lunes, agosto 27, 2012

Ni de aquí ni de allí.


Me lo habían contado y no me lo había creído. Me lo habían advertido y no los escuché. Y es que dicen que cuando te vas la vida sigue y no estaba muy convencida. Pero sí, sí. Allá en mi chiquiisla el mundo sigue girando y a pesar de que esperaba encontrarme las cosas como las dejé he tenido que abrir los ojos y ver que las cosas cambian, que algunos de mis amigos siguen trabajando, otros siguen en paro, que algunos están teniendo hijos, que otros también se han ido a vivir fuera, pero el mayor motivo por el que las cosas cambian no es por un trabajo nuevo, ni siquiera por un bebé (con lo que cambia la vida un bebé), el mayor motivo por el que la gente cambia es cuando se echa novia. Y es que no uno, ni dos, sino tres de nuestros amigos estrenan novia y por mucho que nos pese a las que alguna vez lo fuimos eso hace que nada vuelva a ser igual.



A la hora de quedar piden permiso, aunque tenga la tarde libre solo quedaran cuando ella salga del trabajo, si no la vieron el día anterior no cuentes con ellos y si al final vienen solos se irán pronto, jajaja. Pero es ley de vida, es como cuando los polluelos se van del nido, que los ves crecer, hacerse mayores y salir volando sin ayuda y te alegras, pero a la vez te entristece porque es el fin de una etapa, una etapa inveitable pero un final al fin y al cabo (y un principio, que no es que seamos pesimistas).


No caímos que Mallorca no es como Madrid y que en verano se trabaja más que nunca, así que nuestros amigos no estaban siempre disponibles y aunque ocupábamos el tiempo con playa, parque, más playa y más parque el calor, que sospechosamente ya habíamos olvidado hizo que pasáramos muchas de esas mañanas metidos en casa, con la familia (con lo que eso conlleva) y con el aire acondicionado a tope.

Este mes en la isla no ha sido como esperábamos para ninguno. A pesar de las ganas que teníamos de ver a la gente, de bañarnos en agua salada, de pasear con los pies metidos en la arena, de disfrutar del verano,...nos hemos sorprendido echando de menos el rio, los paisajes verdes, verdes que dejamos en Francia, la brisa de la mañana que en Mallorca rara vez corre en agosto, nuestra casa y hasta ese horario extraño que se estila por aquí.


Por supuesto que a pesar del calor hicimos todas las cosas que habíamos echado de menos durante estos meses: Saltar las olas, recoger conchas, tomar helados a la orilla del mar, pasear por la arena, ...pero cuando has nacido en una isla esas cosas se tienen guardadas en los recuerdos de la infancia y siguen ahí cuando los buscas así que con hacerlo una vez basta y la primera semana ya habíamos cubierto nuestro cupo de nostalgia. El resto fueron planes de relax en familia .


La niña nº 2 nos sorprendió a todos descubriendo que sus amigas "habían cambiado" (probablemente ella también) y que no tenía ya tantas ganas de estar con ellas y de verlas como cuando fuimos en mayo.
El niño nº 1, en cambio, le vino un ataque de morriña y el último día nos dejo patidifusos diciendo que en realidad quería vivir en Mallorca (a pesar de lo que le gusta Francia). Pero investigando un poco descubrimos que nos es Mallorca lo que echa de menos, ni el instituto, ni siquiera los amigos,...lo que echa de menos es jugar a la consola con otro que es lo que ha estado haciendo todos los días que ha visto a sus amigos sin preguntarles si quiera que "¿qué tal?".


Y es que el niño nº 1 ya bucea en la adolescencia y esa PASIÓN-OBSESION por los video juegos, las maquinitas y las pantallas en general es algo que no acabamos de superar.

Los pequeños han estado en su linea. El niño nº 4 ha aprovechado que oía español y no francés para soltarse a hablar y ahora tengo a dos peques hablándome en estéreo en trapillolano y lo peor es que se enfadan cuando no les entiendo.

Han disfrutado en el agua con sus manguitos, han aprendido que la arena no se come y que sirve para hacer castillos y han aprovechado también para perderle el miedo a los extraños y ver que hay más adultos que papá y mamá (igual se lo han perdido demasiado).


La misión de este invierno es que no pierdan lo aprendido mediante varias técnicas: Clases de natación e inmersión en el mundo escolar, juas, juas, juas (risa maquiavélica).

Resumiendo, que ya estamos por aquí y que venimos con energías renovadas de nuestras vacaciones.


(Su primer castillo solito)











5 comentarios:

  1. Veo que habeis disfrutado de la chiquiisla!
    los peques estan muy guapos.. y esta bien que hayan echado de menos Francia :)
    Un besazo

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  2. Que guapos todos
    Espero que me dejes comentarte... y leerte.
    Un beso

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  3. Como te entiendo!
    Eso pasa siempre que te vas a vivir a otro sitio, en tu mente los recuerdos se congelan pero todo cambia y cuando vuelves nada es igual!
    Así es la vida!

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  4. Algo parecido me ocurre cuando voy a valencia a ver a la familia, siempre tengo muchas esperanzas y luego me llevo un chasco con el viaje. Tu te quedas con el recuerdo de como estaba la gente cuando te fuiste, pero todas las vidas siguen...

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