martes, mayo 31, 2011

Cuando llega el momento


Me quedé embarazada con 21 años y me creía muy mayor como para afrontarlo y salir airosa.
Nunca me arrepentí de haber sido consecuente y haber sacado a mi hijo adelante, casi sin ningún apoyo. Ni me arrepentí entonces, ni me arrepentiré jamás.
La verdad es que fue duro. Me quedé sin trabajo y con el bombo no pude encontrar otro. Lo aproveché de la mejor forma que supe y me apunté a todos los cursos y talleres que encontré. En los nueve meses que dura el embarazo me saque dos F.P. (aux. jardín de infancia y aux. administrativo) el C.O.U. , aprobé la selectividad, me apunté a clases de cerámica (que me encantaban) iba a clases de ingles, de contabilidad y de preparto (así, como por en medio,jajaja).
Tuve que sacrificar muchas cosas y tragarme la pena cuando tuve que empezar a trabajar y dejar a mi pequeñín en la guardería casi todo el día, pero es que a veces no se puede elegir. Afortunadamente ese periodo no duró mucho y dije que nunca más volvería a trabajar jornada partida (y no lo he vuelto a hacer).
Por eso, a veces me resulta irónico cuando mis amigas ahora,(que ya estamos todas en la treintena)  me cuentan que van a terminar de preparar la casa para tener el niño, y después quieren terminar de pagar el coche para decidirse y después dependen de firmar un contrato para aumentar la familia. Y al final lo más probable es que ese momento llegué más bien tarde y tengan que dejar de trabajar, cambiar el coche por uno más grande y hacer reformas en casa (por ejemplo).
No es que las culpe, ni las juzgue y seguramente si yo estuviera en su situación igual haría lo mismo, pues tener un hijo es una decisión importante, pero creo que no puede posponerse por cosas tan triviales y casi siempre económicas. Creo que la vida acaba poniendo las cosas en su sitio y que si tu ilusión es tener un hijo debes hacerlo sin pensar demasiado en la economía pues es verdad que hoy en día, salvo casos extremos, gastamos de más, somos consumistas y vivimos muy bien. El problema es que nadie quiere renunciar a ese nivel de vida, ni siquiera por un hijo. Por eso yo siempre les aconsejo que si de verdad quieren, que si de verdad sienten que es el momento, que tengan a su hijo y después ya te preocuparás de que haces con el coche o si te compensa seguir trabajando. No sé si es el mejor consejo pero es que mi caso es el ejemplo de que de todo se sale, si realmente se quiere.


lunes, mayo 30, 2011

La experiencia es un grado

La primera vez que el niño número 1 se puso enfermo no sabía que hacer. Tenía un bebé con 37’5º de fiebre y yo a punto del ataque de histeria.
Lo llevé al médico corriendo y me dijo que le diera apiretal. ¿Qué le diera que?¿Yo nunca había oído hablar de eso?. Recuerdo la cara con la que me miró de "dequeplanetahabrásalidoesta" y me hizo la receta de muy malas maneras. Ni que yo tuviera que haber nacido aprendida. Vamos, hombre.
También recuerdo que llamé a mi jefe para decirle que no iba a poder ir a trabajar porque tenía a mi bebé “muy enfermo” y del silencio incomodo que se produjo después cuando le dije la cantidad de fiebre que soportaba el retoño. A él, que ya tenía tres hijas, no se que debió de pensar.
Pero es que era MI bebé y estaba malito.
Ahora, del tercero, ya te enfrentas a esas cosas de otra manera ( y no te digo na del cuarto). ¿Qué tiene fiebre? A ver, ¿Cuánta?.  Uy, 39º. Chutando apiretal y listo.
No se sufre lo mismo, aunque se les quiera igual. La experiencia hace eso. Te da la confianza y la seguridad para saber lo que hay que hacer en cada momento y como reaccionar.
Pobrecitos los segundos y los terceros, que ya no corremos igual, pero probrecitos los primeros que pagan todas nuestras "novatadas".
Tengo una amiga que le quedan escasas semanas para ver la carita de su primer hijo y como todas mis amigas, últimamente me toman como la enciclopedia de la sabiduría maternal. Como si yo tuviera todas las respuestas, como si lo hiciera todo bien siempre. No me creen cuando les explico que he tenido que aprender como todas, sobre la marcha. Que me he equivocado muchas veces y que sigue ocurriendo pues cada día se me plantea un problema nuevo pues el primero cada día crece un poquito más.
Por cierto, sobrevivimos al aeropuerto, a pesar del retraso, (Drew, no tuviste a Murphy demasiado entretenido). El niño número 3 dormido en su carrito plegable, el número cuatro dormido en su mochilita, el número 1 derrotado pero contento, hambriento y afonico pero contento. Se lo pasó muy bien en el viaje y trajo regalitos para todos. No hizo demasiadas fotos y de las que hizo no sale en ninguna (es lo que tienen los chicos, supongo), pero ya lo tengo otra vez en casa.


viernes, mayo 27, 2011

Problemas de logística

Una de las cosas que tuvimos que plantearnos durante el embarazo del niño número 4 era como lo íbamos a hacer a la hora de trasladarnos con un bebé que apenas sabe andar y otro recién nacido.
Existen diferentes soluciones en el mercado como carritos gemelares o un anexo/sidecar (o algo así) para tu carrito de siempre. También estaba la socorrida plataforma, pero creo que el niño número 3 aún es pequeño para usarla.
Para no comprar trastos inncesarios e inutiles (y caros) decidimos que lo iriamos resolviendo sobre la marcha así como se fueran presentando las dificultades.
Al fin y al cabo no se iba a dar muchas veces la circunstancia que tuviera que salir yo sola con los dos bebes y sin ningún "mayor" que me acompañase y que estuviera dispuesto a empujar uno de los carritos.
El problema del vehículo ya lo teniamos resuelto, pues cuando me quedé embarazada del niño numero 3 tuvimos que cambiar nuestro chiquiford fiesta por una maxi furgo de siete plazas que yo no me atrevo ni a mover del garaje.
Y desde el primer momento que me di cuenta que nuestro cochecito para bebes superchupitrónico no me cabía en mi cascarra de coche y tuvimos que comprar otro, de esos tipo paraguas y no había vuelto a tener problemas para moverme con el bebé.
Pero ahora es otra cosa. Esta noche llega el niño número 1 de su viaje de estudios y tengo que ir a buscarlo al aeropuerto (ains, que emoción).
Pero papá tiene una cena importante a la que no puede faltar y no se puede quedar con los niños. La niña número 2 estará en casa de una amiguita, por lo que no me la tengo que llevar. La cosa se complica cuando pienso que tengo que meter en mi chiquisaxo (ya he dicho que la maxifurgo no la toco) a dos niños con sus respectivas sillas, un carrito en el asiento trasero porque en el maletero irá la maleta (si cabe) y otro niño más, sentado, si puede ser.
Ah !! y sí, sí, solo podré llevar un carrito ¿como llevo al otro niño?.
La idea es llevar al pequeño en la mochilita ahora que más o menos aguanta un poco la cabeza y al grande en su carrito paraguas y rezar para que no haya retraso, no les toque comer a ninguno y me quepa todo en el coche..., porque si no ya me veo con uno colgado de una oreja y el otro en la grupa arrastrándome por el aeropuerto a horas intempestivas.
Si no sobrevivo está será mi última entrada. Si sobrevivo mañana os contaré que tal se le dio el viaje al niño número 1.

Vacaciones el año pasado en Gibraltar con el niño número 3 (estrenando la mochilita)

miércoles, mayo 25, 2011

Loving japan



Hoy os voy a hablar de algo que me tiene entusiasmada.
Ya os comenté que estoy haciendo un par de cursos. Primero me apunté a uno de customización de ropa (ya se están viendo los resultados, os los tengo que enseñar) y después me apunté a otro de ganchillo. Los organiza la misma chica, que tiene un taller de artesanía, aunque ella no los imparte, solo los organiza y algunos hasta los recibe.



Es una chica muy entusiasta, con muchos proyectos en mente y todos me encantan, sobretodo uno en concreto.
Resulta que a la chica en cuestión hace un par de meses le dio la "neura" del ganchillo, que ahora está tan de moda. Se reunen en un bar,en una tienda, en un taller, e incluso en una peluquería y hacen ganchillo como locas. Pero después paso lo de Japón, y se les ocurrió ir más allá.


Harían circulos rojos de ganchillo con los que confeccionarían un corazón enooooooorme y que despues se subastaria (aun no se sabe como) para recaudar fondos.


La cosa empezó a tomar forma, crearon chapas para vender, fueron a unos cuantos actos públicos y invadieron las redes sociales, el resultado han sido 600 o 700 circulos rojos confeccionados desde diferentes sitios de España.


Yo he llegado tarde, no me ha dado tiempo a hacer ningún circulo, pero me ha dado tiempo a ir a coserlos y me llevé a la niña numero 2 y al niño numero 3 a que me ayudaran.


La niña número 2 estuvo haciendo de reportera y fue ella quien tomó casi todas las fotos ¿A que no lo hace mal?.



Me parece un proyecto muy bonito y solidario en el que ha participado mucha gente desinteresada y entusiasta.
A este no me ha dado tiempo, pero al siguiente seguro que me apunto y participo.



Mirad como se integran mis niños !!!, Ja, ja, ja


Y aquí el corazón acabado. (Esta foto no es mía, yo me tuve que ir, la pido prestada)
Si queréis saber más podéis ir aquí.



martes, mayo 24, 2011

Regalos que me dan mis hijos: Amaneceres


Porque si no fuera por ellos no podría disfrutar de estos pequeños momentos después de un bibe o antes de llevar al mayor al aeropuerto.


lunes, mayo 23, 2011

La anécdota de la relojera.

Mañana (bueno, dentro de unas horas) el niño número 1 se va de viaje de estudios. (Jo, que mayor, ya os contaré a ver que tal le va).
Esta semana hemos estado con los preparativos, con las reuniones informativas que nos han hecho en el cole y con muchos nervios, sobretodo por su parte.
Una de las cosas que necesitaba era un reloj, porque irán un poco a su aire y tienen que quedar a una hora en un sitio (van a Port Aventura y Barcelona).
Fuimos a comprar el reloj también como regalo de cumple y ya que estábamos le cayó otro a la niña número 2 también como regalo de cumple adelantado.
El caso que es vamos al centro comercial toooooooda la familia. El niño número 1 y la niña número 2 empiezan a elegir reloj y a conversar sobre cual les gusta más y en que color lo prefieren.
El niño número 3 está afuera con papá y no para de jugar a escaparse y al niño número 4 lo dejo aparcado en su carrito en un rincón de la tienda que era muy pequeñita.
Cuando toca que nos atiendan la dependienta, una señora de unos cincuenta y tantos años, supongo que para darme conversación me pregunta "¿el del carrito también es tuyo". "sí", digo yo "y el que está gritando afuera también".
Y a partir de ahí empezó un fenómeno anormal que me ocurre últimamente y que yo estoy empezando a llamar como "el confesionario" para aquellos que necesitan a dar explicaciones.
Es decir, después de las preguntas y comentarios de rigor de "¿cuatro hijos?, ¡que joven!, ¡que valiente!, No es habitual que hoy en dia se tengan tantos"... y a las que ya estoy acostumbrada...de repente te empiezan a contar su vida, no solo como si te importara, sino como si tuvieras algo que opinar.
Que si ella también tuvo tres y muy seguiditos  y que claro en aquella época aunque era más habitual que ahora también le dijeron que estaban locos, que lo pasaron muy mal al principio.
Y yo miraba como pensando ¿y ahora que espera que diga? que la aplauda, que la vitoree, que la comprenda, que la acuse...
Cada vez es más habitual estos confesionarios y no se muy bien el motivo que les mueve. Yo no soy la biblia de las madres de familia numerosa, no busco seguidores, ni detractores, no estoy a favor ni en contra, simplemente mi situación es esa. Es la que he elegido y la llevo lo mejor que puedo y lo mejor que sé. Igual que las madres que tienen uno, como las que tienen dos.
Entiendo que sorprenda y comprendo las "preguntas habituales", pero es que ahora parece que esperan eso, aprobación, justificarse, identificarse conmigo.
Si no son ellas las que están en esa situación, han querido estarlo y se excusan de porque no han podido o quizás tienen una hermana o una madre,....antes no me pasaba.
Entendedme, no es que las conozca, no es que estemos hablando de eso, ni siquiera que yo de pie, es que me da la sensacién de que buscan mi aprobación o mi comprensión y yo creo que no tengo nada que opinar.
¿Os pasa algo parecido?.


viernes, mayo 20, 2011

Otro premio más (sexto).

Como regalo de cumpleaños varias blogueras me han premiado con un premio que casualmente es el mismo y que me hace mucha gracia.
Así que por un lado tengo que agradecerle a Irene de Mis tortuguitas y por otro a Marina de La mamá de Elian el que me hayan otorgado este distinguido premio.



Para poder recibirlo tengo que contestar unas preguntillas sobre mí. A este paso lo sabreis todo sobre mí, os aburrireis y dejareis de visitarme, jajaja.

1-Si pudieras elegir con quien salir, con quien lo harías ¿con tu pareja/marido/novio/churri/ lo que sea, o con tus amigas?
Yo saldría con mi marido, que como es un poco complicado encasquetar a cuatro niños no tenemos muchas ocasiones para hacerlo y echo de menos cenar tranquilitos en cualquier sitio o pasear de la mano, sin llevar un carrito o esas cosas.
Con las amigas salgo a menudo y él también, nos turnamos.

2-Venga va, cuéntanos un secreto, algo que nadie sepa, o muy poca gente, ok?
Yo llevo en secreto este blog. Solo le he hablado de él a mi marido. Todos los demás que e conocen no saben nada.
Creo que así me da más libertad para escribir y si en algún post tengo que contaros una anécdota sobre suegra, cuñada o profesora del cole no me veré condicionada. 

3-¿Alguna vez te has arrepentido de algo?¿Dinos el que y por qué??
No suelo arrepentirme de nada, soy más bien del dicho de “el mayor de los arrepentimientos es por lo que nunca hiciste”, pero si que alguna vez me he sentido culpable por excederme en alguna regañina o perder los nervios con los niños (pero pido perdón).

4-¿Que es lo mas asqueroso que te has comido y porque?
A mi madre le cansaba cocinar siempre lo mismo y hacía experimentos probando platos nuevos. Una vez hizo una especie de pastel de marisco que parecía apetitoso y que no nos gustó nada. El caso es que lo metió en la nevera y de repente todo lo que tomaba y bebía me daba arcadas, hasta que caí en la cuenta que cada vez que abría la nevera para coger algo me encontraba con el pastel y subconscientemente me entraban las arcadas. Fue desaparecer el pastel de la vista y desaparecieron los problemas

5-¿Sientes envidia, o no gastas de eso?, y si es que si, ¿de qué o quién y porque?, claro
No, la verdad es que no tengo envidias. Estoy contenta con mi vida y si algo no me gusta intento cambiarlo, no me fijo en los demás.

6-¿Tienes o has tenido algún vicio del que no te sientes orgullosa?
Me mordía las uñas pero tampoco es que me diera vergüenza. Y creo que no tengo más vicios. ¡Si es que yo soy muy simple !.

7-¿Alguna vez te has emborrachado, llegado a casa, puesto el pijama y metido en la cama sin saber cómo?
Sí, y sin ponerme el pijama también y sin saber como he llegado también. Ay, vaya ejemplo.

Ahora viene la parte más difícil. La parte en que tengo que darle el premio a otros cuantos blogs. Como esto de los premios siempre me sorprende que corren como la espuma espero no darselo a nadie repetido.
Vamos alla !!







jueves, mayo 19, 2011

Hoy cumplo 34 !!!



Pues sí, hace treinta y cuatro años, hacia estas horas (un poco antes) asomaba la cabeza y me disponía a conocer el mundo.
Nunca me ha molestado cumplir años (todavía) aunque tampoco le suelo dar mucha importancia. Siempre he pensado que a aquellas que les aterroriza o simplemente no les gusta ver pasar el tiempo es porque sienten que se les está yendo de las manos sin darse cuenta, sin hacer nada. Por lo menos eso dicen las personas con las que he hablado.
Pero eso no es mi caso.
En días como hoy hago balance y veo que mis treinta y cuatro me han cundido mucho. Tengo cuatro hijos, una carrera a medias y un trabajo estable, que además me encanta. He viajado bastante (y espero hacerlo más) y tengo un montón de hobbies, aficiones y proyectos esperando (demasiados diría yo). Así que yo considero que mi tiempo no pasa en balde, que me cunde, que si siento dejar sembradas cosas.
Por eso he decidido este año hacer una lista de propósitos de cosas que quiero hacer este año. El año que viene, por estas fechas vendré a revisarla y a ver que cosas he cumplido ¿Vendréis conmigo?

1- Seguir perdiendo peso y alcanzar mi objetivo, que es volver a entrar en toooooodos los vaqueros que llevaba antes de quedarme embarazada del niño número 3.
2- Plantar un árbol, si puedo un almendro, que es mi árbol favorito. Esto es por eso de acabar con las tres cosas que hay que hacer antes de morir. Ya he tenido un hijo y escrito un libro, me queda lo más fácil ¿no?.
3- Hacer un curso de submarinismo. Es algo que siempre estoy posponiendo y que no quiero que pase de este año.
4- Cambiar de coche, que el mio da mucha penita, pero mucha, mucha, lo que no se si la economía dará para tanto.
5- Conservar mis uñas y acostumbrarme a ellas (no sé, no sé).
6- Acabar y enseñaros mi "proyecto fotográfico", del que no sabéis nada pero que llevo hablando de él en unos cuantos posts.
7- Terminar un libro que estoy escribiendo.
8- Ahorrar algo de dinero. Lo veo difícil, sobretodo si tengo que cumplir el propósito número 3 y el número 4.
9- Hacer un viajecito a alguna parte, que tengo un mono.....Aunque sea cargada de niños (se aceptan propuestas cómodas de destinos).
10- ¿Retomar la carrera?. Esta aún me la tengo que pensar, pues creo que el curso que viene con un niño en el instituto, otra en el cole, dos en la guardería, yo trabajando a jornada completa, más la casa y mi página no creo que me quede tiempo para estudiar.
11- Leer más, por lo menos acabarme los libros que me regalaron el año pasado y que aún no he empezado.
12- No dejar que este blog se pare ¿me ayudareis?.
13- Pensar alguna manera original de celebrar nuestro aniversario de boda. Ya que la boda fue original, los aniversario también han de serlo. El año pasado le sorprendí con un paseo en globo (precioso) con aterrizaje forzoso y todo. Fue toda una experiencia. ¿Se os ocurre algo?.




Si se me ocurre algo más a lo largo del día lo iré añadiendo para que quede una lista lo más fiel y realista posible. Por supuesto acepto vuestras propuestas y sugerencias (y ayuda e ideas).

miércoles, mayo 18, 2011

Manualideas: Invitaciones de cumple

Dentro de poco más de un mes será el cumpleaños de la niña número 2 y ya hemos empezado con los preparativos.
Lo primero que hemos hecho son las invitaciones de cumple y ha sido una excuasa perfecta para hacerlas nosotras mismas. El problema es que no sabemos decidir cual nos gusta más.
¿Nos ayudais?






martes, mayo 17, 2011

REINVENTÁNDOME



Con la excusa de la depre  posparto, que a veces aún asoma por ahí, estoy intentando hacer todas esas cosas que nunca encuentro el momento pero que creo que hacen o que harán que me sienta mejor.

Lo primero fue ponerme a régimen.

Después del embarazo del niño número 3 engorde bastante pero como teníamos previsto tener al niño número 4 era una tontería sufrir por un régimen inútil. Y así fue, a los seis meses el predictor nos anunció el nuevo acontecimiento.

Nunca había hecho dieta en serio, nunca le había dado demasiada importancia a la estética y creo que nunca me había hecho demasiada falta. Un año intente hacer la “dieta de los puntos”, pero algo debí de hacer mal que en un mes constante y sacrificado no adelgace nada, así que lo deje frustada y desmotivada.

Esta vez sí que está dando sus frutos (y sí que me hace falta). También es una cuestión práctica, necesito volver a caber en tooooooooooooda la ropa que tengo metidas en cajas desde que me quede embarazada y empecé a emplear la incómoda ropa premamá.
En cuanto adelgacé un par de kilos (me quedan unos cuantos mas) me fui de compras a comprar vestidos, no ropa, no, vestidos.

Me encantan los vestidos para verano, los encuentro cómodos, frescos, favorecedores y según cuales hasta sexys (otros no).

Me dediqué una mañana entera para mí a comprarme cosas y quererme un poquito, a comprarme trapos que me gusten y que hagan que lo que vea en el espejo no sea tan deprimente, ya que durante tantos meses no lo había podido hacer.

Otra novedad es que me he dejado las uñas, sí,sí,sí, como lo oís/leéis.

Esto es todo un acontecimiento pues creo que desde que tengo dientes me muerdo las uñas. No demasiado, no soy de esos que se muerden las uñas hasta dejarse muñones, pero sí que es un mal vicio que tengo.

Dejármelas no es el problema, ya me las he dejado otras veces, el problema es que son tantos años que me crecen débiles y como “hacia arriba”. Con esa forma tan rara se me ensucian cada dos minutos y  para que no parezca que soy una guarra (de verdad que me las  puedo limpiar 15 veces al día y a los dos minutos vuelven a estar sucias) me las pinto. Pero yo no sé pintármelas, ni limármelas, ni siquiera cortármelas y al final acaban dándome tanto trabajo mantenerlas que me las vuelvo a morder por comodidad.

Pero por ahora parece que me están aguantando. Le digo a la niña número 2 que me las pinte y parece eso, que me las ha pintado una niña de 8 años, pero están pintadas.

Ahora solo queda que nos acostumbremos ellas a mí y yo a ellas. Pues no estoy acostumbrada a tener eso al final de los dedos y me están molestando para todo, para teclear, para abrir botes, para rascarme, hasta para acariciar me molestan. El resultado es que se me están partiendo de tropezarme con ellas por el mundo (tampoco están muy fuertes). Pero yo estoy muy orgullosa de ellas (por ahora).

Siguiendo con mis cambios, me he propuesto avanzar con la lista interminable de cosas por hacer que tengo en algún sitio, con los proyectos a medias y mis manualidades empezadas.
Entre ellas, ocupando un lugar destacado está el “proyecto fotográfico” (si es que se puede llamar así) que os prometí en el que os enseño fotos de mi ciudad, de la que estoy requeté orgullosísima. ¿Os acordáis? Bueno, pues lo tengo en mente y espero poder enseñároslo pronto.

Otra de las cosas que he hecho, y ultima por ahora es apuntarme a cursos de cosas. Me encanta hacer cursos, me encanta que me enseñen cosas y aprender. Lo malo es que en mi chiqui-isla no hay mucha oferta, pero curso que encuentro, curso que me apunto. La semana pasada me apunte a uno de customización de ropa, que me ha encantado y me ha venido al pelo para darle una nueva oportunidad a según que cosas de mi ropa premamá y me están enseñando a convertir unos vaqueros de la niña número 2 que se le quedaron cortos en falda. ¡Me encanta!.

También me apunte a otro de ganchillo. Yo sé hacer ganchillo, bueno, más bien me lo invento, porque con esto de ser zurda y no tener a nadie que me enseñe pues he tenido que aprender sola, a mi manera, con revistas y esas cosas. Ahora el curso me está apurando un poco, me está enseñando lo que hacía mal, y enseñándome cosas que no me salían. Ya os enseñare que sale de aquí. Prometo fotos.

Lo de reinventarse está teniendo resultados y la depre cada vez me acompaña menos (o será que ya tocaba que se fuera). En cualquier caso es algo que recomiendo a todas,¡ cuando algo no te guste, cambialo!

lunes, mayo 16, 2011

Adiós, Justin Bieber




La semana pasada y después de mucho insistir, conseguí que el niño número 1 se cortase el pelo.
Ya ha hecho 12 años e intento dejarle un poco de libertad para decidir algunas cosas de su vida. Una de ellas, que peinado quiere llevar.
Pero las modas son las modas y el seguir en plan borrego al resto de la manada a esta edad es importante. Supongo que por eso hace ya bastantes meses que empezó a peinarse con el flequillo para delante y aplastado (en plan Justin Bieber). Yo encuentro que no le favorece nada (con lo guapo que es mi niño) y que no tiene pinta de resultar práctico tampoco, pero como los compañeritos de clase lo llevan así y cada vez empiezan la edad del pavo más pronto pues tampoco le dije nada. Al fin y al cabo las modas son eso, destacar de la manera más horrenda posible y diferenciarte todo lo posible de la generación anterior para que se le pongan los pelos como escarpias del susto y tú disfrutar con la reacción.
Cuando el flequillo en cuestión empezó a taparle los ojos y a írsele para todos lados (porque no le deja ver y le molesta), sumado a que tiene un remolino y le quedaban puntas tiesas le empecé a insistir que se cortara el pelo.
Cuando ya no era capaz de leer de lejos porque el pelo le tapaba los ojos (¡os lo juro!) la cosa ya no era negociable.
El caso es que al niño número 1 no le gustan los cambios, ninguno, nada. Así que necesito su proceso de adaptación para hacerse a la idea de que se iba a cortar el pelo, sí o sí.
Una tarde le di dinero, bajó a la peluquería de abajo y volvió con el pelo cortado….tres millimetros, ni más ni menos.
¡Pero nene, si en una semana lo vuelves a tener igual!!
“A mi me gusta así”. Que es la respuesta que da para todo.
Total, que a las pocas semanas y encima con el calor, y el sudor y lo poco que le gusta ducharse (en eso aún no ha entrado en la edad del pavo) vuelve la patrulla maternal a favor de la higiene básica. Pero esta vez lo cojo y lo llevo a MI peluquería y le digo a la chica: “Ni caso a lo que te diga, rapao, rapao.
Y ahora está más guapooooooo….
Parece que haya crecido un par de años en un rato.
El incidente en cuestión me ha hecho recordar las modas y en lo que se esfuerzan los adolescentes para “afearse” lo máximo posible en pos de la moda del momento.
Ahora son los vaqueros “cagaos”, los flequillos en plan hachazo, las merceditas con todo, las bermudas de cuadritos y el flequillo a los Justin Bieber.
Pero en mis tiempos (y os prometo que no hace tanto) eran los vaqueros con pata de elefante, las deportivas skettchers esas tipo plataformas, las bombers que nos hacían mil veces mas gordos, y lo de hacerse la plancha en el pelo.

¿Os acordais?

sábado, mayo 14, 2011

Quinto premio


Bueno, ahora que parece que blogger se ha arreglado (¿se os había roto a vosotras también?) ha llegado el momento de recibir un nuevo premio.


Pues a la polifacética e imaginativa Drew de Viviendo en mi nube azul y a Madre de un bebote se les ha ocurrido crear ellas mismas por si mismas y con su mecanismos un premio que han decidido pasarme (uy,uy,uy) y para acptarlo (que lo hago encantadísima, ya sabes, guapa) tengo que contestar unas preguntitas “mu profundas” como dicen ellas.


1.- Tics y gestos ajenos que te sacan de quicio.

Me molesta mucho la gente que te toca cuando te habla (ya sabeis que no me gusta que me toque gente ajena) y a las que le da por quitarme los pelos que tengo en los hombros. Porque después de dos embarazos seguiditos, sí, se me cae, pero tengo más y los que tengo en los hombros siguen siendo mios, déjame !!.


2.- Confiesa: Cuál era tu mote en el colegio/instituto? – Cuál es el mote más cruel que has puesto?

A mi, más que motes me hacían variaciones del nombre (que ya de por si es corto). Me llamaban Eli, Leni, Helen, cosas así. El más reciente es Elin, que realmente es un trozo de mi e-mail y solo me lo llama mi marido en ocasiones contadas. Y yo tampoco soy muy de poner motes, suelo llamar a la gente por su nombre. Pero reconozco que tengo una amiga un poco maniática y cuando hablo de ella con otra gente la suelo llamar “mi amiga, la neurótica” para que sepan de quien les hablo. No es muy cruel ¿no?).


3.- Cuando eras pequeña…qué querías ser de mayor?

De pequeñita, pequeñita quería ser veterinaria con una amiga íntima que adoraba a los animales. Ella sí ha acabado dedicándose a algo relacionado. Jugábamos a rescatar a los gusanos, a dar de comer a las hormigas,…los animales que teníamos mas cerca. Hasta que me di cuenta que me impresionaba la sangre y que no sería una buena veterinaria.

Cuando ya me lo empecé a plantear un poco más en serio decidí ser periodista, pero de esas que se van de corresponsal por el mundo. Mis malas experiencias en el instituto sumado a una mala edad y unos padres que no supieron que hacer hicieron que dejase de estudiar.

El destino y sobretodo mis hijos hicieron que me dedicase a lo que me dedico actualmente. y la verdad es que me encanta.


4.- Palabrota de cabecera.

No soy muy de palabrotas y aunque no me escandaliza oírlas no me gusta que la gente las emplee gratuitamente. (de esos que dicen más tacos que palabras). Además se me ponen los pelos de punta cuando oigo a los niños decirlas (trabajo en un colegio, oigo a muchos).

Yo suelo decir "mierda", cuando algo no me sale o me enfado, y si me enfado lo suficiente digo “joder”, sino me enfado lo suficiente soy asidua a los jolines y a los jopetas (que ahora que lo pienso debe quedar muy ridículo.

5.- Prenda de ropa/modelito absurdo que posees/has poseído y no te pondrías ni muerta.

Un año, cuando tenía 14 años vinieron mis tias de Barcelona de visita y como regalo me trajeron un vestido de esos de falda plisada con lazo en la espalda que siempre pensé que les habría costado encontrar horrores pues me parecía difícil encontrar uno tan grande (¡yo tenia 14 años!).

Aunque traté de disimular con un “oh, que bonito, gracias” tal y como me habían enseñado, a veces mi cara me juega malas pasadas y resulta demasiado transparente.

Así que al año siguiente decidieron subsanar el error regalándome un conjunto de furcia total con una falda de tubo de licra y un top de lentejuelas con forma de cono en el pecho que ni la Madonna, vaya.

Las dos prendas estuvieron en mi armario años y años con la etiqueta puesta.


6.- Qué te toca las pelotas de tu pareja por mucho que la quieras.

Lo desordenado que es. Al principio de conocerle me daba igual (ay, el amor) y hasta le encontraba su punto a que fuera tan desordenado y tan despistado.

Ahora que tengo que salvar obstáculos cuando me voy a la cama de la cantidad de cosas que hay en el suelo, que no he conseguido que entienda la importancia de cerrar las puertas y los cajones de la cocina para el que va detrás no se los coma y que le he visto mil veces ver como se le caen las cosas de las manos ¡pero las deja ahí! Ya lo llevo un poco peor.


7.- Cuál es el regalo más cutre que te han hecho o has hecho…

A mi me gusta mucho “currarme” los regalos. Casi me gusta más regalar que que me regalen, pero a mi padre era dificilísimo regalarle nada pues no leia, con la ropa era muy especialito y nunca acertabas, no fumaba, la socorrida colonia siempre se adelantaba mi hermana…Aún así intentaba acertar igualmente, un año le regale un adorno para su despacho, otro un marco de fotos, otro una agenda electrónica,…hasta que un día así porque sí se dedicó a crticar todos los regalos que le había hecho en los últimos diez años (es que mi padre era para darle de comer aparte) y dije: “¿ah si?, pues tranquilo que no te regalo nada más”. Y así fue.


Y ahora viene cuando se lo tengo que dar a otros 10 blog (joer, 10 nada menos, para las que no queremos repetir esto se pone difícil).





jueves, mayo 12, 2011

Negociaciones fraternales


A pesar de que el niño número 1 y la niña número 2 se llevan genial (duermen juntos, se duchan juntos, lo hacen todo juntos…) a veces no se puede evitar que tengan roces, peleas y discusiones.

Yo intento mediar lo justo, pues no siempre es verdad lo que cuentan y se que los dos son bastante chinchosos y vete a saber quien ha empezado.
También  porque creo que ellos deben aprender a solucionar sus problemas y resolver sus conflictos en todas las situaciones de su vida.

Muchos de estos conflictos se crean cuando vienen amiguitos a casa. A mí no me gusta mucho que vengan amiguitos suyos. No porque se porten mal o porque den trabajo, sino que son los míos los que cambian su comportamiento y me paso toda la tarde mediando entre el niño numero 1 y la niña número 2 en lugar de que estén jugando y disfrutando.

El niño número 1 pretende que cuando viene un amigo suyo el susodicho juegue a lo que a él le apetece (lo que diga el amiguito da igual) y no dejando jugar a su hermana (por supuesto). La niña revolotea alrededor por si cambian de opinión y enreda porque se aburre.
Cuando el amiguito decide que quiere jugar a otra cosa la niña ve su oportunidad y acaban jugando el amiguito y la niña numero 2 y el niño numero 1 enfadado.
Entonces cuando viene una amiguita de la niña decide vengarse y hacer lo mismo y vuelta a empezar.

Como la última vez fue gorda con llantos incluidos les deje dicho que no vendría nadie más a casa hasta que acordasen como se iban a comportar cuando vinieran amiguitos de los dos, que no estaba yo para hacer de arbitro y oírles discutir.

La situación se dio la semana pasada que el niño número 1 quería invitar a un amigo a que se quedase a dormir. Para tener mi permiso debían resolver ese tema. Así que se encerraron en su cuarto a decidir y acordar que iban a hacer. Si iban a jugar todos juntos o separados pero sin molestarse.
Salieron de esa habitación con un contrato firmado y con todas las clausulas establecidas de que pasaría con la wii o hasta cuando duraría el contrato (el niño numero 1 no quería que, a pesar de que acordaron jugar todos juntos, eso durase hasta el instituto).

La verdad es que fue la solución porque como se han comprometido y lo han firmado han de cumplirlo y pudimos disfrutar todos de la visita.


martes, mayo 10, 2011

Problemas de comunicación.

Conversación con la niña número 2 al salir del cole....

Yo: ¿Que tal el cole?.
Niña número 2: Bien, pero hoy no nos han dejado.

Varios segundos de silencio esperando a que la frase continuase, pero no, la frase terminaba ahí y la niña me miraba con cara de interrogante esperando a que dijera algo sobre lo que acaba de revelarme.

Yo: Pero nenaaaaaa....no os han dejado qué? de qué? cuándo ? dónde? quién ? por qué? Datos...datos....datos...NECESITO DATOS.

No sé si son todos los niños, pero desde luego los míos tienen esta manía que me saca de quicio. Te cuentan las cosas a medias, suponiendo que adivinarás sus pensamientos para saber-imaginar-suponer el resto. Hablar con ellos a veces supone un desgaste de tiempo, energía y nervios que me destroza.
Da igual las veces que les explique que no tengo telepatía, que no estoy dentro de su cabeza y que no se lo que están pensando. Que necesito que me digan quién ha dicho que o que les ha pasado para saber de que están hablando. Ellos siguen soltando un "pues el otro día no me gusto" sin venir a cuento que me deja patidifusa y ellos se quedan tan panchos.
Ya cuando el niño número 1 empezó a hablar (y fue más bien pronto) le ocurría eso y yo no podía hacer otra cosa en ese momento que no fuera escucharle porque esa acción ya de por si necesitaba toda la atención de mis cinco sentidos. Ya no solo por su lengua de trapo sino porque a pesar de mis esfuerzos no conseguía saber de que me estaba hablando. (Miré lo del curso de telepatía para padres incomprensivos, pero aun está en proceso de creación).

Por cierto, lo que no les habían dejado era salir pronto del comedor cuando acabaron de comer porque el que da la señal parece que se "olvidó". (Todo eso tenía que suponer).


lunes, mayo 09, 2011

Geometría con gominolas

Siguiendo con nuestra sección de manualidades que hacer por y para los niños os presento esta que espero que os guste.
El otro día paseando por internet, ese mundo tan interesante y tan, tan extenso...encontré esto.


Se trata de enseñar a los niños geometría y matemáticas de la forma más lúdica y dulce posible. A base de gominolas y palillos se van creando polígonos, cubos y poliedros. Se les enseña que es una arista y para que sirve, un vértice...
Recordé que hace un par de años hicimos un taller sobre esto con el niño número 1 y la niña número 2.



( Jo, que cambiados están !!). Se lo pasaron pipa y al llegar a casa compramos más gominolas para seguir haciendo experimentos.
Así que aquí os dejo una idea fácil y sencilla para hacer cualquier tarde con vuestros niños. Pero, OJO, no os comáis todas las gominolas !!!.



viernes, mayo 06, 2011

Primer mes

Últimamente estoy liada con proyectos y pedidos de mi otro blog (que ya os enseñaré ) y no he tenido mucho tiempo de pasarme por aquí ni de leeros.
Pero el niño número 4 ayer hizo un mes y no quería pasar la ocasión de poner una reseña.
Durante este mes hemos tenido que adaptarnos todos.
Por una parte su papá y yo hemos tenido que acostumbrarnos a dormir menos y peor pues el susodicho no perdona una toma, el tío (y con lo que a mi me gusta dormir...).
Por otro, los niños han tenido que acostumbrarse a ser uno más y a tener que compartir más cosas, renunciar a otras, repartirse nuestro tiempo y nuestra dedicación, pues no damos a basto.


Quien más nos preocupaba era el niño número 3, pues no sabíamos como se iba a tomar que de repente hubiera  un "muñeco" que también tomase biberón, que llevase chupete y que usase pañales, pero nos ha sorprendido a todos, pues es el hermanito que más caso le hace y al que más caso le hace de todos nosotros.
Es verlo y empieza a hacerle cariñitos (con cuidado, que es un brutote), le da besitos, se le apoya en el pecho y le dice ¡ay, ay, ay! (que no sabemos donde lo ha aprendido ¿será innato?.) y si ve que llora nos trae su bibe (cualquier bibe que encuentre por ahí) para que se lo demos.
Están para comérselos y hemos gastado gigas de video para inmortalizarlos.
Espero que esa complicidad y ese afecto que ahora están creando siga igual en un futuro...


miércoles, mayo 04, 2011

Y otro más !!! (cuarto)

Hace un par de días Drew me obsequió en su blog con otro premio (gracias, guapisisma). Pero pa mi que últimamente los dias duran menos y no me da tiempo de nada (¿será la primavera que en vez de atrasar una hora ha reducido un par?).
Además me parece una manera genial de celebrar las CASI 10.000 visitas en los CASI tres meses. ¿Que se hace en estos casos?, ¿se hace un sorteo o algo así?.

Bueno, a lo que vamos, que me disperso.


Y se lo tengo que dar a 10 blogs más:
1- Mamá de Parrulín. Es un blog que acabo de descubrir pero que recomiendo horrores. Me he reido mucho con las peripecias que ha pasado en Semana Santa, pobre. Así, que para animarla le cedo este premio.
2- Cambio radical de una mamá motivada. Es un blog jovencito en el que habla de una mamá que quiere hacer cambios en su vida, tanto fisicos como psiquicos. Yo, que me he puesto a regimen postparto hace una semana me consuela no sentirme sola.
3- Blog de madre. Porque me encanta como escribe y me tiene enganchadísima. Además he leido que quiere editar el blog y transformarlo en un libro. Me vendrá genial para llevar al parque, que el portatil no se deja.
4- Diario de un padre estresado. Porque el nombre le viene al pelo, ya que después de dos hijos vinieron los trillizos !!! (y porque es uno de los pocos papis blogueros que hay por aquí, jejeje)
5- Uno entre cien mil.  Porque me ha conmovido su historia (que no conocía) y ya tiene a una incondicional seguidora.
6- Una mami en la red. Porque es una mamá joven y a veces se siente un poco incomprendida. Como yo también fui una mamá joven se lo que es eso y espero que este premio le anime.
7- Dejarle que aprenda. Por las ideas que da como alternativa y complemento a la educación tradicional. Yo, que tanto desconfio del sistema educativo me viene genial.
8- Aventuras de papas prematuros.   Porque me encantan sus historias y porque lo digo yo.
9- Ahora la madre soy yo.  Llegue a este blog atraida por el título, por eso de que siempre te dicen, cuando eres pequeña "cuando tú seas madre...". Pues aquí está la respuesta.
10- Aprenent a ser mare. Es un blog en catalan (el único idioma que controlo, aparte del castellano). Su último post me ha llegado al alma y me he sentido muy identificada.

Espero que os paseis por todos ellos y disfruteis de las visitas. (Ya me contareis).
Y otra vez más Drew, gracias.



martes, mayo 03, 2011

¿Dónde estará mi cabeza?

Una de las cosas que noté cuando nació el niño número 3 es que aumentaron considerablemente mis citas con los médicos y los compromisos "para recordar". Ahora, con el bebé número 4 parece que la cosa se haya multiplicado. Cuando no tengo revisión médica con el niño número 4 al 3 le toca vacuna o al 1 ortodoncista o la 2 tiene tutoría con la profe o yo tengo que ir al ginecólogo o al dentista.
Además, con el embarazo del niño número 4 aplacé algunas revisiones para mí o algunos tramites que no corrían prisa y ahora se me esta juntando todo y  siempre tengo la semana completita de cosas por hacer.
Tengo a mi favor que siempre he sido muy organizada (aunque con muy poca memoria). Llevo mil y una listas donde apunto todo lo que tengo que hacer pero hay tantas cosas apuntadas que se me traspapelan las lineas, entonces hago otra lista con lo urgente, pero sigue siendo grande, así que hago otra lista con lo que tengo que hacer hoy y que aún así nunca me da tiempo de acabar. Uffff!
Lo que mejor me va en cuanto a organización es un calendario de un mes vista que tengo pegado en la nevera. Allí tengo apuntado todo lo que tengo que recordar, tanto las citas médicas (revisiones, ginecólogos, ortodoncistas, vacunas, dentistas, dermatólogos...) como actos sociales (cumpleaños, excursiones, entrega de notas, tutorias, cenas pactadas, cumpleaños) En fin, todo lo que tenga día y hora, ¡ah! y la paga semanal, que estos niños no perdonan.
 Me he acostumbrado a ver el calendario cada mañana mientras desayuno y así hay menos probabilidades de que se me olvide algo. Eso sí, tendríais que ver como está el pobre calendario...petao, petao.
Lo gracioso es que los niños se han acostumbrado también a mirarlo y a apuntar sus cosas y de repente me encuentro apuntado el cumpleaños de sus amigos o sus excursiones con el cole o cosas así. O vienen y te dicen: "¿hoy no teníamos que ir a cenar con menganito?"... Y por un lado piensas: "¡que cotilla!" pero por otro es que solo ha mirado el calendario y se interesa por lo que tiene que hacer, es normal.
Con todas estas medidas de seguridad no se me tendría que olvidar nada ¿no?. Pues nada más lejos.
Tengo el mal vicio de que cuando me dan un papel para una cita lo leo una vez y creo recordarlo. No estoy segura pero lo apunto en el calendario pensando en comprobar la fecha o la hora cuando pueda...pero nunca puedo. Al final, de tanto verlo allí ocupando su casillita en mi calendario lo doy por bueno y me presento en el sitio el día y la hora que yo creía que era. (¿Que me costará volver a mirar el papel? Pues no hay manera).
Las consecuencias de eso es presentarme en el medico el día que no es, en un curso en el sitio que no toca,.... Aunque tengo que decir a mi favor que normalmente me acuerdo y eso hace que sea todavia más difícil a que le de la importancia de volverlo a comprobar.
El más reciente fue la semana pasada. La niña número 2 se fue de campamento desde el lunes hasta el viernes (aquí eran las vacaciones de Pascua). La echamos un montón de menos, sobretodo el eterno aburrido niño número 1 que no sabe jugar solo.
El viernes contábamos él y yo el tiempo que faltaba para ir a recogerla, pues cuando por fín me monto en el coche me llama la monitora que ya han llegado, que cuando pienso ir a buscarla que está allí solita y está un poco preocupada. Y efectivamente, cuando llegué era la única que faltaba por recoger, porque yo creí que era media hora más tarde y "no me dió tiempo" de volver a leer el papel (di por buena, la hora que yo pensaba).
Menos mal que la niña número 2 ya sabe que su mamá es un poco despistada.

Por cierto, el campamento le encanto. Se lo paso pipa y aunque vino cansada de jugar y hacer juerga por la noche es como una injección de nostalgia y vuelve con muchas ganas de querernos a todos.
Os lo recomiendo.


lunes, mayo 02, 2011

Hace doce años...



Con el niño número 1 me une un vínculo especial, como un lazo invisible.
No sé si es por ser el primero o porque somos así, pero sé que estamos conectados.
Es el primero en darse cuenta en cuando no estoy bien, en darme un abrazo cuando más lo necesito y como sé que le afecta mi estado de ánimo intento estar siempre de buen humor, por él.
Hoy es su cumpleaños: 12 cumple ya !! Doce años hace que me convertí en madre por primera vez. Un domingo, día de la madre (casualmente) asomó la cabeza un niño que no quería salir y que cambió por completo mi vida. La encogió, arrugó, aplanó y le dio la vuelta. Nunca más volvería a convertirme en la persona que era antes, pero hoy, que miro atrás con añoranza veo que a su lado me he convertido en una persona mejor (gracias).
Hoy es su cumpleaños y creo que en  estos tiempos de consumismo y escasos valores el mejor regalo que podría hacerle es un poco de sabiduría. Me gustaría poder explicarle todo lo que va a pasarle durante el camino de su vida para que no se equivoque y se evite sufrimientos innecesarios, pero también le evitaría la grandeza de aprender a equivocarse y rectificar, la virtud de pedir perdón, la intuición de aprender de quién te puedes fiar y de quién no, el placer de amar y el sinsabor de que te rompan el corazón. Me gustaría envolverle la fortaleza para mirar siempre adelante, con la cabeza bien alta como los que van seguros de si mismo y con la conciencia lavada. Me gustaría regalarle amaneceres, caricias de hierba mojada, la brisa del mediterráneo que yo tanto adoro,...
Pero yo todavía estoy aprendiendo, y cada día la vida, el mundo y él me enseñan algo nuevo, algo que yo apunto aplicadamente porque la primera lección fue la importancia de aprenderlo.
Quiero no cometer los errores que desgraciadamente cometieron conmigo y que espero que algún día los entienda.
Me muero de miedo si no se aplica eso de "cuando seas mayor lo entenderás" pues yo no entendí muchas cosas cuando fui mayor y no las entiendo ahora que soy más mayor aun.
Por eso me olvido de ese dicho y aplico otro: "lo hago lo mejor que sé".
No soy perfecta (ni quiero serlo), intento rectificar mis errores y asumir mis culpas, por eso me conformaré  cuando el día de mañana y él "sea mayor" sepa que lo hice lo mejor que supe aunque no lo entienda.

Así que, cariño, muchas felicidades y que seas muy feliz en tu día. Tanto como yo te deseo !!!!




domingo, mayo 01, 2011

El mundo necesita más malas madres !!


Una vez mi madre me dijo que tener hijos hoy en día no valía la pena porque las preocupaciones no  compensaban las alegrías.

Creo que mi madre no fue consciente de que me lo estaba diciendo a mí, a su hija, y me estaba diciendo que no le había valido la pena tenerme y a la madre de sus nietos, únicos nietos (por aquel entonces solo dos), y me estaba diciendo que no valía la pena todos los esfuerzos que yo hasta entonces llevaba hechos. 
No valía la pena levantarme pronto para llevarlos al cole, ni trabajar en un trabajo que odiaba para poder pagarle las clases de ballet a la niña número 2, ni sacrificar todas mis tardes para llevarlos a inglés, al parque o a donde quisieran ir, no valían la pena todas las discusiones por convertirlos en buenas personas o mis esfuerzos por educarlos. 
Tardé varios días en asimilar esas palabras y decidí que sí, que valía la pena (aunque yo no hubiera valido la pena para ella) que sus sonrisas me compensan, que sus palabras me alientan, que verlos felices me basta. Así que mamá, donde estes: SÍ VALE LA PENA.

Así que hoy, día de la madre, quiero darles las felicitaciones y la enhorabuena a todas las que como yo son madres y a las que van a serlo. Porque sé que es duro, sé que a veces tenemos miedos, tenemos dudas, no sabemos si lo estamos haciendo bien, no sabemos si era eso lo que queríamos, pero lo que sí sabemos es que merece la pena, que con un beso se te olvida las veces que te has tenido que levantar de madrugada para calmar a un bebé llorón, que con un dibujo ya no recordamos las veces que tenemos que discutir para educarlos, con una caricia se te olvida el día duro de trabajo que has tenido hoy.
Para todas nosotras dedico estos textos, que no son nuevos y que muchas conoceréis pero cada vez que lo leo me emociono. Espero que os gusten... 

Algún día, cuando mis hijos sean los suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a una madre, les diré: 

Te amé lo suficiente... como para preguntarte adónde ibas, con quién, y a qué hora regresarías a casa. 

Te amé lo suficiente... como para insistir que ahorraras tu dinero y te compraras la bicicleta que querías aunque podríamos habértela comprado nosotros. 

Te amé lo suficiente... como para quedarme callada y dejarte descubrir por ti mismo que tu nuevo amigo era una persona repulsiva. 

Te amé lo suficiente... como para hacerte ir a pagar el chicle que habías robado y decirle al kiosquero: Ayer me robé esto y ahora vengo a pagarlo. 

Te amé lo suficiente... para quedarme parada dos horas en la puerta mientras limpiabas tu habitación, un trabajo que no llevaba más de 15 minutos. 

Te amé lo suficiente... para permitirte que vieras enojo, desilusión, y lágrimas en mis ojos. Los hijos deben aprender que sus padres no son perfectos. 

Te amé lo suficiente como para dejarte asumir la responsabilidad por tus acciones aún cuando las consecuencias eran tan graves que casi me rompían el corazón. 

Pero sobretodo, te amé lo suficiente... como para decirte NO cuando sabía que me odiarías por ello. Esas fueron las batallas más difíciles de todas. 

Estoy contenta de haberlas ganado, porque al final, tú también ganaste. Y algún día, cuando tus hijos sean suficientemente grandes para entender la lógica que motiva a los padres, tú les dirás... 
TE AMÉ LO SUFICIENTE.




¿Era mala tu madre? La mía sí que lo era. ¡Teníamos la mamá más mala de todo el mundo! 
Mientras otros chicos comían caramelos en el desayuno, nosotros teníamos que comer cereales, pan y leche. 

Mientras otros almorzaban una Coca-Cola y unas patatillas, nosotros teníamos que comer verduras y fruta. Y puedes imaginar que nuestra madre nos preparaba una cena diferente a la de los otros niños, también. 

Mamá insistía en saber dónde estábamos en todo momento, como si fuéramos convictos en una prisión. Tenía que saber quiénes eran nuestros amigos, y qué estábamos haciendo con ellos.

Insistía en que si decíamos que íbamos a salir una hora, estaríamos fuera una hora o menos. 

Nos avergüenza confesarlo, pero tenía la osadía de romper las leyes de trabajo infantil, haciéndonos trabajar. Teníamos que lavar los platos, hacer las camas, aprender a cocinar, barrer, lavar la ropa, y otras clases de trabajo cruel. Creo que se quedaba despierta por la noche pensando en más cosas para que hiciéramos. 

Siempre insistía en que debíamos decir la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad. 

Para cuando llegamos a ser adolescentes, podía leer nuestras mentes. ¡Ahí sí que se puso difícil la vida! 

Mientras que todos los demás podían salir solos con sus amigos cuando tenían 12 ó 13 años, nosotros tuvimos que esperar hasta ser mayores. 
Por culpa de nuestra madre, nos perdimos muchas cosas que los otros niños vivieron. A ninguno nos pillaron robando, ni destruyendo la propiedad de otros, ni nos arrestaron por algún crimen. Todo fue culpa de ella. 

Ahora que ya nos hemos ido de casa, todos somos adultos honestos y educados y estamos haciendo todo lo posible por ser padres malos, igual que mi madre. 

Me parece que sé lo que anda mal en el mundo. No tiene suficientes malas madres!.


( Este ha sido mi regalo: "Para la mejor mamá")


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