lunes, diciembre 31, 2012

Las navidades las inventaron los hombres


A estas alturas la mayoría de nosotras estamos hasta el moño de las navidades y de toda la parafernalia. Con suerte muchas simplemente estaremos exhaustas. Las que son realmente afortunadas todavía tendrán la ilusión de que lleguen los benditos Reyes Magos cargaditos de juguetes y que compense semejante trabajo y      monumental lío, sobretodo las que como yo, han recibido la visita en estas fechas de LA SUEGRA. Pero no, no , yo no soy de las afortunadas, en las galias viene Papá Noel y ya pasó y aunque vino con merecidos regalos todavía estoy dudando de si compensa las horas de cocina (os recuerdo que odio enormemente cocinar) así que estoy otra vez metida en la cocina deseando, implorando, suplicando que acaben las fiestas ya, que aunque es una pasada lo de reunir a la familia, lo de ver las caras de ilusión de nuestros infantes, sobretodo de aquellos que no conocen "el secreto" que aprovechemos estos días para desear paz y amor a diestro y siniestro la mayoría llegamos agotadas a la cena en cuestión y ojerosas al ritual de destrozamiento de papel de regalo que previamente te han ocupado horas y horas de empaquetar (sobretodo si tenéis, como yo, que envolver regalos para ocho personas) que además requerían de un problema de logística y habilidad de improvisación que dejaba agotado a cualquiera.



Lo que tengo claro es que las fiestas de la Navidad, la celebración tal y como la conocemos hoy en día es un invento de los hombres. Sí, sí, esa maquinación de tenernos encerradas en la cocina horas y horas cocinando nuestras mejores especialidades (las que las tienen, en mi casa no tienen tanta suerte) con la excusa de que son unas fechas especiales y bla, bla, bla, tiene sello masculino, seguro.
Pero es irónico que muchas de ellas tienen a los mismos comensales cualquier otro día pero no se libran y otras se pasan días temblando ante la perspectiva de que llegue esa noche y tener que soportar a  LA CUÑADA, morderse la lengua ante los comentarios punzoñosos de LA SUEGRA o aguantar a las groserías de LOS SOBRINOS ( o cualquier otros familiares, no os vayáis a pesar que la tengo tomada con mi familia politica, que mi hermana se las trae) aunque yo soy de esas que soportaría a todos los sobrinos maleducados del mundo con tal de no tener que escuchar un solo chiste en toda la noche.
El día siguiente, a pesar de haberte ido a dormir con una sonrisa de pámfila en los labios por eso del espiritu de la navidad se te borra de un plumazo al ver el trabajazo que te espera en la cocina. Y otro día más metida en faena....
Y llega Papá Noel, o los Reyes, o lo que se tercie y te hace ilusión y todo, oye. Hasta que algun niño te despierta a las siete de la mañana para mirar debajo del árbol los regalos que has puesto solo cuatro horas antes porque no había manera de que se durmiera el joio. En camisón además, con un frio que pela, con lo bien que se está en la camita... Y te llenan el salón de pedacitos de papeles de colores, tantos que hace que se te pierda algún regalo (¿no os ha pasado nunca?). Después de abrir los tuyos y de verlos de refilón viene la fase de montaje e ingeniería que viene a ser sacar a todos los juguetes de sus cajas que estan muchas veces hasta atornillados ( o los ladrones han mejorado mucho o los de marketing han visto muchas veces "Toy Story"), montarlos todos con unas instrucciones que requieren un master en ingeniería aeroespacial  mientras un niño te grita en la oreja que te des prisa que quiere probarlo y buscar pilas por toda la casa porque se te ha olvidado comprarlas.

Pero rapidito, que otra vez es fiesta y familiar además y hay que hacer una suculenta comida para recibir a la familia que vienen en tropel para traer más regalos a los niños que también habrá que montar mientras tú haces planes mentales de donde vas a meter tanto trasto.


Y ¿que hacen "los hombres" mientras? ¿Mientras tu cocinas, recoges a contrareloj porque va a venir LA SUEGRA y te peleas con los papeles de regalo?. Jugar, jugar y jugar con los niños mientras esperan a que este hecha la comida.
Si es que las Navidades las inventó un hombre seguro.



De todas formas y con eso de que el espíritu navideño se contagia os deseo a todas una feliz entrada de año y que el 2013 aunque dicen que pinta muy mal realmente no sea para tanto y que os tenga reservado solo cosas buenas.

Y ahora me voy a la cocina corriendo, que no me da tiempo.

Besos

lunes, diciembre 17, 2012

Síndrome prenavidad

He estado un poco desconectada, pero es que estoy en pleno sindrome prenavidad, ¿que no sabéis que es eso? Ay, pobres inocentes mios, madres de hijos únicos o de segundos lactantes. Disfrutad, disfrutad, que ya veréis cuando os de por multiplicaros o vuestra prole empiece a ir al cole (lo que venga antes).
Ya no habrá que hacer una postalita con las huellas de las manos para que a los abuelos y a los tíos se les caiga la baba, no, habrá que hacer 20 porque ellos quieren mandarles también a sus amigos y claro, la tradición familiar, el espiritu navideño...y ahí estarás tu con ¿20? manos pringadas y tú que no encuentras el papel donde emplastar eso. Al final acaba habiendo huellas hasta en tu carnet de identidad, pasando por el pelo, la mesa, ¿los calcetines?.
Cuando tengas toda la tanda de postales hechas hay que escribirlas, ay, ay, como sufriras viendo a tus retoños que no saben lo que es un margen, que se equivocan y tachan sin contemplaciones, que hacen faltas de ortografía que hace que te avergüences mientras piensas que no sabes si serás capaz de entregar a nadie ESA postal.
Luego viene la gran ocurrencia de meterle dentro una fotito, este año con más sentido que nunca porque todos nuestros allegados se encuentran lejos. Viste a cuatro niños (dos concienciados tras años de tortura fotográfica, dos no) ponlos monos para que tu cuñada no piense que están asalvajados y sácalos al jardín que queda bonito. Juntalos a todos en un radio de dos por dos y diles que te miren, ¿fácil? Numero 1 que cierra los ojos, nº 4 que dice que pasa y que se va, nº 3 que le mira tentado, nº 2, no, la nº 2 siempre está perfecta.
127 fotos después escoge la que más te guste  única que salgan los cuatro en la misma foto y se les vea la cara, lo de que esten sonrientes, guapos y limpios es secundario (sobretodo después de que el nº 4 haya decidido trazar su plan de fuga a gatas por el jardín y se haya llenado de barro hasta las orejas y para que se esté quieto se te haya ocurrido darle un chupachups y ha acabado tan pringado que no sabes por donde cogerlo).
Imprimelas (20 nada menos) Esta vez por internet, no sea que te pase lo de la última vez y prepara sendos paquetitos con las direcciones de cada ser querido, que las has perdido? pidelas, espera, vuelvelas a pedir, espera un poco más y al final mandas las que puedes. Ves a correos y espera que se le pase el susto a la tipa cuando vas con el fajo ese de sobres y sabe, porque ella lo sabe, que tú no eres francesa y ni se va a molestar en intentar entenderte ni que tú la entiendas a ella.


Para que todo este acorde con la locura del momento hay que montar un árbol. No importa lo que le hayas insistido a papá que los árboles naturales dejan briznas y que con uno artificial casi que mejor que así no hay que barrer. El vendrá con uno natural que la punta toca el techo de tu comedor (que tocaba, que tocaba, que hubo que cortarlo) y te lo abrirá así sin avisar para que cuatro retoños cuelguen bolas de colores, sí, sí, no me miréis mál, de colores porque papá ha vuelto a empeñarse. Con lo que me gustan a mi mis adornos rojos y dorados y YA ESTA pues ahora tenemos un árbol que parece una verbena y que no le gusta a nadie. Bueno sí, al nº 4 le chifla eso de que haya bolas por todo, que es como tener 10 gatos en casa peleándose con las bolas y yo, que además soy masoca las vuelvo a colocar como una tonta. El primer día tuvo la valiosa ayuda del nº 3, pero ahora ya está amenazado con eso de que si a Papá Noel no le gusta el árbol pasa de largo y no deja juguetes. El nº 4 ha decidido que se la sopla.


Una vez has superado esa prueba viene la siguiente fase: Las galletas
Porque no se a que gracioso se le ocurrió que lo de hacer galletas en navidad era guay y compartirlas mucho más. Que si tienes un niño es una pasada, porque mola eso de pringarse de harina, de amasar la masa juntos, de cortar las galletas con el cortapastas, pero si tienes cuatro....ay, si tienes cuatro te pasas la tarde en la cocina haciendo 80 galletas de las que probaremos dos porque la mitad son para la clase de la niña nº 2 y la otra mitad para la clase del nº 3 y aún doy gracias al cielo de que el nº 1 ya pasa de estas cosas y el nº 4 aún no está escolarizado porque sino me pasaría dia y medio haciendo galletas como una loca mientras me pasan una pizza por debajo de la puerta de la cocina para que no muera de hambre (ese es el plan para el año que viene que el nº4 SÍ estará escolarizado)


Después de eso viene la fase cuatro: Los regalos, porque como dice el nº 1 la navidad son los regalos (toma ya espiritu navideño) y hay que escribir una carta pero aún no hemos podido juntarnos todos a escribirlas (si es que somos demasiados) y después además habrá que "conseguirlos" y es que no me da el día....
Pero lo que más odio de todo de la navidad es lo de la cena y es que no me puedo escaquear de cocinar y además tiene que ser algo especial y este año pa rematar viene mi suegra a pasar la nochebuena con nosotros y eso de pedir una pizza pues no vale. Y ahí me tenéis, a una semana ¿no? de nochebuena y aún no se que voy a hacer.

 Pues eso que  ¡FELIZ NAVIDAD!.




sábado, diciembre 08, 2012

La Navidad es de los niños

El niño nº 1 descubrió quienes eran los Reyes Magos en verano, después de volver de un campamento revelador en el que coincidió con niños más mayores que le contaron el secreto.
Yo no quise esconderselo más tiempo, así que no se lo negué, pero le explique que era un secreto y que no debía decir nada pues su hermana aún tení que disfrutar unos cuantos años más de "inocencia". Lo entendió tan bien y se tomó tan en serio su papel que la niña nº 2 ha sido de esos niños afortunados que ha descubierto el secreto de los reyes magos bastante tarde.
Y es que cada vez que sospechaba ahí estaba su hermano mayor para contarle alguna historia de porque las cosas eran como eran, como lo hacían para repartir todos los juguetes, como cargaban con todos, como sabían lo que querían, porque las tiendas se llenaban de juguetes, porque algunos niños recibían más regalos que otros, si Papá Noel era amigo o enemigo de los Reyes magos,...la niña nº 2 escuchaba anonadada todas las explicaciones "subrealistas" que maquinaba la cabeza del número 1 y le creía a pies juntillas, que para eso era su hermano mayor.
Hace relativamente poco, cuando la niña nº 2 debía de ser la única de su clase que no lo sabía y se enzarzaba en discusiones con sus compañeros para defender las teorías de su hermano creímos que ya era hora de contarle "el secreto". Esperamos a su cumpleaños en Junio porque siempre he creido que debe ser muy triste enterarse en Navidad, cuando andas metida hasta el cuello en el espíritu navideño y enterarte que es todo mentira.
No hubo traumas, ni llantos, ni nada, aunque reconozco que para mi fue un alivio pues soy muy poco discreta y a veces se "me escaba" que teníamos que ir a "comprar regalos, ay, es decir, a pedirlos" o que mi reloj nuevo me lo había regalado mi marido y no los Reyes. Tampoco tengo una teoria tan elaborada como el nº 1 para contestar a todas las dudas, así que el no tener que ir con cuidado fui un descanso.
Pero después vinieron el nº 3 y el nº 4 y claro, hay que volver a empezar...hay que volver a acostarse tarde la vispera para levantarse al alba el día de reyes, hay que volver a esconder paquetes, envolverlos silenciosamente y a escondidas, hay que volver a escribir cartas, dejar pan y leche para los camellos, hay que volver a ordenar zapatillas a los pies del árbol ( y es que ya no nos caben) pero es tan, pero tan mágico celebrar la navidad por y para niños!!!!.


jueves, diciembre 06, 2012

Dónde están los límites??

Ayer, cuando fuí a buscar al niño nº 3 al cole nos cruzamos con un niño (bastante mayor, que debía de tener unos 8 o 9 años) que estaba teníendo una pataleta.
Su madre le cogía de las manos y el niño estiraba, se convulsionaba y forcejeaba hacía al lado contrario.
Tuvimos que pasar por delante de ellos porque estaban delante del paso de cebra (y yo siempre cruzo por el paso de cebra). En ese momento el niño empezó a emplear las manos de su madre que le tenían cogido para impulsarse hacía arriba y darle patadas a la altura de la barriga.
Sorprendentemente su madre apenas le decía nada. Tuvo que venir una profesora que casualmente también estaba cruzando para echarle al niño una bronca de tres pares de narices ¡delante de la madre!. A mi se me caería la cara de vergüenza si alguien tuviera que llamar la atención a alguno de mis hijos y mucho más si lo hace conmigo delante.
Yo no soy de las que van dando consejos de como criar a tus hijos, ni las que mueven la cabeza en señal de desaprobación cuando se encuentra con un niño malcriado pero si soy el tipo de persona que no consentiría jamás que un hijo mio hiciese ni el amago de pegarme de ninguna de las maneras.

Trabajando en colegios he tenido la oportunidad de ver a verdaderos tiranos manejando a sus padres y a algunos profesores a su antojo y para mi siempre ha sido un misterio la poca disciplina y la poca autoridad que imponen algunos padres y como se llega a esos extremos, si es que te levantas un día por la mañana y decides que no le vas a reñir o es un sistema educativo pensado y evaluado.
Yo, correcta o incorrectamente soy de las que piensan que los niños necesitan (y a veces piden a gritos) esos límites y nuestro deber es ponérselos. La manera en la que lo hagamos ya depende de cada uno. Cuando eramos pequeños te daban dos galletas y se acabó el problema, ahora se lleva lo de dialogar y que el niño comprenda (no siempre funciona) y hasta hay padres que practican técnicas como la psicología inversa, la lógica, los castigos o los refuezos positivos. Eso ya es cuestión de cada uno, de su caracter, el del niño y su paciencia.

¿Qué porque necesitan esos límites? Pues por muchos motivos, por seguridad, por comodidad a la hora de vivir con él, porque la vida es así, pero el principal es porque la sociedad lo impone, porque no estamos solos en el mundo e irremediablemente tenemos que convivir con otras personas y eso hacer que tengamos que tener unas normas de convivencia y un mínimo de moralidad y eso, señores míos, ese, es nuestro trabajo. (Ya sabéis, eso de que tu libertad termina donde empieza la de los demás).
No nos engañemos, no lo harán por nosotros, no lo harán por profesores que dicho por ellos "yo solo los tendre un curso, después que se engargue el siguiente", ni lo hará la sociedad que como mucho mirarán mal a los retoños que les están molestando y se alejaran lo máximo posible, ni lo harán los psicólogos y pedagogos a los que lo llevaremos pensado que el problema de disciplina lo tiene el niño y no nosotros.
Finalmente solo hay dos caminos o nos arremangamos y cogemos al toro por los cuernos o nos rendimos y decimos que "el niño es así".
Vale que las palabras "autoridad", "disciplina", estan bastante mal vistas y suenan muy mal pero creo que los niños siempre miden y hay que hacerles ver donde están los límites, hasta donde pueden llegar. Y esos límites no pueden estar tan lejos como para dejar que te peguen, por muy pequeños que sean.
Me he encontrado a padres que les da mucha pereza decirles a sus hijos que no a algo...."porque después llora" o "porque para lo poco que lo veo no le voy a estar riñendo". Pero es que esos niños después se convierten en consentidos y malcriados que no solo es que te peguen, es que molestan a los demás y estan acostumbrados a hacer los que les de la gana poniendose en peligro incluso a ellos mismos. Es el tipico caso del niño que no responde a las ordenes incluso cuando les dices que paren, que viene un coche.
No me refiero a que hagan "cosas de niños" como pintar las paredes, romperte tu jarrón favorito, o no hacer los deberes, porque es cierto que son niños y que han de hacer cosas de niños, experimentar, equivocarse, caerse, rectificar, mancharse,...pero tienen que saber que han de tener unos límites como el respeto a sus compañeros, a sus padres, a la gente en general, que no han de destrozar cosas, que se han de saber comportar en un restaurante, en un avión, en una tienda, que no han de tocarlo todo, jugar con las copas hasta romperlas, no gritar a sus padres cuando les riñen, cumplir los catigos que les imponen.

Lo que más me sorprendió ayer es que, a pesar de que yo no abrí la boca ni hice ningún comentario el niño nº 3 dijo : "Se está portando muy mal el nene". Así que me consuela saber que él que ni siquiera tiene tres años comprendía porque estaba mal lo que estaba viendo.




martes, diciembre 04, 2012

Energías renovadas

Igual que dicen que no se sabe cuanto quieres a alguien hasta que lo pierdes yo creo que tampoco se sabe cuanto necesitabas algo hasta que lo tienes. O lo que es lo mismo, que no te das cuenta de cuanto necesitabas unas vacaciones hasta que las tienes.
Y es que ya estoy de vuelta de Barcelona, ya se me acabaron las vacaciones. Han sido tres días y medio de locura, pero una locura de esas que se tienen con gusto y que hace que te vayas a la cama agotada pero feliz.
Diez talleres en dos días, jornadas maratonianas de 9 y media de la mañana a siete u ocho de la tarde y resulta que me doy cuenta que no me he dejado tiempo para comer. Menos mal que tenia organizadas tres cenas en tres días con amigos, algunos nuevos otros antiguos y compensaban el día de ayuno.
He hecho lo que tenía pensado hacer, aprender muchas cosas, comprar muchas más y no ser interrumpida por gritos, riñas, pañales, mocos, papillas y demás. Echándolos mucho de menos, eso sí pero pensando por una vez en mi.
He visto la tele, sí, sí, a las 12 de la noche, que era cuando llegaba al hotel y a la hora de desayunar pero podía oirla, y enternderla y seguirla,...que gozada!

Y ha funcionado, he vuelto nueva y renovada con mis pilas cargadas con mi paciencia lista para ser usada, con muchas ganas de verlos, de leer cuentos, de hacer puzzles y de quitarles papilla del pelo, de verlos jugar a todos y de preparar la navidad, porque ya toca, porque son fechas y porque me apetece.

Ahora vuelvo a ser una de esas madres amantísimas que se embelesan cuando su niño no para de hablar y no de esas que se estresan deseando que se calle ya, que quieres leer el periodico, que quieres hacer la lista de la compra, que quieres terminar de fregar los platos, que quieres oir tus pensamientos (por lo menos una frase entera)
Así que eso, que me han sentado bien unas vacaciones, que las recomiendo como terapia a más de una y más de dos (aún a riesgo de que nos llamen malas madres, siempre las mismas, para que engañarnos) malas madres, pero felices, sí y con una felicidad recargada para repartir a toneladas.


sábado, diciembre 01, 2012

Manualideas: Construcciones educativas

Hoy os traigo una de esas manualidades en las que no importa el nivel de destreza de mamá ni la cantidad de herrramientas, pinceles y útiles varios de papá y que seguro que os va a encantar.

Me topé el otro día por internet con una profesora de educación infantil que había hecho esto para los alumnos de su clase y a punto estuve de darme de cabezazos porque no se me hubiera ocurrido a mí. Y es que es tan sencilla y práctica que me parece la idea del siglo.



Seguro que vuestros nenes tienen un juego de construcciones, porque os han contado que estimula la motricidad, la inventiva o mil cosas más pero sobretodo porque a los niños les encanta hacer torres altísimas de bloques de colores pero al cabo de unos meses veis que lo único que hacen es eso, torres. Que es genial pero ¿y si pudieran aprender ademas de construir?.

Se trata de ponerle modelos a realizar con sus propias construcciones para que el niño tenga que imitarlo. Dependiendo de la edad o de la destreza del niño se puede ir adaptando el nivel de dificultad (por eso es tan genial).
Lo único que necesitas es una cámara de fotos con la fotografiar distintos modelos de construcción. Después los imprimes y en mi caso metí las fotografías en un album pequeñito para que le quedara como un librito.
El niño nº 3 se entretiene buscando las piezas que necesita, construyendo y fijándose si a quedado igual. Cuando ya tenga dominadas estas plantillas haremos otras como más pisos, más colores o más dificultad y volvemos a empezar.



jueves, noviembre 29, 2012

La fase de los por qué

(Esto es una entrada programada porque me lo estoy pasando pipa en mis vacaciones)

Sobre los tres o cuatro años se despierta en los niños una fase a la que se suele llamar la "fase de los por qué". En ella el niño entra en una obsesión en la que no puede saciar su curiosidad y opta por pedir ayuda deseperadamente al adulto que tiene más cerca para que le descifre los secretos del universo, osea tú.
Tú reaccionas chorreando baba  a cubos cuan caracol al contemplar que tu bebé ha crecido y que emplea toda su dialéctica cultivada durante meses para elucubrar los designios de la vida.
Al cabo de unas semanas descubres que lo que tú creías que era una muestra de todo su potencial lingüístico se reduce a una única palabra "por que?" que va martilleándote día tras día incansable.
Al principio tú haces gala de todas tus buenas maneras y cariño infinito respondiendo amorosamente a todas sus cuestiones.
Sin saber por qué, a medida que aumentan sus preguntas disminuye tu paciencia y el "porque sí" pasa a ser una de tus respuestas más socorridas.
Al cabo de unos meses estas hasta la moña del niño cotilla ese y ya ni te molestas en intentar responderle porque ya sabes que es entrar en un círculo vicioso que no se acaba nunca y que te consume tiempo, energía y paciencia a raudales.
Pero lo que pocos sabes es que hay una fase anterior igualmente devastadora y es la fase del "que es eso?".
No os engañéis pensando que porque diga una palabrita más aumenta el nivel de retótica. El efecto es casi el mismo: Padres que miran embelesados los progresos cognitivos de su retoño hasta que acaban hasta las narices de responder una y otra vez que eso es un plato, una mesa, una pelota, un gato,....y así hasta el infinito.
El niño nº 3 acaba de dejar esa fase dejándonos transpuestos y con el tiempo justo de coger aire para pasarle el relevo a su hermano que ha entrado en el sindrome "qué es eso?" de una manera brutal y rozando la patología. ¿Sobreviviremos? En eso estamos. Lo malo es que cuando el nº 4 abandone esta fase nos plantamos de lleno en la fase del "por qué?" del niño nº 3 que después retomará el nº 4,.....y así entramos en un bucle infinito del que no se ve el final.



martes, noviembre 27, 2012

La aventura de imprimir unas fotos...

...y de como tuve que hacer una cola tres veces.

A estas alturas ya empiezo a conocer un poco el caracter francés (por lo menos los del sur) y aunque tienen muchas cosas buenas la verdad es que las que tienen malas me sacan de quicio, como lo mal que conducen o lo informales, lentos e ineficientes que son para todo. Por no hablar de su atención sanitaria. Hay otras cosas sin embargo que me resultan curiosas y es por ejemplo que con la cantidad de comercios y de franquicias y de surtidos de productos de algunas cosas estan muy limitados.

Hablemos de comida. No voy a entrar en detalles de como hecho de menos el jamon serrano o la tortilla de patatas porque os lo creáis o no aquí existe y se vende en cualquier comercio (lo del precio ya es otra cosa). Yo soy más de echar de menos otras cosas como la nocilla, las galletas chiquilin, las quelitas o las croquetas (que eso si que no hay).
Ir a cualquier supermercado es una delicia en cuanto a surtido. Buscas chocolates y hay 1.500 tipos, muchísimos más de los que había visto nunca en españa. Para las salsas tienen un pasillo lleno igual que para los tipos de sopa, pero de la envasada, no de la pasta seca (y es que parece que por aquí son muy de consomé). Lo sorprendente viene después cuando no hay caldo, que no hay caldo envasado, solo pastillas de avecrem y solo de pollo, que las de pescado me las tuve que traer de contrabando este verano. Así que se me complica un poco hacer algunos platos. Salsas de tomate hay de un millon de tipos, con setas, con champiñones, con ajo, sin pepitas, concentrado, boloñesa, al basilisco,pelado, sin pelar ...pero del frito, que es el que uso yo solo hay uno y escondido.
Después pasamos a la carne. De ternera tienes de todas las formas y graaaande y barato pero buscas pechugas de pollo y apenas encuentras. Y llevo yo tiempo queriendo hacer pollo en salsa, pero aqui no venden el pollo cortado envasado. O venden muslos, o pechugas o traseros y claro, se lo quiero poner a la paella y como que es muy grande¿no?. Se me ocurrió una vez ir a pedírselo directamente al carnicero. Trocitos pequeños, le decía yo. Más pequeño, le decía otra vez....no hubo manera. Para vengarse me lo dejo todo lleno de astillas. ¿Será que no saben?.

Y porque os cuento todo eso? Pues por una estupidez.
Resulta que panaderías en Francia hay cada metro y medio, que digo yo que si el sueño de todo españolito de a pie es montarse un bar el de un francés es sin duda montar una boulangerie, pero, a cambio solo conozco en toda la ciudad una tienda de fotografía que se encargue de revelar fotos. Y fui una vez y me dijo que solo hacían un formato de fotos, el 10 x 15 (el de toda la vida) pero los marcos que acababa de comprar en la tienda de enfrente son de 13 x 18. Ojiplatica me quedo con esta logica aplastante que se gastan.
Aqui se llevan lo de las maquinitas. Para todo, si es con maquinita mejor y no me extraña con lo lentos e ineficientes que os he contado mil veces que son.
El caso es que había pensado renovar las fotos de mis marcos del salon que la que tengo de mi niño nº 4 es de cuando tenía unos meses. Lo cargo todo en un usb y payá que me voy.
Primero compro unas cosas que aquí todo esta dentro de grandes superficies (primera cola en caja) y no hay que desarprovechar un viaje.
A la salida me encuentro que pegada a la pared hay dos máquinas de esas de revelado de fotos con unos letreros de la marca enooooormes y colocadas a unos tres metros de separación entre una y que habían apovechado la separación para colocar unas estanterías con muestrarios de foto-libros, pamfletos de publicidad, etc...(de la misma marca).
Meto mi usb y me dispongo a hacer mis fotos. Cuando ya parece que es el último paso me saca un tiquet con un código y me dice que lo pase por el lector (que no tiene) o que lo pague en caja para seguir con mi pedido.
Me tendríais que haber visto como una tonta con mis compras en una mano (que aquí lo de dar bolsas en los comercios tampoco se lleva) y mi ticket en la otra mirando a todas partes a ver si veía una caja. Y no, oiga, que no.
Decido volver al super dejando mi máquina gestionando mis fotos completamente abandonada para preguntarle a la de la caja si es ahí que se paga eso (2º cola).
Y cuando por fin me toca me pregunta que donde las he hecho ¿?. Le explico dónde y me dice de malas maneras:"es que ahí no es". ¿Y pa que las ponen? Con letras grandes, con colores llamativos, ¿para que piques?.
Total, me lleva a otra maquinita (exactamente igual, lo juro) y vuelta a repetir el proceso, cuando me vuelvo a ver con el ticket en la mano vuelvo a hacer la cola (y ya van tres). Y después de pagar aun tuve que esperar a que terminara de atender el teléfono para que me diera mis fotos (¿os he dicho que los franceses son ineficientes?).


domingo, noviembre 25, 2012

Hoy hace un año

Pues sí, hoy hace un año que hicimos las maletas y dejamos nuestra isla.
A pesar de lo que pensé en un principio se me ha pasado volando y no ha sido tan duro como me imaginé. Supongo que el hecho de ser una GRAN familia hace que no tenga demasiado tiempo para pensar en esas cosas pues en cuanto me pongo melancólica es la hora de hacer la cena o de dar los baños o de ir a buscar a alguno al cole.
También ayuda el hecho de que hayamos descubierto cosas estupendas aquí y que no conocíamos como lo de bañarse en los ríos que no te deja el sabor a sal en la piel, los otoños llenos de colores rojos, amarillos y castaños y no solo marrones, los macarons, las villas medievales a tiro de piedra y las casas con chimenea.
Claro que no os voy a engañar, sigue habiendo cosas que echamos de menos (sobretodo a la gente) pero son bastantes menos de las que pensé.

Ahora me preocupa quedar entre dos aguas, volver algún día a mi isla y echar de menos las cosas de aquí, pero ya me ocuparé de eso cuando llegue el momento.

Si hago balance de lo que ha supuesto este año en general ha sido positivo. Los niños mayores están más que integrados en sus colegios y se comunican en francés sin problemas y han echo un montón de nuevos amigos.
Los pequeños no están tan integrados, el nº3 sigue sin querer ir al cole pero eso es algo que supongo que también le habría pasado allí.
Y mi marido y yo....pues ahí vamos, yo peleándome con el francés y el trabajando como siempre, como allí.
Ahora hemos empezado a conocer gente y a ampliar nuestro circulo social que nos hacía falta. A pesar de que me hice la promesa de que no haría getto y que no me relacionaría solo con españoles la verdad es que mi velocidad con el francés ha hecho que no me quede más remedio. Pero todo llegará.

Decidimos hacer algún tipo de homenaje para recordar que hoy hace un año que cambió nuestra vida. Lo llevamos al consenso familiar.
Yo: . ¿Que podríamos hacer para celebrarlo?
Niña nº 2: Podríamos hablar de todas las cosas que nos gustaban de allí y llamar a nuestros amigos,...
Niño nº 1 : Pero con eso nos pondremos tristes

Hummmmmmm!!!!

Yo: Y que tal si en vez de celebrar que nos hemos ido celebramos que hace un año que llegamos a Francia y hacemos nuestra fiesta de Francia???

Y en eso estamos. Decorarlo todo en blanco, azul y rojo, ver una película de algún momento de la historia de Francia (Maria Antonieta? Los tres mosqueteros?) y cenar algo típico francés que primero tendré que aprender a preparar.

Que nos se diga que no somos valientes, que no miramos hacia delante y que no nos tomamos las cosas con optimismo.

(Macarons, mmmmm!!)

jueves, noviembre 22, 2012

Me voy de vacaciones

Pues eso, que mi estado "plof" sigue latente y he decidido recargar pilas tomándome unas vacaciones. Pero no unas vacaciones en las que tengo que preparar dieciocho maletas para después a la llegada tener que vaciarlas y tener una semana la lavador atascada. Ni unas vacaciones en las que intenas ver la catedral de la ciudad haciendo shhhh porque al niño número 3 le gusta que tenga eco y se gesgañita para probarlo. No siquiera unas vacaciones en las que intentas saborear la comida típica del lugar entre cucharada para el niño nº 4, nugget de pollo que pillas al vuelo y practicas tus movimientos de taichi mientras esquivas una cucharada del niño nº 3 que va directa a tu pelo.
Ni tampoco es una de esas vacaciones en las que te vas la playa dispuesta a relajarte pero que en realidad lo que haces es carreras detras de un niño (bueno, dos) temerario que dice que esto de las olas es lo más guay y que comer arena tiene que ser lo más. Mi moreno después de estar un mes en Mallorca dan fe de las circunstancias.
He dicho UNAS VACACIONES. Sin tener que pensar que tengo que hacer de comer o que voy a hacer con mi vida, sin tener que ir a buscar niños al cole o revisar si se han duchado o lavado los dientes. Sin tener que traducir las notas del cole, sin tener millones de piezas de puzzle debajo del sofa ni tropezarme con zapatos esparcidos por todo el salón. Por que estas, señoras y señores van a ser unas vacaciones sin niños, sin marido también, pero sobretodo sin niños.
(Y aquí es cuando todas las madres-gallina se me tiran a la yugular por pensar siquiera en disfrutar de unos días alejada de mis infantes).
Pero no solo eso, sino que me voy a hacer lo que más me gusta...manualidades!!!!
Así que me voy de cabeza (bueno, en avión) a Barcelona a finales de la semana que viene a la feria creativa con la agenda llena de talleres a los que me he apuntado y con un montón de ganas. Voy a washipear, a tricotar, a scrapbookingnar, a coser, a recortar y a modelar y luego, cuando haya hecho todo eso me dejaré mi dinerito en comprar un montón de cositas para seguir haciendo eso mismo, pero en casa.
Ohhh, ya me lo estoy imaginando, sin tener que oir "¿que es eso?" (nueva fase del nº 4), ni "mamá, pipí orinal", ni siquiera eso de "¿que hay de comer?" y lo más importante, sin ori francés. Y hasta pudiendo hablar....y con desconocidos y todo!!!!. Si queréis conocerme voy a ser esa que vaya por la feria con una sonrisa de oreja a oreja como si me hubiera tomado un lingotazo de vozka, hablando con todo el mundo y soltando algún "oui" de vez en cuando (que se le va a hacer?)
Eso sí, por las noches estaré solita. Así que si vais a estar por ahí (por Barcelona, digo, que por la feria no creo) y os apetece que quedemos hablad ahora o callad para siempre (más que nada porque en España no tengo internet). ¿Que? ¿Os hace una mini quedada?


martes, noviembre 20, 2012

Plof

Hace ya días que tendria que haber escrito algo en el blog, pero la verdad es que mi experiencia en el hospital me dejó un poco "plof".
Ha sido muy frustrante ver a tu niño sufriendo y ver que no puedes hacer demasiado por ayudarle, que apenas te puedes comunicar con los médicos para decirles donde le duele o que ha pasado. Verme sola, pero sobretodo verme inutil.

Eso ocurrió el último fin de semana de las vacaciones de todos los santos, que aquí son dos semanas, o sea que ya llevaba dos semanas aguantando niños gritones y peleones en una casa que se me cae encima.
Dos días después de empezar el cole el nº 3 cogió una infección en la boca que lo ha tenido con fiebre y sin comer una semana y nosotros venga a ir a pediatras y a farmacias para conseguir que alguien nos diera algún anestésico local que le dejara comer un poco y que le aliviase, pues estaba cada dos segundos llorando de dolor. Pero nos decían que era demasiado pequeño para anestésicos y el niño además es quejica por naturaleza. Ha sido insufrible.
Ahora, aunque le duele ya parece que remonta pero eso ha supuesto entre otras cosas tenerlo otra semana más en casa, sin ir al cole. Así que todas mis organizaciones, listas y planes se me van al traste cada vez que alguno se me pone malo, pues llevo un mes que no se ni que hacer con mi vida.

Esto de la vida de "maruja" no es para mí. Mira que lo intento, me autoconvenzo y me autosugestiono pero pasa el día y llega la noche y veo que lo único útil que he podido hacer es limpiar y cocinar y total ¿para qué? si todo esta manga por hombro y mañana hay que volver a empezar.
No me malinterpretéis, no es que me esté quejando (bueno, un poco sí) pero normalmente soy una persona que intento poner solución a las cosas de mi vida que no me gustan y aunque la casa y los niños es algo de lo que no me puedo desentender intento compensarlo haciendo alguna cosa que haga que mi día a día me resulte más gratificante.
No se, eso de irte a dormir con la sensación de que ha sido un día productivo, completo y útil.
Pero parece que todos los astros hacen planes para que todo lo que se me ocurre que puedo hacer para compensarlo me salga mal.
Tengo una barrera importante que es el idioma y tengo claro que tengo que empezar por ahí pero una clases a la semana no basta (y eso que me costó un infierno conseguir unas clases ) y aunque intento hacer algo más suplementario en casa (unos días con más exito que otros) necesito pasar de nivel. A veces me recomiendan alguna página de internet pero lo que yo necesito es hablar y hablar y hablar porque mi nivel de comprensión creo que es bueno pero después no se decir una frase medio bien.
Así que intenté hacer algun intercambio de conversación con alguien que quisiera aprender español y aunque mi primer intento fue en vano pues era con alguien medio conocido que se quedó en nada luego di con una página web que se dedicaba precisamente a esto. A poner en contacto a gente que quiere hacer intercambio de conversación.
Creí que había encontrado mi panacea pero una semana y pico después veo que la cosa no cuaja. Que mucho e-mail, mucho preguntar por tus aficiones pero dar el paso de verse cara a cara parece que es más complicado.

Por otro lado intenté apuntarme a algún curso de lo que fuera con tal de tener oportunidades de hablar con gente en francés. Primero probé con los oficiales por eso de que ya que tengo que estudiar algo pues probar si me sirve después para trabajar, pero me piden nivel de francés demostrable y los cursos que encuentro de francés los reservan para los que están apuntados al paro. Entonces pasé a los cursos a distancia y no encontré nada, de ahí me decanté por los cursos chorras pero para uno que veo que me va bien horario (y precio, que esa es otra) pues me dicen que lo han cancelado.
Así que intenté apuntarme al paro para poder acceder a esos cursos que tienen reservados pero resulta que, aunque se puede hacer todo el proceso por internet, el último paso es una entrevista personal y aun estoy reuniendo fuerzas.
Pero para que no digáis que me cruzo de brazos maldiciendo mi suerte intenté incluso acceder a alguna oferta de trabajo por eso de que "si no lo intento no conseguiré nada" y total, no creo que vaya a venir el trabajo a buscarme a casa.
Tarde toda una tarde en hacer mi curriculum que por un lado tenía bastante olvidadillo y por otro tenía que hacerlo en francés. También pude hacer (supongo que más mal que bien) la dichosa carta de motivación que aquí es obligatoria y que se emplea para expresar porque crees que debes ser tu el elegido para el puesto. Y los mandé...y por supuesto no me han dicho nada.
O igual todavía se lo están pensando porque ya sabeis lo de la eficacia francesa.

Total, que ahí me tenéis, no puedo trabajar, no puedo estudiar, no puedo hacer ni un triste curso de tricot y ya casi hasta me da miedo seguir pensando alternativas no sea cosa que me sigan poniendo trabas y no consiga nunca salir de mi estado "plof".



domingo, noviembre 11, 2012

¿Que más me puede pasar?

Hoy ha sido uno de esos días en los que piensas que no te puede pasar nada más, pero que no dices en voz alta no se que pase algo que no se te había ocurrido.
En casa tenemos una maldición, ¿no lo sabíais?. ¡Ah!, pues os lo cuento.
Papá trabaja en casa. Es una ventaja porque normalmente para las urgencias suele estar a nuestra disposición, pero de vez en cuando tiene que irse de viaje.
Son viajes cortos, de poca duración (unos tres o cuatro días) y que no realiza con mucha frecuencia, igual cada tres o cuatro meses, pero hasta ahora en todos sus viajes, excepto en UNO, alguno de los niños se ha puesto enfermo, cuando no, más de uno.
Una vez ocurrió que fueron tres de los cuatro y de cosas diferentes, para que no se me ocurriese pensar que se habían contagiado entre ellos sino que era un plan maléfico para que no dejase que papá se fuese más.
Otra vez fue que a los dos minutos de irse (yo creo que aún estaba en el coche) el niño nº3 empezó a vomitar, al día siguiente el nº 4 también.
Yo, que intento ir de sobrada, de que puedo con todo y que soy una supermamá, estas situaciones me sobrepasan, más anímicamente que por la gravedad en sí de la situación (porque afortunadamente nunca a sido nada grave).

Así que esta vez no iba  a ser diferente.
La victima fue el nº 4. La misma noche que se tenía que ir papá le subió la temperatura y como además parece que es sonámbulo no le consuela que lo cojamos o que lo acunemos porque no está despierto, no conseguimos que se calle y muchas veces ni que se despierte. (Es muy curioso, ya os lo contaré).
Pero tres días después seguía con fiebre, y decidí llevarlo al médico, pero ¡ah! era fin de semana y su doctora no trabajaba.
Lo llevo a una clínica dónde fuimos la última vez y me dicen que no atienden urgencias, que solo tienen consultas. Podría haberle dicho que me diese cita, que me hiciera un hueco, que pagaba la consulta, pero no se decirlo en francés.
Me mandó al hospital público que no tenía muy claro donde estaba y la "amable" chica no me quiso entender cuando le pedí que me lo explicara.
Así que para allá nos vamos con mis cuatro retoños, uno de ellos febril.
Me reciben con una bronca (simpáticos ¿eh?) porque según ellos la fiebre no es una urgencia y ellos están para las urgencias y si hace tres días que esta con fiebre tendría que haberle llevado el día anterior a su médico.
Yo pienso que 37 y medio no es una urgencia, pero que 39 y medio al tercer día sí lo es y si no lo llevé ayer a su doctora es porque ayer no tenía 39 y medio y a lo mejor hay que darle antibiotico y para eso necesita receta ¿no?.
Eso pienso, pero no se lo puedo decir porque una vez más no lo se decir en francés.
Veinte minutos después consigo que hagan la ficha (ya os dije que la eficiencia y la rapidez aquí es para darse de cabezazos contra una pared). Durante ese tiempo me percato que sospechosamente no han llamado a nadie y la sala de espera está a rebosar.
"Nos vamos a pasar el día aquí" Pienso.
Para mi sorpresa al poco (tres cuartos de hora después) lo llaman. Pero solo era un espejismo porque era la enfermera que lo prepara para la visita del doctor.
Igual que digo que son ineficientes a más no poder también son ultra previsores pues le pusieron a mi niño una bolsa para el análisis de orina (por si acaso) y unas pegatinas en el brazo y en la mano por si hay que hacerle un análisis (también por si acaso pero que hubo que vendarle para que no se las arrancara e hizo que tuviera el brazo inmobilizado cuatro horas y pico que fueron las que tardamos en salir).
Además, mi bebé, al contrario que todos, todos sus hermanos tiene terror a los médicos  y no paraba de llorar. Los médicos le explican que no le van a hacer daño, que no le va a doler esto o lo otro, que solo le va a mirar pero el niño ve una bata blanca y llora como si lo fueran a matar allí mismo.
Al mismo tiempo la señora hablandome en francés y yo con el niño desgañitándose en mi oreja para ponerme más dificultad al idioma.
El niño nº 3 con una ataque de celos porque estan mirando demasiado al pequeño pidiendome "aupa" a la velocidad de tres veces por segundo y los mayores que pensé que habían venido ayudar mirando todo estupefactos (lo de que los mayores ayudan tambien necesita un post aparte)
Me hacen volver a la sala de espera con una previsión  de un minimo de dos horas y acercándose peligrosamente la hora de comer y yo sin suministros.
Más de dos horas después, sí, sí , dos horas después nos vuelven a llamar y nos llevan a otra sala para que venga el doctor. Eso sí mirándome mal porque tengo que llevarme a los niños en tropel en lugar de dejarlos bien dispuestos en la sala de espera.
Aparece un doctor que debía de llevar dos días con el "carnet" porque no sabía ni abrirle la boca para mirarle la garganta y eso que el niño se lo ponía fácil, pues no paraba de llorar. Se le ponía delante con el chisme y le decía "di ah" a un niño de un año!!!!. Al final tuve que abrirle yo la boca con las manos para que acabara ya y pudiera tranquilizar al niño.
No le encuentra nada pero dice que puede ser una infección de orina y que ahora se pasará una enfermera a recoger la muestra.
Mientras tanto, cansada de que el número 3 lo toque todo, pero todo, todo los mando a la sala de espera suponiendo que ya nos quedaba poco.
Una hora y pico después (¿os lo podéis creer?) aparece, no una enfermera, sino otra doctora para hacerle lo mismo que ya le había hecho el otro chico. Vuelta a mirarle los oidos, la garganta, vuelta a llorar mi niño como un loco. Y total para llegar a la misma conclusión. Que no le ven nada, que esperaran al análisis de orina. Pero mi nene no quería hacer pis, solo quería irse a hacer ham. Así que me dan quince minutos más para ver si hace pis que se convierten en otra hora en la que mis bebé se me duerme en brazos y yo llamo desesperadamente a mis otros niños que están en la sala de espera, cada cuarto de hora para saber si siguen vivos o se han muerto de hambre o matado entre ellos.
Finalmente mi niño no hace pis y casi mejor porque si tengo que esperar a que encima me den los resultados se me hace de noche. Y la recta final fue esperar cuarto de hora más a que me dieran el puñetero volante para salir.

Finalmente cinco horas después de haber entrado salimos para irnos de cabeza a un Mac Donals a comer pero no termina ahí la cosa: Tengo un golpe nuevo en el coche porque no lo dejé muy bien aparacado y aquí no saben conducir. El niño nº 1 lo vió. Tenía sitio para recular un camión pero aquí conducen fatal. Después me dice que le da vergüenza que le vaya a recoger con mi coche porque sus amigos le hacen comentarios pero, ostras, no ha entrado nunca en un mecánico en los 11 años que tiene, me lleva a todas partes y para que me vayan haciendo boños así como conducen aquí no me compro un coche nuevo ni loca. A quién no le guste que no mire.

Y como broche final del día, cuando llamo a papá para contarle mis hazañas ( y desahogarme un rato, para que engañarnos) me suelta que "porque me he quedado tanto tiempo, haberte ido". Joer, ¿y si se pone peor? Tendría que volver a empezar.
Ni quejarme puedo. Menos mal que os tengo a vosotras.



Edito: Finalmente hoy lo hemos llevado al médico, a SU médico y el diagnostico ha sido que tiene otitis. Casi me muero cuando me lo ha dicho. Dos médicos, dos, le miraron los oídos en urgencias mientras mi bebé berreaba y no supieron verle una otitis.
La doctoria les excusaba diciendo que claro, que en urgencias no hay pediatras ni médicos especializados y que no saben tratar a los bebés. Que lo que tenemos que hacer la próxima vez es llamar al médico generalista de guardia.
Y yo me pregunto, ¿significa eso que un médico generalista, que tampoco es un pediatra, sabrá verle a mi niño unas otitis que no han sabido verle dos médicos de urgencias? ¿Significa también que si voy yo a urgencias con una otitis me la sabrán diagnosticar? Mucha confianza no me da el sistema sanitario de aquí.

Queridos niños y papá: No os volvais a poner malos, ni romper nada, ni siquiera indigestaros en fines de semana ni fiestas de guardar, que nos morimos.


sábado, noviembre 10, 2012

Halloween a mi manera

A veces creo que soy idiota y me complico la vida de mala manera.
Pues os podéis creer que no se me ocurrió otra cosas que organizar una fiesta de Halloween???

He de aclarar que no era una fiesta de Halloween muy típica, con eso de que había bebés y que no quería que se asustasen pues no había disfraces, ni maquillaje, ni esqueletos, me quedó más bien la fiesta de la calabaza.
Era solo para nosotros seis y quería que fuera divertida, así que además de la decoración...


...y la comida tematizada (un currazo, no os lo recomiendo).


quise organizar unos juegos para que pudieramos pasar el rato, pero quería que todos participasen, incluidos los peques, participasen, así que tuve que comerme la cabeza un poquillo.
Organice 10 juegos (nada más y nada menos). Todos relacionados con Halloween y hechos a mano (otro currazo).
Había un toca toca...

(alguien hizo trampas)


 ...un juego para buscar arañas con la boca...

(al fondo tenéis al número 4 intentando comerse un roscón colgado)

...un juego de bolos terroríficos...(este fue la sensación)

(atención a la bola, que es una naranja)

...una competición de momias...


...llevar un ojo (que me mate a pintar en una pelota de ping-pong) con una cuchara...

(los mayores tenían que llevarlas con la boca)


...buscar calabazas por el comedor...


...y algún otro que no tengo fotos como ponle los ojos a la calabaza, globos sorpresa, comer un roscón colgado de un hilo sin tocarlo, carrera de globos a soplidos, ...

El ganador de cada juego ganaba un halllopunto (que también hice a mano, si es que es para matarme). Y después tocó el reparto de premios.
Aunque la ganadora fue la niña nº 2 todos, incluso papá, recibieron su regalito.

(veis los hallopuntos?)

Y el ganador, en este caso la ganadora, tuvo el honor a elegir peli de Halloween (entre una selección) y la preferida fue: trrrrrrrrrr (redoble de tambores)........."El jovencito Frankestein"


Fue una noche divertida, y vosotras? hicistéis algo?









lunes, noviembre 05, 2012

Un pequeño grano de arena llamado Ryan

A veces los más pequeños nos dan grandes lecciones.
Es increible como la determinación y el buen corazón pueden lograr grandes cosas.


Ryan tenía solo 8 años cuando la profesora de su clase les habló de la escasez de agua para los niños de Africa. Él, se quedó tan impresionado que le preguntó a su profesora cuanto constaría construirles un pozo
Ella le dijo que 70 dolares y Ryan se lo pidió a sus padres. Su madre le dijo que le daría el dinero pero que tenía que ganarselo él, así que durante un tiempo estuvo haciendo pequeños trabajos y recados para conseguir el dinero.
Pero cuando fueron a la fundación que se encargaba del proyecto les dejeron que no costaba 70 dolares, sino 2000 y los padres de Ryan no podían costearlo.
Lejos de rendirse el niño se dedicó a recaudar fondos implicando a todo el barrio, la escuela y la escuela vecina. En un año habían reunido el dinero y se pudo construir un pozo en Uganda.
Hoy, trece años después Ryan tiene su propia fundación y han construido 400 pozos en Africa. Él compagina sus estudios de Ciencias Políticas en la universidad con impartir conferencias por todo el mundo.
Un ejemplo a seguir, sin duda.

(Si queréis saber más sobre Ryan Wells pinchad aquí)


jueves, noviembre 01, 2012

Manualideas: Meriendas divertidas

La manera de hacer una meriendas más divertidas no se si se puede considerar una manualidad. Supongo que según como esté hecho es un trabajo casi profesional. Así que juzgad vosotros.


Este año que tengo más tiempo (que más quisiera yo).

Este año que marujeo más me había propuesto ejercer de madre amantisima, atenta y desvivida que me gustaría ser y que creo que no soy.
Muchas veces es por falta de tiempo, otras por falta de ganas y otras porque las tareas que creo que entran dentro de esa categoría de marujear para tus hijos, tu marido y tu casa es tan desagradecido y los perjudicados lo notan tan poco que no vale la pena el esfuerzo y el tiempo que le dedico yo con la gratitud que expresaban ellos.
Pero un día de esos con la vena marujil subida que me dio por prepararles una merienda especial a los peques después de despertarse de la siesta y .....oh! milagro. Les encantó. Y no lo hacían por cumplir, que de eso los niños no sabes es que realmente les entusiasmo la sorpresa y no dejaron ni las migas de la merienda. Y es que un coche comestible, con pasajero y todo no te lo encuentras todos los días.







Así que de vez en cuando al despertarse tienen sorpresita. Que más quisiera yo que tener tiempo de hacer meriendas como estas:






Que me parecen genial y muy divertidas, pero la verdad es que no tengo tiempo de ponerme a recortar el pan de molde para hacer algo tan elaborado. ( y además, me juego el cuello a que mis retonos empezarían con el "esto no", "esto no me gusta" y probablemente sería la última merienda que les hiciera).
No, no, yo necesito cosas más rápidas, que sea solo unos segundos más complicado que hacer un sandwich normal. Así que probamos con el sandwich de dinosaurio. 


Compramos el molde y todo y a mi me parecía de lo más divertido y práctico, pero no se porque a ellos no les hace gracia (será que aún no saben muy bien que es eso del dinosaurio y piensan que les estoy colando verdura).

Después optamos por simplemente ponerles cara a los sandwiches. Nada más fácil, un par de m&m's (pegados con nocilla) y una sonrisa dibujada con uno de esos tubitos que venden de chocolate para escribir en los pasteles y listo. Los niños felices y engullendo las meriendas.



Pero no queda ahí la cosa, no. Se me ocurrió ir un paso más allá y hacer esto.




Es hiper sencillo. Solo perforas con un molde de galletas UNA de las rebanadas justo antes de ponerla en un sadwich de nocilla, y digo de nocilla porque los adonos son confites si ponéis algo salado como queso rallado o algo así podéis untar el sandwich de pate (por ejemplo). El caso es que al hueco que quede al hacer el sandwich y que dejara al descubierto la nocilla esparciis confites, o virutas de chocolate o de colores, o lo que queráis, que se quedaran pegados a la nocilla. Y después ñam ñam.
Ha tenído tanto exito en casa que el niño nº 1 me preguntó porque no le hacía uno a él (oh, mi niño grande).

Espero que os sirvan vuestras ideas y sise os ocurre alguna más ya sabéis, a compartir.


lunes, octubre 29, 2012

Mi niña

Hace unos días os conté aquí lo que significaba tener la casa llena de niños varones y me resulta un tanto injusto no hacer lo mismo con mi princesa, que es la única que se alía conmigo en esta casa de chicos (aunque perdamos en una democracia desequilibrada).

Tener una niña en casa significa tener a alguien siempre dispuesto a "pintarte" las uñas a peinarte o a hacerte cualquier frusleria femenina.
Que en tu colección de dibujos infantiles no haya solo monstruos, coches, y dinosaurios y te encuentres de vez en cuando con algunas flores, mariposas y corazones rojos.
Significa ver una y otra vez películas como "La cenicienta", "Sonrisas y Lágrimas" y "Mamma mia" porque ella no se cansa nunca (sí, sí, ella, ya, ya).
Tener siempre una ayuda y una opinión a la hora de ir a comprarme ropa y salir del predecible y monótono "¿nos vamos ya?" que pronuncian los cuatro machos de la casa (sí, los cuatro, pero los cuatro)
Que alguien te cepille el pelo de repente y sin avisar y que tenga que hacer esfuerzos para no dormirme en el proceso (con lo que me gusta)
Que cuando se me van los ojos en las tiendas de ropa a la sección de niñas tenga a quién comprársela (jajaja). ¿Por que serán tan poco atractivas las prendas de niño?.
Tener a alguien a quien enseñarle las canciones de cuando era pequeña y que además muestre entusiasmo y no me diga "calla mamá" (literal del mocoso del nº 4) cuando las canto.
Que le haga ilusión lo de ponerse mis collares, mis pañuelos, mis zapatos, trastear en mis botones, en mis cintas, en mis lanas, jugar con mi maquillaje, con mi perfume, con mi ropa,...
Tener la obligación de educar a una chica moderna, autosuficiente e independiente que construya el futuro que me gustaría que tuviera.

¡Que haría yo sin mi niña!




viernes, octubre 26, 2012

No quiero ir al cole

No lo diré muy alto, pero parece que por fin el niño nº 3 se está adaptando al cole. Ya no se pasa el día pegado a las faldas de la profe. Ya no me dicen los niños de su clase que ha estado llorando en el patio. Ya empieza a contarnos un poco lo que ha hecho en el cole en vez de negarse en rotundo ni siquiera a asumir que existe el cole.

Tengo que reconocer que ya estaba empezando a preocuparme. Con ninguno de sus hermanos mayores me pasó ni de lejos algo remotamente parecido.
El niño nº 1, incluso, debe ser el único niño del mundo que lloró cuando le fui a recoger porque no quería irse en lugar de llorar al dejarlo y la niña nº 2 a pesar de no haber ido nunca a la guardería solo lloró un par de días.

Pero el niño nº 3 ha sido tremendo. Hemos pasado por todas las fases (como en todo lo que va aprendiendo). De dramas al salir de casa a dramas al llegar, convencerle, obligarle, sobornarle, quedarnos un rato con él, hablar con la profe,....nada funcionaba.

Pero por fin vemos un rayito de sol y parece que por fin empieza a adaptarse(dos meses después), lastima que este viernes empiecen las vacaciones de todos los santos y vayan a estar dos semanas sin ir.
Para cuando vuelva al cole habrá que volver a empezar.


martes, octubre 23, 2012

Cosas de chicos

Ayer en el supermercado vi un conjunto monísimo de tres moldes para hacer galletas. ¡Me encantaron!. Uno era un pajarito, otro un conjito y el tercero una flor.
- Mira, niño nº 3, para hacer galletas ¿lo compramos?.
- Este no, mamá, este.
Y me señala otro de los conjuntos de moldes, pero en vez de pajaritos monísimos era de robots.
Y es que tengo que asumir que los chicos en casa son mayoría y eso significa muchas cosas.

Significa que mi comedor siempre estará lleno de pelotas, pistolas y coches. Ya no hay sitio para peluches, para muñecas o para comiditas de plástico.
Que en mi bolso siempre habrá algún coche guardado. haciendose sitio entre el móvil y el monedero.
Que las rodillas de mis retoños siempre estarán llenas de arañazos y golpes.
Que sus juegos favoritos siempre acabará con algún lesionado o bien por brutos o bien por peleas.
Que una de cada cuatro veces me encontraré la tapa del water levantada. (Y casi lo prefiero porque por lo menos la levantan, ¿costará mucho hacer las dos cosas?).
Que perderá mucho el interés ir a comprar ropa con ellos porque toda la ropa de chico es "igual"
Que las estadísticas te anuncian que hay más probabilidades de huesos rotos y brechas en la cabeza.
Que cuando canto alguna canción cualquiera de ellos me dice sin contemplaciones que me calle y cuando digo cualquiera es que el niño nº 4 también está incluido.
Que con suerte me tocará tener tres nueras (y eso lo llevo muy mal).
Que ninguno de ellos entenderá jamás (e incluyo también a papá) que la ropa no se mete sola en la lavadora. Tal vez la niña nº 2 lo aprenda cuando se case (solo tal vez).
Que llevar galletas al cole en Navidad o disfrazarse en carnaval les parecerá una mariconada en cuanto sepan pronunciarlo.
Que siempre tendrá a alguien más alto y más fuerte que yo para hacerme el trabajo pesado.

Pero dicen que los niños son de mamá (menos el nº 3 que es de papá).



lunes, octubre 22, 2012

Como vivir la vida

Hace un tiempo un amigo me paso esta conferencia
Un profesor enfermo de cancer nos da una lección sobre las cosas verdaderamente importantes de la vida y de como vivirla.
Son 10 min en los que tuve los pelos de punta cada segundo.
Ojalá lo tuviera yo tan claro, lo recordase más a menudo y le dejase esa herencia a mis hijos.


sábado, octubre 20, 2012

La adolescencia del nº1

El niño nº 1 ya mide más que yo. Sabía que pasaría algún dia (más bien esperaba que pasase algún día) pero solo es una pista más de que ya no es un niño pequeño.
Y lo de un niño pequeño es un decir, porque nunca lo fue. Que nació con 4 kilos y con ganas de comer, con lo que al poco tiempo su talla de ropa ya duplicaba a su edad.
Su caracter maduro y responsable siempre hizo que lo tratase como si fuese más mayor de lo que era y las veces que se comportaba como un niño me sorprendia, pero es que el: ¡era un niño!.
A medida que fue creciendo su madurez se quedó estancada y cuanto más mayor se hacía menos responsable me parecía.
Pero ahora que ya me pasa cuatro dedos me cuesta mucho enfadarme con él, ponerme seria y regañarle como hago con sus hermanos, pues espera que salga de él, que entienda las cosas por si mismo. Le das margen para que se responsabilice de sus cosas y la verdad es qeu lo está haciendo muy bien.
Se levanta cada mañana antes que nosotros y se va al instituto. Tiene un horario intenso, pues hay días que del "college" se va directamenta a basket, su pasión que ha conseguido por fin este año reanudar. Se va cargado de cosas, porque en medio tiene clases de repaso y cuando no tiene tareas y deberes que hacer en casa.
Lo está haciendo muy bien.
Ayer nos trajo las notas parciales y ha aprobado todo excepto inglés. INGLES... no historia, francés o cualquier otra asigantura que hubiera comprendido que suspendiera por lo de la dificultad del idioma. No, a suspendido la única que tenía ventaja para sacar buena nota. (en fin).

Lo veo desde lejos cuando se reune con sus compañeros de basket y lo veo saludarse así como con cara de duros y juntando las palmas de las manos como colegas como hacen los chicos de ahora y se le ve integrado y sobretodo feliz.
Me huelo que por ahí ya le gusta alguna chica que no me quiere confesar porque su hermana le chincha pero no me extrañaría que vaya por ahí rompiendo corazones.
Y es que en cuestión de un año parece que su cuerpo haya explotado. Le han salido músculos y todo, sí, sí, músculos.
Y granos, le va brotando acné que se esfuerza en no tratarse bien.
Y ha empezado a afeitarse y aunque suponía que lo haría una vez al mes porque lo de la higiene personal es algo que todavía trabajamos la verdad es que me está sorprendiendo.

Pero lo que llevo peor, peor es la mania que tienen ahora los chicos de llevar los pantalones "cagaos" enseñando los calzoncillos. No se porque lo hacen y el solo me dice un "porque me gusta" que me suena absurdo pero ahí está, cada vez que se agacha o que levanta los brazos le veo los calzoncillos.
Al principio me decía que no tenía cinturón, cuando le compré uno ví que tenía tres en su cajón y ahora son cuatro los que no se pone.
Así que mi amenaza es coserle florecitas y corazoncitos en todas las gomas de sus calzoncillos a ver si así se le quitan las ganas de enseñarlos.
El se cree que es una broma pero yo creo que lo cumpliré, juas, juas, juas (risa maquiavélica)


(Octubre 2011)


(Octubre 2012)

martes, octubre 16, 2012

¿Quién me mandaría tener hijos?

Hay días en que no puedo evitar pensar eso de "¿quién me mandaría a mi tener hijos?" y que repetía tanto mi madre.
Porque, admitámoslo ser madre es maravillloso, fanástico y bla, bla, bla, pero hay días que te los comerías con patatas a uno detrás de otro.
Esos días en el que el  nº 1 se queda dormido (otra vez) para ir al instituto y piensas que nunca crecerá y que después entras en su cuarto a cambiar las sábanas y no sabes por donde empezar y confirmas que nunca crecerá.
Días en que la nº 2 parece que haya retrocedido 5 años y reclame atención a gritos, atención que ya le das, pero que parece que no le basta y te hace preguntas tontas, y te interrumpe cuando haces cualquier cosa y dice que se le ha olvidado todo lo que le mandas,...
El nº 3 ha descubierto que eso de ser mayor es un rollo, que te quitan el chupete y tienes que hacer pis en el water, con lo cómodo que era eso del pañal y lo que es peor te hacen ir al cole donde un corrillo de niñas (y niños) no paran de darte la manita y besitos y decirte cosas que no entiendes pero que todos repiten mientras está seguro de que el nº 4 se pasa la mañana en el parque.
Mi pobre niño nº 3 reclama su estado de bebé volviéndose a hacer pis encima, pidiendo el chupete a gritos y lloriqueando por cualquier cosa mientras el nº 4 viendo todo lo que hacen sus hermanos mayores ha decidido que él, en cambio ya es mayor, así que no quiere que le lleves en brazos, ni que le ayudes a comer, ni que le des la manita para bajar por la escalera con el consiguiente estropicio de comida por todo y cabeza achichonada.
Es uno de esos días en los que intentas tomarte un café y se te queda frío, uno de esos días en los que quieres ver la tele y no consigues oír dos frases seguidas (¿os he dicho que vivimos en una casa de locos?), uno de esos días en los que te duele la cabeza pero sabes el motivo.
Y entonces te acuerdas de tu amiga Mari Puri, que eráis amigas del colegio y que siempre te dice que eso de la maternidad no va con ella Y alguna vez has pensado eso de "pobre, ya se dará cuenta" pero ahora piensas que lo que pasa es que tu eres idiota porque Mari Puri se pega unos viajes que te mueres y hace lo que le da la gana mientras que tú echas de menos irte de copas y no tener horarios, ni rutinas y no tener que tardar dos horas en conseguir meter a la familia en el coche para ir a cualquier lado. Que estás cansada de tener que reñir a niños desordenados o pasarte tres horas planchando, que te gustaria coger coche y escaparte a cualquier lado con tu marido como hace Mari Puri, pero que no puedes porque mañana hay cole y llegas a la conclusión terrible de "¿quién me mandaría tener hijos?".
Pero entonces a la hora de la cena el nº 3 dice alguna tontería con su lengua de trapo que nos hace reír a todos y el nº 4 se tira la comida por la cabeza, pero está taaaaaan mono. Y la nº 2 te da un beso de buenas noches y el nº 1 te dice que te quiere y entonces te acuerdas, te acuerdas de por qué tuviste hijos y de porque volverías a tenerlos una y mil veces.


sábado, octubre 13, 2012

Yo puedo con todo



Administrar el tiempo cuando se tienen tantos niños es algo indispensable (y cuando no también).
Es cierto que los niños "comen" mucho tiempo con solo llevarlos al cole, recogerlos, bañarlos, sus actividades extraescolares, el "mira, mamá", ... la cantidad de tiempo que se le dedica a cada retoño crece exponencialmente a medida que aumenta el número de los mismos.
Reconozco que es una asignatura en la que yo apruebo rascadillo pero mucho de eso tiene que ver en que siempre QUIERO hacer mil cosas que se me suman a las que TENGO que hacer.
Me propuse para este curso sacar tiempo para mis deberes y obligaciones, pero también para mi ocio y tiempo libre y aunque al principio pensé que pese a todos mis esfuerzos y cuadratura de los ángulos para marcarme un horario no funcionaría, me sorprende ver que la cosa va dando sus frutos y lo que es mejor, como tengo un horario no intento hacerlo todo, sino solo lo que me he propuesto y la satisfacción de ver que lo voy consiguiendo es infinita.
Ya no intento limpiar toda la casa cada mañana (mini mañanas, más bien, que aquí comemos a las 12:00 y además hay que hacer la comida). He dividido la casa en zonas y cada día hago una, además de recoger, lavadoras, lavavajillas y habitaciones.
"¿Que está sucio? Me toca el jueves" y me quedo tan ancha. Sorprendentemente la casa esta más limpia y recogida así que con el sistema antiguo.
Ayuda también bastante que mi pequeño terremoto nº 3 haya empezado el cole. Es un abismo lo de tener a uno rondando que se entretiene solito que el tener dos que además hay que entretenerlos (o se pelean).
Una vez superada la primera fase quería organizar también un poco mi tiempo libre, pues siempre estoy a mil cosas y nunca termino nada.
Me causaba cierta envidia el ver que algunos de los blog que sigo tienen entradas regulares, algunas de ellas de manualidades (con lo que hay que tener tiempo de hacer la manualidad, fotos incluidas, editar dichas fotos, y preparar el post.
Algunas de esas superblogueras de entrada diaria trabajaban también en algo externo, tenían hijos, una casa,...son mis heroínas. Así que aunque yo no aspire a tanto y no creo que pueda poner entrada diaria (o igual sí) porque no se me ocurren tantas cosas que contar me propuse dedicarle algo más de tiempo a mis blogs que tengo algo abandonadillos y se merecen algo más.
Así que ahora las siestas de mis peques es mi "momento blog", nada de navegar por ahí, nada de perderme por Pinterest, es mi momento de organizarme, pensar entradas, editar fotos y programar post.
Ayer fue el día de pruebas y fue maravilloso ver como preparé unas cuantas entradas para MI OTRO BLOG  organicé mis fotos y me sobró tiempo para dedicarle una hora al francés (que es otro de mis propósitos).
Cuando los peques se despiertan...merienda y al jardín y yo a coser o a pegar o a pintar, ¿os he dicho que estoy a mil cosas?. Pues tengo entre manos una fiesta de Halloween, los preparativos de Navidad, una fiesta del primer año en Francia, una sorpresa para mi costillo, trufas en el santo de la niña nº 2 y como me aburría se me ocurrió aprender a hacer punto y estoy haciéndole bufandas a toda la familia.

Después de merendar toca paseo por el río, o un poquito de puzzles hasta la hora de cenar. Después baños, cuento y un poquito de tele y de sofa.
Parece una tontería, pero mis días son más tranquilos y me voy con la sensación de haber hecho algo útil y haber cumplido mis objetivos.
Será que solo me estoy conviertiendo en una maruja profesional en vez de en una maruja frustrada.






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