jueves, junio 30, 2011

Preparando un cumpleaños (2ª parte)

Después de la decoración, otra de las cosas que queríamos preparar para el cumpleaños de la niña número 2 era el menú.
No sé si os he dicho que lo celebramos en la piscina, es comunitaria, por lo que tampoco es plan de invadir el espacio de los vecinos con 10 niñas hiperaceleradas.
No es el primer año que lo celebramos allí y siempre resulta un éxito, pero cada año somos más de familia y eso implica que además de estar atenta  a las invitadas tengo que estar pendiente de mis retoños, además de preparar las meriendas de ellas tengo que dar de merendar a mis niños y lo que es peor, que además de llevar todos los bártulos del cumple tengo que llevar los "complementos" de mis bebés (osease, pañales, manguitos, toallas, carrito, etc...)
Otros años me he armado de paciencia y he empezado a hacer viajes, primero bajo una mesa, después las bebidas, patatillas varias, vasos para todos,...en fin, lo típico de un cumple, pero es que este año se me multiplicaba por mil.
Dándole vueltas al asunto se me ocurrió la idea genial y chupimolona del siglo. LLevaría los menús individualizados, en plan picnik.



Así que con toda la cara dura del mundo me planto en la pizzería del barrio a pedirle cajas de calzones.
"¿Solo las cajas?" Me dice el señor extrañado. "Es que yo las suelo vender con la pizza dentro". Que guasa llevaba el tío.
Tuve que explicarle mi invento y me lo vendió a un módico precio de 1 euro la caja (pa mi que me estafó, pero todo sea por la causa).



Con papel charol forré la parte de arriba para que no se viera la palabra "calzone", pero eso ya es cuestión de gustos.
Y una vez montada me dediqué a llenarlas. La idea era no tener que bajar a la pisci nada más que las cajas esas, ni cuchillos, ni vasos ni servilletas,...así que lo rellené de un sandwich envuelto en una servilleta, un zumito de esos en brick, una bolsa de patatillas de las pequeñitas, y una chocolatina.



La verdad es que fue una gran idea, a la hora de la merienda repartimos las cajas y se lo comieron todo, después de merendar todo a la basura y una cosa menos que subir.



miércoles, junio 29, 2011

Preparando un cumpleaños (1ª parte)

La semana pasada la niña número 2 cumplió los maravillosos 9 años, tal y como contamos aquí. Como toda princesa que se precie tuvo una fiesta de cumpleaños espectacular, pero eso necesito muchos preparativos.
Aquí os dejo las cosas que se nos ocurrieron y que preparamos por si os sirven de idea en festividades y eventos futuros.
Lo primero que hicimos (y lo que nos llevó más tiempo) fue una banderola de cumpleaños. Su realización no tiene ningún misterio, simplemente cogimos retales de telas divertidas y las cosimos a un fieltro blanco. Después de recortar los triángulos con unas supertijeras zig-zag, las cosimos todas a un lazo enooooome.
El resultado fue este, pero no solo sirve como decoración de una fiesta, sino también como regalo, porque después de la fiesta hay que buscarle nueva ubicación en el dormitorio de la homenajeada.


(Lástima que en la foto solo salga una tercera parte de la banderola y que no se aprecie lo bonita que nos quedó.)

Os dejo también unas cuantas imagenes sacadas de blogs amigos para que os sirvan de inspiración por si os animais.















lunes, junio 27, 2011

Nit de Sant Joan

La Noche de San Juan es una noche mágica. No solo porque sea la noche más corta del año o por la tradición de celebrarla en la playa rodeados de fuegos y quemando deseos.
Para mí es especial porque se juntan en un solo lugar y en un solo momento las cosas que más me gustan.
Veo a mis niños corriendo por la orilla cuando aún está anocheciendo. A nuestro lado los amigos de siempre, esos que los consideras casi familia ( y algunos nuevos, que solo se me emparejan de vez en cuando). El brillo de las velas a nuestro alrededor y el destello de alguna hoguera vecina y al fondo EL MAR. Como buena mediterránea que soy no creo que pudiese vivir en ningún sitio en donde no tuviera el mar a un paso. Me relaja, me encanta y lo necesito.



Hay muchas maneras de celebrar esta noche. He oído lo de las queimadas, sardinadas, saltar no se cuantas veces las hogueras, quemar deseos, bañarse en el mar a las 12, ir vestidos de blanco. Según con quien vayas o quien lo organice siempre es de una manera diferente.
Esta vez, con un bebe de un año y medio que además le chifla, le apasiona, le vuelve literalmente loco el agua y un bebé de dos meses y medio pensé que sería muy complicado poder celebrarla este año.
Pero como somos valientes y/o locos pensamos que podíamos ir a la playa y si se nos complicaban las cosas, pues volvíamos y ya está.
En vez de ir a una cala recóndita como solemos hacer cada año fuimos a una playa turística con el parking cerquita y cargados de trastos (otra vez).



Todo fue bien, nos lo pasamos genial e incluso tuvimos la compañía de la animación del hotel más cercano que  enseñaron a los guiris a celebrar la fiesta de una manera diferente. En vez de escribir los deseos en un papel y quemarlo construyeron un barquito de papel y "embarcaron" su deseo. A las doce el mar se lleno de barquitos de colores con los deseos de los turistas. No lo habia visto nunca, pero me encantó la idea y me la copio para el año que viene.


(Lástima que la foto no sea muy buena)

miércoles, junio 22, 2011

Cumpleaños !!!

La niña número 2 ayer cumplió 9 maravillosos e inocentes años.
Parece mentira que haga ya nueve años que una nena con mucha prisa salió la mar de enfadada un 21 de Junio.
 "Yo nací en el solsticio de verano" aprendió a decir con su lengua de trapo cuando apenas levantaba un metro del suelo. Patidifusos se quedaban todos cuando le oían decir semejante palabro de sus labios.
Pero sí, su nacimiento fue especial, especial porque nadie me hizo caso cuando con mi cara de niña  y con contracciones de vez en cuando llegué al hospital diciendo que estaba de parto. Media hora después asomaba una cabeza morena y enfadada y se dejaba caer en brazos de una comadrona "acojonada" que solo me decía "no empujes" como sintiéndose culpable por la media hora que llevaba yo diciendo que la niña quería nacer. En medio todo fueron prisas, carreras, empujones, y un parto natural, natural, como los que están de moda ahora, aunque yo hubiera agradecido un poco de epidural, que no dio tiempo, la asistencia de mi ginecólogo, que no llegó, que me llevasen en camilla al paritorio y no en una silla de ruedas que salía disparada conducida por alguien que no llegue a ver mientras el viento me soplaba en la cara de la velocidad y mi ultima imagen antes de cerrar los ojos fue la de la comadrona bajándome el camisón antes de salir al pasillo. (¿por qué cerraremos los ojos?).
La niña número 2 nació como en una película en la que la ley de Murphy se deja caer para que todo salga mal, pero afortunadamente lo importante salio bien. La niña nació sana, enfadada, sí, pero sana como una manzana y todo fue muy bien.
Siempre he dicho que llego a mi vida para endulzarla, que era lo que me faltaba antes de tenerla y cuando la sentí en mis brazos sentí que mi vida estaba completa.
Han pasado nueve años de aquello, y a veces me pregunto si de verdad es hija mia por lo diferentes que somos.
Tan lista ella con lo inocente que era yo. Tan femenina y presumida, con lo machota que era yo, tan popular y  centro de atención, con lo discreta y desapercibida que era (y soy) yo.
Pero por lo diferentes que somos, por como vemos y hacemos las cosas nos complementamos y nos necesitamos.
Ahora, que ya es casi una mujercita me gusta sentarme con ella a contarle que tal día he tenido, a que me cuente sus trapicheos de maruja, a hacerle trenzas en el pelo y que me pinte las uñas.
A ella le gusta que salgamos por ahí de compras y le gusta elegir ropa y mirar tallas para mí, que nos tomemos una coca-cola en una terraza mientras me pregunta cosas rarísimas que siempre me sorprende.
Me imagino así dentro de unos años, cuando se le pase la edad del pavo y la vergüenza que sienten los adolescentes  de sus padres y volvamos a salir juntas de compras.
Y yo le cuente que tal me ha ido el día y ella me cuente sus historias con sus multiples novios o los problemas con sus hijos,... mientras compartimos un café en algún bar.




martes, junio 21, 2011

Recogiendo el premio

Tal y como os conté aquí el niño número 1 ganó un premio en el cole.
Que os lo contara por encima no quiere decir que no le diera importancia, es que quería reservarle un post entero.
La verdad es que creo que el niño número 1 no ha ganado muchos premios, hasta me atrevería a decir que este es el primero, pero también es cierto que no se esfuerza demasiado en casi nada.
Hace poco les obligaron a participar en un concurso de relatos que la temática era sobre la "Serra de Tramuntana" (la únicas montañas que tenemos por aquí).
Su manera de participar fue copiando de la wikipedia, ¡ay, no!, de la viquipedia definiciones de la Serra en cuestión y meterlo dentro de un sobre porque la participación, aunque obligatoria tenía que ser anónima.Y  por suerte para él, porque si yo soy su profesora y me encuentro con eso le pongo un cero como una casa ¿todavía se puede poner ceros?.
El caso, que cuando nos enteramos que había ganado un premio fue toda una sorpresa y le animamos por sus esfuerzos.
El concurso consistía en diseñar un logo que utilizaria la AMIPA para sus comunicados, pagina web, etc...
Participó solo el tercer ciclo, es decir, quinto y sexto. Y selecionaron un primer premio y un segundo premio de cada curso. Mi niño fue el primero de su curso.
Lo que hicieron los de la AMIPA fue hacer una fusión con los dos dibujos seleccionados (para mi fue un error) y así es como quedó.


1ª Premio 6º: Osease, el del niño número 1



1º Premio 5º


El resultado


El premio fueron 30 euros en libros y que por supuesto ya ha gastado pues el niño número 1 es un gran lector desde siempre.
¡Enhorabuena, cariño!.


Recogiendo su premio.



lunes, junio 20, 2011

La aventura de ir a la playa.

Ayer nos levantamos de buen humor y no se nos ocurrió otra cosa que atrevernos a ir a la playa. Desde que nos decidimos a hacerlo hasta que salimos por la puerta tuvimos más de una hora de preparativos.
Llegamos a la playa cargados de sombrillas, de carritos, de niños a cuestas, toallas para todos, juguetes, piscinas y flotadores varios, meriendas y avituallamientos para todos, bañadores, chanclas, y crema-pintura a capas gordas, más lo de siempre, pañales, biberones, etc...
Lo gracioso es que solo ibamos a pasar ¡DOS HORAS! e íbamos cargados como para pasar un mes a la intemperie (menos mal que la tenemos cerca).
Al llegar a la playa montamos el campamento base, que parecía casi, casi una chabola de un campamento gitano, mirad, mirad.



La burbuja para el sol por aquí, la sombrilla por allá, la piscinita cerca y ¿a la sombra?...dificil. Los juguetes por toda la playa por decisión del niño número3, con la de sitio que hay para qué amontonarlos.
El día de playa estuvo muy bien, los mayores disfrutaron del agua y el niño número 3 de la arena que le encanta. Y el papá y yo pudimos relajarnos...¿cuanto? ¿10 min?. Cuando llevábamos un ratito mi pequeñín descubrió que al final de la arena había AGUA y ....se acabó la tranquilidad. Niño pa arriba, niño pa abajo. Niño que sale corriendo despavorido porque tiene una madre histérica y medio bizca de tener un ojo en un niño y otro en otro y que le persigue mientras él intenta desesperadamente caerse de bruces en la bañera esa tan grande.
Ni que decir tiene que no me bañé (el papá sí) y que de correr detrás de un bebé intrépido se me olvidó ponerme crema y me quemé un poco (bastante). Los niños iban todos embadurnados de arriba a abajo, claro.
Lo peor fue a la hora de irnos. El bebé corriendo hacía el agua yo sujetándole mientras intentamos entre mi marido y yo plegar la mierda de burbuja esa para el sol que no sé quién habrá inventado las instrucciones de plegado pero que tiene mucha guasa y al que puso en la bolsa eso de "plegado fácil" le decía yo unas palabritas.
Pelea con la burbuja, el peque llorando porque no le suelto y él quiere el agua, el más peque aún se pone a llorar por contagio pidiendo el bibe, los dos mayores mirando, porque hacer algo más (como sujetar a su hermano) da mucho trabajo (ejem). Mi marido ya cabreado le da dos meneos a la burbuja y la mete más rota que sana en la bolsa de las narices.
Agarro niño a la cadera, carrito pa alante, los juguetes colgados de una oreja y los chorretones de sudor cayendo.
Acabó nuestro día de playa con las piernas temblándome cuando llegué a casa y sin haber probado el agua.
Pero como somos algo masocas este jueves repetiremos en la noche de San Juan y para añadirle algo de emoción sumaremos a todo lo que os he contado dos bebés muertos de sueño, a ver que sale.





Para que no me vuelva a pasar quiero agenciarme con uno de estos. 






viernes, junio 17, 2011

Cosas que suceden por sorpresa

Cuando el niño número 1 empezó el cole con tres añitos fue un cambio muy grande. Tanto para él, que de repente todo era nuevo, en un sitio nuevo, con amiguitos nuevos y profesora nueva,...como para mí que tuve que acostumbrarme a que de repente estuviera unas horas al día sin tener ni idea de que pasaba en su vida.
Antes había ido a la guardería, pero allí las profes me informaban rigurosamente de todos sus avances, idas y venidas. Al pasar al colegio ya no era así y mi niño decidió hacerme un apagón informativo que dura ya 9 años (voy a empezar a pensar que él es así).
Al principio intentaba sonsacarle a que me contara cosas, con el correspondiente complejo de sacacorchos que cogí, pero cada vez que le preguntaba "¿que tal el cole?, ¿que has hecho hoy?" sus respuestas eran "bien" y "nada" (aún lo sigue siendo).
Decidí entonces cambiar de táctica y lo que hacía era contarle yo mi día en el trabajo, a lo mejor así, creando precedentes se decidía a contarme cosas, pero tampoco funcionó.
Recuerdo haber recurrido a la profe del momento a comentarle "el problema" y lo que me dijo fue que realmente él tampoco contaba nada de casa en el cole. Era como si separase los dos entornos y no los mezclase.
Estuve por un tiempo relajada con el tema hasta que empecé a tener algunos inconvenientes con el asunto. Pues mientras fue pequeño aún me enteraba de cosas por la agenda pero la política de colegio hacía que a medida que iban creciendo utilizasen menos la agenda para hacerlos más responsables de sus cosas. Y me parece bien, el problema venía cuando yo no me enteraba de nada.
Que tienen un examen, no me entero, que los han castigado a todos por hacer tal o cual cosa, no me entero, que fulanito se ha peleado con menganito, yo en el limbo, que tienen que estudiarse las tablas cada día en un cuadernillo que llevan a propósito, me enteré a final de curso. Después, cuando coincido con otros padres en algún cumpleaños o en algún evento tengo un complejo horroroso, pues ellos comentan que si a uno le costó muchísimo aprenderse no se que poesía que mandó la profe el mes pasado, que si a otro le pareció mal que los castigasen a todos por algo que había hecho mengano, que si el libro de lectura que están leyendo a pascual no le gusta.....y yo, en la inopia.
Volví al ataque cambiando otra vez de táctica y cambiando nuestros hábitos. Intento que cenemos todos juntos y crear conversación por lo menos a la hora de cenar, a ver si así rascaba algo, pero ni por esas.

Solo me entero de algunas cosas que el considera muy, muy importantes como el otro día que me contó que había ganado un premio en el que tenían que diseñar el logo de la AMIPA y el quedó en el primer puesto junto con otro.
Iban a aprovechar la fiesta de fin de curso para dar los regalos y aunque nosotros no teníamos pensado ir, pues con los bebés es un lio teníamos que ver como el niño número 1 recogía su premio, así que allá que nos fuimos todos.
La sorpresa fue que después de recoger el premio hicieron una especie de ceremonia de graduación para todos los de sexto curso (entre ellos el niño número 1). Les trajeron a profesores que habían tenido durante su estancia en el colegio pero que ya no estaban, les regalaron una orla y les hicieron subir al escenario para dársela y recibir las felicitaciones de sus profesores.
Todos los padres estaban allí, cámara en mano, con lagrimillas algunos a ver como se graduaban sus hijos y yo, lo ví por casualidad, porque ganó el premio y me empeñe en ir, que sino me lo pierdo.

Nota:
La niña número 2 va por el mismo camino. También me entere en esa fiesta que había una especie de exhibición de talentos en el que participaban sus dos mejores amigas con un baile (monísimas por cierto, me encantaron, tan pequeñitas y moviendo el culo, jajaja). Ella no participó porque me preguntó si íbamos a ir y le dije que no (era la idea inicial) ¡Coñe!, Haberme dicho que era para actuar en un número musical con tus amigas y hubiéramos ido los primeros.
¡En fin!


jueves, junio 16, 2011

Manualideas: Cactus de ganchillo

Lo de regalar algo a las profes de los niños ha pasado a ser de algo meritorio a casi una obligación. 
Yo, por lo menos intento que sean cosas hechas a mano y a poder ser que los niños colaboren, al fin y al cabo es un regalo de ellos (je,je).
Las navidades pasadas se me ocurrió hacerles, con mi escasos conocimientos de ganchillo (ahora después de mi supercurso ya tengo algunos más) unos cactus de lana que había visto por internet con su macetita y todo. Me costó Dios y ayuda pero quedé tan orgullosa del resultado que me hice otro para mí.



Como la presentación también es fundamental los envolví con papel de seda solo la maceta, como hacen en las floristerías y, con los niños, diseñamos unas tarjetitas que iban pinchadas en la base, como en las floristerías. No tengo fotos del resultado final pero quedaron muy graciosos y sobre todo originales.


De todas formas, perfeccionista que es una, vi por internet que les quedaban como unas rayitas de arriba a abajo que le daban un aspecto más real ¿verdad?


(Por cierto, esta foto está sacada de aquí)

Investigando, preguntando y sobretodo, probando conseguí que me saliera, pero no sé si sabría repetirlo.



Ha quedado bien ¿no?.
Pues ya tenéis una idea de que regalar en alguna ocasión. A mi también me gusta como regalo de inauguración de una casa o como alfiletero, ...


Ahora, para fin de cursos les hemos regalado unos collares y unas pulseras de bisutería (hechos a mano, por supuesto). La colaboración de los niños, en este caso ha sido elegir los colores y las piedras. 
Ya os los enseñare, por ahora es un secreto.




martes, junio 14, 2011

Recuerdos de mi infáncia

Ya hacía tiempo que me había dado cuenta de que mis niños no sabían saltar a la comba.
Una de las labores de las madres es trasmitirles los juegos y canciones que tanto nos hicieron felices en nuestra infancia. Eso, con las hijas aún cobra más sentido.
Hay juegos que los ha ido aprendiendo sola, como el piso o rayuela, que me enteré el otro día que le han cambiado el nombre y ahora se llama "charranca".
Las canciones de palmitas también han ido evolucionando y más o menos son las mismas con algunas variaciones.
Hace un par de veranos que la niña número 2 aprendió a saltar a la comba, pero de esas pequeñitas cuando se da ella sola y este curso a aprendido en el cole a saltar cuando le dan dos. Le faltaba una parte fundamental, aprender a entrar y a salir. Con el barrigón, el posparto y todo lo demás no habíamos encontrado el momento, pero ahora, con el buen tiempo hasta apetecía pegar cuatro saltos y allá que fuímos.

Solo nos hizo falta una tarde y ya lo tenemos dominado. Pero ver a mis hijos saltar, volver a dar la comba, recordar las canciones que cantábamos mientras saltaban me ha hecho retroceder un montón de años.

¿Y vosotras? ¿Que recuerdos tenéis de vuestros juegos de la infáncia?.







lunes, junio 13, 2011

Buscando la felicidad


Hay dos tipos de felicidad:
La primera es la felicidad estacionaria. Es ese estado de ánimo en el que te encuentras bien porque las cosas te van bien, porque tienes todo lo que te hace falta y los problemas no superan  a las alegrías en la balanza de la vida.
La otra es la felicidad momentánea. Es esa explosión a borbotones en un instante fugaz en un momento preciso.
Creo que la mayoría de las personas que dicen ser felices se refieren a la primera y que la segunda es tan ansiada como difícil encontrarla (muchos ni la conocen), y cuando pro fin lo haces es tan breve ese momento , pero tan intenso que se conveirte en un vicio el volver a encontrarla
“Sé feliz solo un instante y ese instante será tu vida”.


viernes, junio 10, 2011

El mutismo del niño número 3


El niño número 3 no habla, nada, nada. Al principio me preocupaba relativamente, pues sé que cada niño tiene su ritmo y sus necesidades y que había tiempo. Ahora que va a cumplir 17 meses creo que ya tendría que decir alguna cosa, aunque solo fuera papá y mamá.
Siempre pesé que la velocidad en la que un niño aprendía a hablar dependía de su motivación y sus estímulos y de la necesidad que el niño en cuestión tuviera por comunicarse y por hacerse entender, cuestión de carácter dicen. Ya sabéis, 50% innato, 50% adquirido.
El niño número 3 me ha roto todas las teorías, pues desde bien pequeño hacía serios esfuerzos por hacerse entender y se frustraba cuando no le salía el “ago” que tanto nos hacía sonreir.
En seguida empezó a balbucear y a parlotear diciendo sílabas sin sentido, al poco empezó a mediorepetir lo que le decíamos, pero la cosa se ha quedado ahí.
Creo que tiene motivación suficiente, pues va a la guardería, hablamos mucho con él, todos. No cedemos ante su dedito señalando cosas e intentamos que se esfuerce y lo llame de alguna manera, le leemos cuentos, le ponemos dibujos infantiles y le cantamos canciones, pero no habla.
Bueno, hablar si habla, por los codos además, pero no le entendemos.
Él, en cambio, lo entiende todo, más de lo que nos pensamos y nos sorprende de repente a todos.
En la próxima revisión con la pediatra se lo comentaré, pero hasta entonces estoy gastando todos los cartuchos haciendo todo lo que se me ocurre y lo último ha sido hacerle un cuento con fotografías nuestras y de cosas que conoce para repetir y repetir y repetir hasta la saciedad como se llama cada uno, a ver si así, de aburrimiento, lo dice.







(Como se trata de poner cosas que él conozca he puesto también un trozo de la caja de cereales de desayuno que tanto le gustan.)
Ya os contaré los avances. 

miércoles, junio 08, 2011

Premios: El septimo y el octavo.

Esta semana Mamá de Parrulín me ha obsequiado no con uno, sino con dos premios preciosos, geniales y maravillosos (¡gracias, guapa!).


¡Me encanta el titulo de este!.
Para recibirlo tengo que contar porque empecé a escribir este blog. Creo que ya lo he contado alguna vez, pero no me acuerdo donde, así que lo repito.
Estando embarazada de mi cuarto hijo cada vez que me topaba con una mamá o futura mamá me interrogaba con un montón de preguntas y dudas como si yo fuera el oráculo de la maternidad (nada más lejos, yo, que tengo que lidiar cada día con un preadolescente que no entiendo y no tengo a quién preguntar).
Así que aprovechando mi afición por escribir me decidí a empezar este blog para poder preguntar mis dudas con mi preadolescente y mi princesa, poder resolver algunas, que modestamente, después de cuatro niños algo habré aprendido y poder compartir con vosotras mis experiencias y aventuras.


Este es el otro premio, que modestamente acepto, pero ya me gustaría a mi hacer el mundo mas bonito. Más poblado sí, pero más bonito...jejeje.
No se si tenía que dárselo a más blogs o no, pero con lo bonitos e inspiradores que son estos premios os lo dejo aquí y os lo dedico a todas vosotras para que lo recojáis y hagáis este mundo más bonito.
Así, es una forma de celebrar que cada vez nos acercamos más a los 200 seguidores.
Por cierto, he pensado en hacer algo especial para cuando llegue ese momento. Se admiten sugerencias, recomendaciones y "escandalizaciones" varias. ¿Que hago?.



martes, junio 07, 2011

Cosas a tener en cuenta al elegir guardería.

Una de las primeras decisiones importantes que los padres han de tomar sobre la vida de su hij@ es si llevarlo o no a la guardería.
A veces esa decisión está tomada antes de nacer porque por motivos personales o lo que es peor, laborales "no queda más remedio", pero otra esa decisión se puede posponer unos meses.
Yo me considero pro-guardería. Creo que llevarlos unas horas (no aparcarlos todo el día) a que se relacionen con otros niños y se separen un poquito de las faldas de mamá es bueno para todos: Para el niño, porque aprende a tratar con otros de su especie, a defenderse a si mismo y a su territorio (sus juguetes), aprende a reclamar más atención o a compartirla y ve la utilidad de hacer cosas como andar, hablar, etc...
Es cierto que no todo lo que aprenderán será positivo, pero al no llevarlos simplemente retrasamos el que lo aprendan pues tarde o temprano (al empezar el cole, normalmente) acaban aprendiéndolo todo.
El niño número 3, por ejemplo, aprendió que gimoteando le hacían caso antes.
Para la madre también es positivo (aunque muchas no esteis de acuerdo) pues durante unas horas puede dejar de ser madre y convertirse en persona individual.
Puede dedicarse un tiempo a si misma, yendo de compras, al gimnasio o simplemente descansando o puede dedicarlo a desarrollarse profesionalmente que también es muy gratificante con la ventaja que a final de mes vemos sus frutos.
Una vez tomada la decisión de si irá o no a la guardería hay que decidir cual escoger.
Los criterios para elegirla suelen ser muy diversos. La proximidad o el precio son muy validos, pero hay padres que prefieren profundizar un poco más.
Aquí os cuento en que me fijo yo a la hora de decantarme por una u otra, siempre desde mi experiencia (trabajé en guarderías un tiempo) y desde mi opinión personal.

1- Visitad más de una guardería.
Eso os dará perspectiva a la hora de comparar y saber las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.

2- Que dejen entrar a buscarlo.
Es una tontería, pero a mi me da mucha confianza saber que cuando voy a buscar a mi bebé me dejarán entrar a recogerlo y no me harán esperar en la puerta para entregarme a un niño recién peinado  y embadurnado en colonia. Que está muy bien, pero no se si hace dos minutos estaba lleno de mocos o tirado por el suelo.
Si entro yo puedo ver como se comportan y como está el niño (y los demás) realmente.

3- El personal.
Yo me fijo mucho en el tipo de personal que tienen. Si casi todas las chicas que tienen son jovencitas, recién salidas de clase, es señal de que les pagan poco y de que habrá mucha rotación e igual el mismo curso el niño tiene tres profes distintas. Yo, personalmente, prefiero ver mujeres que probablemente son madres o que lleven tiempo ejerciendo.

4- Curriculo demasiado extenso.
A mi personalmente no me gusta ir a visitar un guardería y que me vendan que hacen inglés, informática, psicomotricidad y hasta clases de parapente por varios motivos:
Primero porque no me lo creo. En las guarderías donde yo estuve trabajando te vendían las clases de ingles como algo muy bonito y se reducía en ponerles el magic english por la tele una vez por semana. Y la psicomotricidad también suena muy bonita, pero es jugar con piezas gigantes de gomaespuma.
Otro motivo es que tampoco encuentro conveniente ni necesario saturar a los niños de demasiada información los primero años de vida. Es cierto que dicen que se obtienen muy buenos resultados si empiezas con no se que método a enseñarle aun niño de seis meses a leer (por poner un ejemplo) pero es que a esas edades creo que es mas importante aprender que es el color rojo o a que huele una flor a que sepan hacerlo en varios idiomas.
En cualquier caso yo creo que la función de una guardería no es esa.
Además, en mi comunidad tenemos el "problema" de que nos meten el catalán y al final los niños acaban con un cacao....

5- Ratio por profesora.
La cantidad de niños que tengan asignados por profesora es algo en lo que también me fijo. En una clase de bebés lo ideal suele estar en unos cinco o seis niños y a medida que van creciendo se amplia el número de niños por clase.
Es fácil imaginar que una profe con doce bebés no dará a basto.

6- El tema de las comidas.
Hay que tener en cuenta el menú que ofrezcan. Debe ser variado, completo y bajo mi punto de vista, casero. (Más que nada porque he probado algunas comidas de catering de comedores).

Y ahora que ya hemos elegido guardería hay que hacer un proceso de concienciación para esas mamás que no nos hemos separado nunca de nuestros bebés y estar convencidas de que allí estará bien. Así que este consejo es para nosotras.
Una guardería es un negocio. Ellas no están allí por altruismo, es un trabajo.
Con esto quiero decir que no espereis que tengan siempre a vuestro hijo en brazos, que le consientan todos los caprichos que seguro que alguna de nosotras si le daríamos, ni saldrán disparadas al primer ¡buah! como hacemos nosotras y probablemente no le dedicarán todas las atenciones, cucamonas y cuchipandas que le hacemos nosotras pero...¡es que para eso estamos nosotras!.
Por eso, lo más importantes es saber que vuestro hijo estará limpio, vigilado, atendido y comido el tiempo que lo dejemos allí.
Debemos tener la absoluta y plena certeza de que lo dejamos en buenas manos, sin desconfianzas ni dudas (o estamos perdidas).
Después, al irlo a buscar ya lo llenaremos de mimitos y besitos.




jueves, junio 02, 2011

Cuando el destino te de un limón...

Una mala racha en mi vida hace chorropotocientos años hizo que tuviera que hacer un alto en el camino y reorganizar algunas cosas, como mis prioridades, objetivos, y que cosas quería cambiar de mi vida y como.
Me considero una persona fuerte y decidida y unas vez tuve estas cosas claras, las llevé a cabo y salí del bache.
Tengo claro que una de las cosas que más ayudan en estas situaciones y que son determinantes a la hora de tardar mas o menos tiempo en conseguirlo (porque siempre se consigue) es la actitud y el positivismo.
La famosa frase "cuando el destino te de un limón...haz limonada" siempre ha sido importante en mi vida, pero en ese momento fue crucial.
Así, que para no olvidarlo, para tenerlo siempre en cuenta y no desfallecer en el proceso de remodelación de mi camino lo estampé en una cartulina y lo colgué en la puerta de mi habitación, para verlo cada vez que entrase.
Una vez pasado el trance siguió estando ahí, para recordármelo cada mañana. Y cuando me mudé lo enmarqué y le dediqué un puesto de honor en mi nueva casa.
Aún hoy sigue conmigo y se ha convertido en una de las máximas de mi vida.
Mis hijos se han acostumbrado a verlo desde siempre. La niña número 2 aún no entiende su significado y el niño número 1 lo entiende pero aún no sabe la importancia de sus palabras.
Me gustaría que cuando fueran mayores y tengan momento malos (que espero que sean pocos) puedan recordar estas palabras de su infancia y les de las fuerzas que necesiten. Es el legado que yo les dejo.


(Ahora que lo veo, mi cuadrito necesita una renovación)

miércoles, junio 01, 2011

Manualideas: Piedras pintadas

El otro día, aprovechando que hacía buen tiempo fuimos a la playa (aquí está a un paso) y cojimos algunas piedras. Paseandome por internet encontré algunas ideas que me chiflaron y que os pueden resultar útiles si quereis hacer algo parecido.


Por un lado están estas que encontré aquí. Solo necesitas un par de ojos y algo para pegarlos, incluso venden ojitos que ya son autoadhesivos. Parece ideal para hacer con niños. 


Estas también me encantan, pero creo que solo quedan bien si las piedras son muy blancas y en mis playas no hay de esas. Las encontré aquí.


Estas me parecieron muy originales, a ver si mi curso de ganchillo da sus frutos y dentro de poco me atrevo a probar de hacerlas. Las vi aquí y además hay un tutorial.


Y estas que vi aquí ya me parecen lo más de lo más. Las realiza haciendo dibujos sencillos con trocitos de tela. Quedan genial. ¿A que si?.

Después de ver todas estas maravillas a mi se me ocurrio la genial idea de pintar las mias (vamos, que me rompí mucho los cascos) y estos fueron los resultados.






Bueno, no estan tan mal ¿no?. Ahora os toca a vosotr@s. Venga, que quiero verlas.







Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...