viernes, agosto 31, 2012

Que llegue el cole, pero ya!

El verano, para las que tenemos hijos es largo, muy largo, demasiado largo.
En Francia las vacaciones escolares son de dos meses exactos, pero no os penséis que me libro, el resto de os días los reparten en vacaciones quincenales durante todo el curso.
De todas formas el verano sigue siendo largo, muy largo y el mes que hemos pasado en Mallorca no ha cubierto ( ni de cerca) todos los días que quedan hasta que empiece el nuevo curso, que ya son menos.
Más o menos vamos llevándolo como podemos: Alguna escapada al río, excursiones los domingos a los pueblos cercanos y que aún no hemos explorado y hasta nos acercamos a un parque de atracciones que hay cerca de aquí y en el que casi me da un patatús, pues si la eficacia y la eficiencia francesa me desespera en las cosas cotidianas imaginaros con una cola de una hora cuando hace un calor que te mueres y ves que no te va a dar tiempo de subirte en todo lo que querías (y que has pagado) porque ellos no son capaces de pensar que si prepara los grupos del turno siguiente mientras la atracción está funcionando es tiempo ganado y que por mucho que mires las patatas mientras se fríen no se van a hacer antes, pero mientras puedes ir a poner las coca-colas que te han pedido esos de la fila de cincuenta personas que están esperando desde hace una hora con un hambre voraz y un calor pa morirse. Y que a lo mejor no es un buen momento para ponerte a ordenar los billetitos que te han dado en su cajita, con todas las puntitas bien juntas, porque tienes una cola de escándalo y hay otras cosas que hacer. En fin, que yo me sigo quedando espeluznada por cosas así (pa que después digan de los españoles,...)



Así que en esas estamos. A veces clamo al cielo de que llegue ya el maldito día de la vuelta al cole y pueda tomarme un café sin tener que levantarme 20 veces, hacer la comida sin un niño en brazos y con el otro estirándome la falda pidiendo pipí, caca, agua, coche, galleta,....que pueda hacer mi cama en minuto y medio, que es lo que se tarda y no en media hora que es lo que tardo yo con todos en casa, que pueda ver el concurso de la tarde para ver si pillo algo de francés y poder oír dos palabras seguidas aunque solo entienda una de ellas, ....Por favor, que llegue el día yaaaaaaa!!!



En días así admiro hasta el extremo a todas aquellas mamás que optaron  por el "home schooling" que ahora están tan de moda, que practican algunas de las mamis de los blogs que sigo y el que me planteé cuando el niño nº 1 empezó el cole y ví que el sistema escolar y la enseñanza de España en general y de Mallorca en particular no me gustaba nada de nada. Lo descarté por eso de que es importante que se socialice y porque alguien me contó que era ilegal. No indagué más y menos mal porque creo que si yo hubiera sido de esas de enseñar al niño en casa el niño nº1 hubiera sido hijo único. Y es que yo no tengo paciencia. Yo lo explico, una vez, muy bien, dos,....y ya. Lo tiene que entender, que para eso lo he explicado genial. Lo de que no se les quede, no me escuchen cuando les hablo, etc,etc...no lo aguantaría.



A pesar de que lo que pueda parecer me encantan estas fechas, en las que ya se va guardando el bañador y se saca la mochila del cole para llenarla con las cosas del nuevo curso. Se va a comprar el material escolar, se le pone el nombre a todo, se piensan las actividades extraescolares y (en mi caso) se hace encaje de bolillos para cuadrarlas todas. Se prepara la ropa de invierno y empiezas a pensar eso de "cuanto ha crecido este niño, si el año pasado le venía grande y solo lo pudo llevar dos veces y este año ya no le vale"...

Este año, además, es especial por muchos motivos: Es el primer inicio de curso en Francia (el año pasado entraron a la mitad), la niña nº 2 se cambia de cole y..lo más importante... el niño nº 3 lo empieza. Él está muy emocionado no para de decir que él es grande y que por eso va a ir al cole y que el nº 4 es pequeño y que no puede ir. Ya hemos comprado una mochila nueva, (de Rayo Mac Queen) y le hemos puesto el nombre a su babero.

Ahora solo falta que llegue el día, el maldito día....YAAAAAA!!!!! 



lunes, agosto 27, 2012

Ni de aquí ni de allí.


Me lo habían contado y no me lo había creído. Me lo habían advertido y no los escuché. Y es que dicen que cuando te vas la vida sigue y no estaba muy convencida. Pero sí, sí. Allá en mi chiquiisla el mundo sigue girando y a pesar de que esperaba encontrarme las cosas como las dejé he tenido que abrir los ojos y ver que las cosas cambian, que algunos de mis amigos siguen trabajando, otros siguen en paro, que algunos están teniendo hijos, que otros también se han ido a vivir fuera, pero el mayor motivo por el que las cosas cambian no es por un trabajo nuevo, ni siquiera por un bebé (con lo que cambia la vida un bebé), el mayor motivo por el que la gente cambia es cuando se echa novia. Y es que no uno, ni dos, sino tres de nuestros amigos estrenan novia y por mucho que nos pese a las que alguna vez lo fuimos eso hace que nada vuelva a ser igual.



A la hora de quedar piden permiso, aunque tenga la tarde libre solo quedaran cuando ella salga del trabajo, si no la vieron el día anterior no cuentes con ellos y si al final vienen solos se irán pronto, jajaja. Pero es ley de vida, es como cuando los polluelos se van del nido, que los ves crecer, hacerse mayores y salir volando sin ayuda y te alegras, pero a la vez te entristece porque es el fin de una etapa, una etapa inveitable pero un final al fin y al cabo (y un principio, que no es que seamos pesimistas).


No caímos que Mallorca no es como Madrid y que en verano se trabaja más que nunca, así que nuestros amigos no estaban siempre disponibles y aunque ocupábamos el tiempo con playa, parque, más playa y más parque el calor, que sospechosamente ya habíamos olvidado hizo que pasáramos muchas de esas mañanas metidos en casa, con la familia (con lo que eso conlleva) y con el aire acondicionado a tope.

Este mes en la isla no ha sido como esperábamos para ninguno. A pesar de las ganas que teníamos de ver a la gente, de bañarnos en agua salada, de pasear con los pies metidos en la arena, de disfrutar del verano,...nos hemos sorprendido echando de menos el rio, los paisajes verdes, verdes que dejamos en Francia, la brisa de la mañana que en Mallorca rara vez corre en agosto, nuestra casa y hasta ese horario extraño que se estila por aquí.


Por supuesto que a pesar del calor hicimos todas las cosas que habíamos echado de menos durante estos meses: Saltar las olas, recoger conchas, tomar helados a la orilla del mar, pasear por la arena, ...pero cuando has nacido en una isla esas cosas se tienen guardadas en los recuerdos de la infancia y siguen ahí cuando los buscas así que con hacerlo una vez basta y la primera semana ya habíamos cubierto nuestro cupo de nostalgia. El resto fueron planes de relax en familia .


La niña nº 2 nos sorprendió a todos descubriendo que sus amigas "habían cambiado" (probablemente ella también) y que no tenía ya tantas ganas de estar con ellas y de verlas como cuando fuimos en mayo.
El niño nº 1, en cambio, le vino un ataque de morriña y el último día nos dejo patidifusos diciendo que en realidad quería vivir en Mallorca (a pesar de lo que le gusta Francia). Pero investigando un poco descubrimos que nos es Mallorca lo que echa de menos, ni el instituto, ni siquiera los amigos,...lo que echa de menos es jugar a la consola con otro que es lo que ha estado haciendo todos los días que ha visto a sus amigos sin preguntarles si quiera que "¿qué tal?".


Y es que el niño nº 1 ya bucea en la adolescencia y esa PASIÓN-OBSESION por los video juegos, las maquinitas y las pantallas en general es algo que no acabamos de superar.

Los pequeños han estado en su linea. El niño nº 4 ha aprovechado que oía español y no francés para soltarse a hablar y ahora tengo a dos peques hablándome en estéreo en trapillolano y lo peor es que se enfadan cuando no les entiendo.

Han disfrutado en el agua con sus manguitos, han aprendido que la arena no se come y que sirve para hacer castillos y han aprovechado también para perderle el miedo a los extraños y ver que hay más adultos que papá y mamá (igual se lo han perdido demasiado).


La misión de este invierno es que no pierdan lo aprendido mediante varias técnicas: Clases de natación e inmersión en el mundo escolar, juas, juas, juas (risa maquiavélica).

Resumiendo, que ya estamos por aquí y que venimos con energías renovadas de nuestras vacaciones.


(Su primer castillo solito)











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