismo.
Al mismo tiempo la señora hablandome en francés y yo con el niño desgañitándose en mi oreja para ponerme más dificultad al idioma.
El niño nº 3 con una ataque de celos porque estan mirando demasiado al pequeño pidiendome "aupa" a la velocidad de tres veces por segundo y los mayores que pensé que habían venido ayudar mirando todo estupefactos (lo de que los mayores ayudan tambien necesita un post aparte)
Me hacen volver a la sala de espera con una previsión  de un minimo de dos horas y acercándose peligrosamente la hora de comer y yo sin suministros.
Más de dos horas después, sí, sí , dos horas después nos vuelven a llamar y nos llevan a otra sala para que venga el doctor. Eso sí mirándome mal porque tengo que llevarme a los niños en tropel en lugar de dejarlos bien dispuestos en la sala de espera.
Aparece un doctor que debía de llevar dos días con el "carnet" porque no sabía ni abrirle la boca para mirarle la garganta y eso que el niño se lo ponía fácil, pues no paraba de llorar. Se le ponía delante con el chisme y le decía "di ah" a un niño de un año!!!!. Al final tuve que abrirle yo la boca con las manos para que acabara ya y pudiera tranquilizar al niño.
No le encuentra nada pero dice que puede ser una infección de orina y que ahora se pasará una enfermera a recoger la muestra.
Mientras tanto, cansada de que el número 3 lo toque todo, pero todo, todo los mando a la sala de espera suponiendo que ya nos quedaba poco.
Una hora y pico después (¿os lo podéis creer?) aparece, no una enfermera, sino otra doctora para hacerle lo mismo que ya le había hecho el otro chico. Vuelta a mirarle los oidos, la garganta, vuelta a llorar mi niño como un loco. Y total para llegar a la misma conclusión. Que no le ven nada, que esperaran al análisis de orina. Pero mi nene no quería hacer pis, solo quería irse a hacer ham. Así que me dan quince minutos más para ver si hace pis que se convierten en otra hora en la que mis bebé se me duerme en brazos y yo llamo desesperadamente a mis otros niños que están en la sala de espera, cada cuarto de hora para saber si siguen vivos o se han muerto de hambre o matado entre ellos.
Finalmente mi niño no hace pis y casi mejor porque si tengo que esperar a que encima me den los resultados se me hace de noche. Y la recta final fue esperar cuarto de hora más a que me dieran el puñetero volante para salir.

Finalmente cinco horas después de haber entrado salimos para irnos de cabeza a un Mac Donals a comer pero no termina ahí la cosa: Tengo un golpe nuevo en el coche porque no lo dejé muy bien aparacado y aquí no saben conducir. El niño nº 1 lo vió. Tenía sitio para recular un camión pero aquí conducen fatal. Después me dice que le da vergüenza que le vaya a recoger con mi coche porque sus amigos le hacen comentarios pero, ostras, no ha entrado nunca en un mecánico en los 11 años que tiene, me lleva a todas partes y para que me vayan haciendo boños así como conducen aquí no me compro un coche nuevo ni loca. A quién no le guste que no mire.

Y como broche final del día, cuando llamo a papá para contarle mis hazañas ( y desahogarme un rato, para que engañarnos) me suelta que "porque me he quedado tanto tiempo, haberte ido". Joer, ¿y si se pone peor? Tendría que volver a empezar.
Ni quejarme puedo. Menos mal que os tengo a vosotras.



Edito: Finalmente hoy lo hemos llevado al médico, a SU médico y el diagnostico ha sido que tiene otitis. Casi me muero cuando me lo ha dicho. Dos médicos, dos, le miraron los oídos en urgencias mientras mi bebé berreaba y no supieron verle una otitis.
La doctoria les excusaba diciendo que claro, que en urgencias no hay pediatras ni médicos especializados y que no saben tratar a los bebés. Que lo que tenemos que hacer la próxima vez es llamar al médico generalista de guardia.
Y yo me pregunto, ¿significa eso que un médico generalista, que tampoco es un pediatra, sabrá verle a mi niño unas otitis que no han sabido verle dos médicos de urgencias? ¿Significa también que si voy yo a urgencias con una otitis me la sabrán diagnosticar? Mucha confianza no me da el sistema sanitario de aquí.

Queridos niños y papá: No os volvais a poner malos, ni romper nada, ni siquiera indigestaros en fines de semana ni fiestas de guardar, que nos morimos.


8 comentarios:

  1. Ay pobrecillos, pero no puedo evitar reírme con la gracia que tienes para contarlo!!!

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  2. Leyendote me he visto a mi misma, pero por lo menos con mi idioma, que la verdad a ti no te esta resultando muy facil.... Y porque no dejaste a los mayores en casa a cargo del nº3??? porque llevartelos a todos a urgencias... que valor tienes!!! Espero que el peque se vaya encontrando mejor.

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  3. Ay, pobre. Si yo sola con dos me desesperaba en el médico, no me quiero imaginar tú, con un niño malo, dos mirando en lugar de ayudar y otro celoso. Y el idioma. Bueno, prueba superada, y Marido que de gracias de no haber vuelto esa noche, porque ¡ay cómo te comprendo, incomprendida! Para haberlo matado por la ayuda.

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  4. ¡Qué periplo! A mi que no me gusta nada ir al médico, ni para mi, cuando tengo que esperar más de media hora con ellos (y sólo son dos) estoy que me subo por las paredes. Y los papás no suelen ser de mucha ayuda, ni cuando conviven con nosotras ni cuando no lo hacen. Besos, espero que ya esté repuesto el pequeñajo.

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  5. Buf!!! Cómo agobia ir a urgencias con todos.... Yo al menos no tengo el problema del idioma
    Espero q tu n4 esté mejor

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  6. Mira lis franchutes que manera tienen de reducir las uegencias!!
    Qyé desesperación! Espero que hayas cargado pilas ya!

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  7. Y para colmo el golpe y el comentario del marido. Que listillos son los hombres

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  8. A MI ME HA PASADO LO MISMO QUE A TI CON MI HIJA LUEGO AL PRINCIPIO LA LLEBAVA AL GANERALISTA POR QUE ME DECIAN QUE LOS GENERALISTAS TIENEN TODOS LOS TITULOS COSA QUE ME ESTRANABA PERO LUEGO BUSCAMO UN PEDIATRA al que nos costo encontrar por que ademas ninguno tiene plaza bueno la cosa es que encontramos a uno y si tenemos una urgencia fuera de la hora de las consultas lo podemos llamas y viene a casa.

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Gracias por tus comentarios !!!

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