martes, septiembre 16, 2014

Vuelta al cole

A estas altura la mayoría de los niños ya deberían haber empezado el cole. ¿Como lo lleváis? ¿Que tal la entrada?.
Nosotros hace ya más de dos semanas que tuvimos la "operación vuelta al cole", así que más o menos lo tenemos superado.
En casa cada uno la vive a su manera.
El nº 1 medio emocionado y medio asustado porque empieza en el Lycée (como el insti) y cuando fuimos a visitarlo casi parecía una universidad (era super chula!!!).
Va a tener profesores nuevos, sistema nuevo, asignaturas nuevas, y compañeros nuevos.
El niño nº 1 no es muy dado a la socialización, es más bien tímido y aunque siempre se acaba integrando ( y más bien rápido) conocer gente nueva no es algo que le haga ilusión.

La niña nº 2 empieza en un cole nuevo (otra vez). No enteramos de que en el cole que iba el año pasado había habido muchos problemas de violencia y amenazas durante el curso no solo entre los alumnos sino también hacia los profesores. También se me complicaba mucho lo de tener a cuatro niños repartidos en tres centros diferentes con tres horarios diferentes, así que le dimos la opción de cambiarse al que van sus hermanos pequeños. Fue decisión suya y aceptó (aunque sospecho que después se arrepintió). El primer día no iba muy entusiasmada y salió con una actitud bastante negativa diciendo que no se iba a integrar y cosas así. Dos días después estaba encantada, ya tiene amigas y a cogido todas las costumbres francesas como lo de darles dos besos a todas cada vez (pero cada vez) que las ve.
Ha sido una solución con lo del centro pero no así para los horarios ya que ella tiene horario de college y no coinciden ni con los de preescolar ni con los del lycée.

El niño nº 3 era el que más ganas tenía de empezar el cole. Le encanta el cole, le encanta aprender y en su opinión el verano había sido demasiado largo.
Cambiar de clase, de profesora y tener alguno compañeros nuevos le hacía ilusión pero algo no ha ido como esperaba y lleva dos días llorando cuando le dejo. LLORANDO!!!. Para mi es nuevo pues el año pasado, que era más pequeño y que no conocía el cole no lo hizo ni una sola vez.
En mi opinión es que se le hace muy largo. Como ha pasado a medianos le han quitado la siesta (y aún le hace falta, por lo menos las primeras semanas hasta que se acostumbren a madrugar) pero además, durante ese tiempo que los pequeños duermen, ellos realmente no hacen clase, tendría que haber unas actividades alternativas pero aún no han empezado. Durante la mañana creo que tampoco hacen gran cosa pues aún van a medio gas hasta que la profesora se familiarice con los niños y viveversa. Así que mi pobre niño se pasa el día jugando con los coches y corriendo en el patio y no es lo que el quiere.
La semana que viene miraré de recogerlo por la mañana algunos días para que no se le haga tan pesado y si no funciona y la situación continua hablaré con la profe a ver que puede ser.
Y mi pequeño nº 4 que odia el colegio y no le gusta hablar en francés va resignado a su clase como un niño mayor.
Solo le consuela que le ha tocado en la clase y con la profesora favorita que tuvo el año pasado el nº3 y que él deseó todo el curso quedarse. Este año, que ha crecido un poco, por fin se puede quedar y no se puede quejar.

Yo (que para mi también empieza el cole) intento cuadrar horarios de llevar y recoger niños. Informarme de las posibles actividades extraescolares que me demandan mis retoños al tiempo que decido que hacer con mi tiempo este curso ahora que he acabado mis clases de francés.

Os iré informando.

lunes, septiembre 15, 2014

El click de la semana: Sonríe


Esta siendo un mes genial. Ha empezado el cole, son las fiestas del chiquipueblo y dentro de poquito recibiremos visitas mallorquinas. 
Así de contentos nos levantamos por la mañana y posamos para mamá justo antes de ir al cole (lo de que el niño nº 3 pose es algo que no suele ocurrir). 

Ya sabéis que si queréis podéis seguirme a través de instagram

viernes, septiembre 12, 2014

Sorpresa: Port Aventura



Os contaba el martes pasado que después de dejar a mi suegra en el aeropuerto de Alicante fue como si me quitaran diez kilos de encima y algunos años.
Nos quedaba un largo trecho hasta casa (unas 9 horas) y hacerlo de tirón con niños pequeños era agotador (aunque no imposible). Por eso, cuando planeamos el viaje y vimos que Port Aventura nos quedaba justo a mitad de camino entre Alicante y nuestra casa decidimos hacer parada allí.
No les dijimos nada a los niños porque me arrepentí todos los días después de haberles dicho que íbamos a ir a Mallorca:
- Y a que hora podré quedar con mis amigos?.
- Y podré quedarme a dormir a casa de menganito?.
- Y si me invitan al cumple de pepanita, ¿podré ir? ¿y donde le compraré el regalo?.
- Y cuantos bañadores me tendré que llevar?
-Yyyyyyyyyyy

Todos los días, todos los días.
Así que ni se nos pasó por la cabeza decirles que íbamos a ir a Port Aventura, pero cuando el mayor vio donde paraba el coche (él, que ya había estado en el viaje de estudios) ató cabos.

La verdad es que el parque está muy bien. Si hubiera sido otro parque quizás no hubiéramos ido, pues los peques no pueden subirse a demasiadas cosas y nosotros tampoco si nos quedamos con ellos pero desde que abrieron la parte de Sesamo Street teníamos ganas de ir.

Tuvimos una mala experiencia nada más llegar. Pues como casi todos los padres de niños pequeños nos fuimos directos a Sesamo Street y estaba lleno, llenísimo de gente como por algún sitio había que empezar nos decidimos por unos aviocitos que sobrevolaban la zona con unos raíles. Tenía restricción de altura pero mis peques llegaban. El nº 4 por los pelos, pero llegaba. O eso pensé yo, porque después de hacer una hora de cola la señora sacó el metro mágico y de repente le faltaba un dedo (por otro lado solo un dedo, que ya les vale) y no le dejó subir.




A mi se me partía el alma de ver a mi chiquitín que después de hacer una hora de cola en lo primero que se va a subir no le dejan y además tiene que ver que papá y el nº 3 si se montan.
El niño no quería bajar de ninguna de las maneras y pa colmo es que no había peligro ninguno, estaba alto, sí, pero llevaban cinturones e iban con los papás.....por un dedo.
Me pareció fatal y super cruel hacerles eso (porque el mío no fue el único) después de hacer toda la cola. Tendrían que tener el metro bien regulado en la puerta.
Al final con una piruleta se le pasó el disgusto y a partir de ahí todo fue bien.
Nos fuimos de Sesamo Street y encontramos otras zonas infantiles apropiadas a sus alturas y mucho menos masificadas porque no son tan conocidas (había una que ni salía en el mapa).

Mientras los mayores se montaban  hacían cola para subirse a las otras atracciones y papá y yo tuvimos nuestro momento un poco antes del cierre y pudimos subirnos a las montañas rusas de moda. (Trepidantes).

Nos sorprendieron gratamente los espectáculos pues tienen mucho nivel y los hacen muy ameno. Me gustó especialmente el del oeste con los caballos.

El inconveniente principal fueron la cantidad de colas, lo normal eran dos horas o dos horas y media por atracción, que yo no hice pero que no te ponen ni una triste tele con la que pasar el tiempo.

Y hasta aquí nuestras vacaciones. Una vez llegados a casa nos tocó ponernos las pilas y empezar a preparar todo el material escolar para la vuelta al cole. Sobretodo para los mayores va a ser un año importante en centros nuevos. Espero que se integren bien y que pasen un buen año. Ya os iré contando.


jueves, septiembre 11, 2014

Manualidea: Árbol de verano.

Manualidades niños: Árbol de verano



Hacía tiempo que no teníamos una manualidea por aquí pero con el nuevo curso volvemos con nuevas ideas para que hagáis con vuestros peques.
Esta semana os traído el último árbol de las estaciones y hacemos un repaso a las otras tres.
Nosotros hemos aprendido un montón al hacerlas. No solo por su destreza al cortar o al pegar sino porque al tiempo que poníamos manzanitas en el árbol hablábamos de porque ocurren esas cosas o porque se caen las hojas en otoño o porque....

Espero que os guste y que lo pongáis en práctica. (Click en la imagen para acceder al paso a paso).


martes, septiembre 09, 2014

Tortura en Cartagena

Juro que cuando mi suegra nos soltó de golpe y sin avisar que se apuntaba con nosotros a ir a Cartagena me pareció una buena idea. Quieras que no era el cumpleaños de su nieto y y hacía tiempo que no veía a su hijo (al otro). Así estarían los tres juntos y podría disfrutar de ver soplar las velas a su nieto. Nosotros se lo poníamos fácil pues tenía sitio en el coche y solo tenía que comprar el billete en barco a Denia el mismo día que nosotros.
Mi marido me soltó después un "lo ha hecho a traición" que en ese momento no entendí y que después me hacía volver una y otra vez al momento en el que aceptamos llevarla.
Vaya por delante de que yo me llevo muy bien con mi suegra, que realmente le tengo mucho cariño y que me gusta mucho que venga a vernos (casi tanto como lo que me gusta después que se vuelva a ir a su casa). La verdad es que yo el aguante y la paciencia los tengo racionados y con ella me dura nada más y nada menos que CINCO días (los tengo contados). A partir de ahí empiezan a sentarme mal sus comentarios, me molesta todo lo que dice, que me rectifique en todo y hasta que se apodere del mando.
Por otro lado acabábamos de terminar nuestras vacaciones en Mallorca, en las cuales pasamos dos semanas durmiendo en su casa. La veíamos tooooooodos los días, muchos de ellos comíamos y/o cenábamos con ella, con lo que mi límite de cinco días estaba más que sobrepasado.

Yo pensé, ilusa de mi que ella estaría un poco más o menos hasta la moña de nosotros y de los niños (que para una persona que no le gustan los niños entiendo yo que los míos son cuanto menos escandalosos y pesados, que le vamos a hacer, son así, son niños) y que ella lo que quería en realidad era aprovechar la oportunidad que le estábamos poniendo a huevo de llevarla a ver a su hijo y a su nieto.
Pero nada más lejos de la realidad y dos días después no sabía si tirarla por un puente o tirarme yo directamente. Sobrevivimos por los pelos.

El caso es que al llegar a Cartagena su maravilloso hijo (mi marido no, el otro) que es más raro que un perro verde se desentendió un poco bastante de nosotros. A nosotros nos dio un poco igual (y a mi nos os cuento como me resbaló) total, hacíamos nosotros nuestros planes y punto pero la consecuencia fue que mi suegra en vez de quedarse con él se venía con nosotros no sin antes quejarse mil veces del sitio, el calor, o que se yo.
Yo no entendía muy bien porque no se quedaba con mi cuñado y me quejaba de todos mis males y desgracias a mi marido que el pobre no podía más.
Tres o cuatro desplantes por parte de mi cuñado más tarde yo decidí que le dieran morcilla al niño pero mi marido aún lo justificaba diciendo que es que él era así mientras a mi me salía humo por las orejas.
Que si él es así yo soy asá, que a mi no me va a volver a tratar así porque no le voy a volver a dar la oportunidad pero lo que no se es porque su madre o mi marido se lo permiten....es que el es así, tócate las narices. (Y me tocó bronca con mi marido de regalo).



Soplamos las velas de mi sobrino por casualidad con una tarta recién comprada en la parte de atrás de la tienda donde trabaja su madre. No le habían preparado ni fiesta.
La guinda fue cuando mi suegra se dio cuenta que nosotros ya hacíamos planes sin contar con él entre otras cosas porque él no nos llamaba y nos ponía excusas para quedar pidió explicaciones y cuando yo, con la sutileza y la mano izquierda que me caracteriza (o sea cero) le dije que parecía que estaba claro que el no quería quedar con nosotros se nos puso a llorar en mitad del restaurante como chantaje emocional.
Al final mi marido tuvo que llamarle allí mismo y quedar con él para ir a la tienda donde trabajaba la mujer (que no él) y que mi suegra (bueno, y nosotros) nos pudiéramos despedir del niño. Pero el niño no estaba allí, lo habían dejado solo en casa (flipa) y a la media hora de estar allí y que no nos hizo ni caso (a mi ni me saludó, pero es que a su madre la tenía allí aparcada pero....como él es así....) y decidí que me iba al hotel y si hacía falta me iba andando.

Así acabaron mis aventuras en Cartagena, a puntito de cometer un cuñacidio y de tirar a mi suegra por un puente, discutiendo con mi marido porque por mucho que me lo explique no entiendo porque se dejan tratar así por el niñato ese. En el momento en que dejamos a mi suegra en el aeropuerto juro que volví a respirar.

A todo esto Cartagena es muy bonita.. Creo que me hubiera gustado más si hubiéramos ido en otra época del año porque hacía un calor que te mueres y por poco nos fundimos ahí mismo pero me gustó el puerto y las vistas del castillo.

Para los niños no vimos demasiado que hacer (tampoco nos informamos demasiado porque en teoría íbamos a estar con la familia) y en tres días tampoco nos daba tiempo para mucho pero por lo menos pudimos ir a la Manga del Mar Menor y bañarnos en los dos lados. Es un concepto curioso.

Con los niños me gustó más el lado de la manga porque el agua no les cubre, apenas hay olas y el agua está calentita, pero por el otro hay muchos barcos amarrados muy cerca y había muchas medusas (que no parecía peligrosas porque la gente no se alarmaba pero no mola).
El otro lado, el del mediterráneo ya lo conocemos bien, jejeje.

Quizás en otra ocasión y en otras circunstancias pueda sacarle más jugo a esta ciudad que seguro que tiene mucho que ofrecer.


Solo nos falta la tercera parte de nuestro viaje. La parada que hicimos por sorpresa en Port Aventura (porque nos quedaba a mitad de camino y total había que parar en algún sitio) pero de la quelos niños no sabían nada.


lunes, septiembre 08, 2014

El click de la semana: La vuelta al cole


La foto de la semana es sin duda esta: El primer día de clase del niño nº 3 (porque fue el primero en empezar el cole y el que más ganas tenía). 
Desde entonces estamos cuadrando horarios, acostumbrandonos a madrugar y a levantarnos al mismo tiempo que el sol.
Es dura la vuelta al cole (mucho, mucho). Yo, sin ir más lejos estoy hecha polvo (los niños también) pero también es emocionante descubrir la nueva clase, conocer a la nueva profe y reencontrarte con los compañeros. 

Ya sabéis que si queréis seguirme podéis hacerlo a través de instagram. 

viernes, septiembre 05, 2014

Volvemos a la carga!!!

Parecía que no iba a llegar nunca el día pero hemos sobrevivido por los pelos hasta el primer día de cole y ya los tengo por fin a todos colocados.
Así que ya vuelvo a estar por aquí. Me gustaría decir que con un montón de proyectos, de novedades y con las pilas bien puestas pero la verdad es que estoy un poco oxidada, que todo hay que decirlo, que mis dedos no van a las teclas que quiero y me da una pereza enorme moverme, pero os he echado de menos y tengo muchas cosas que contaros.

Supongo que lo mejor es empezar por el principio y contaros nuestras vacaciones que este año han sido un poco más singulares que otros años.
Podemos dividirlas en tres partes.
La primera es Mallorca, por supuesto, donde pasamos dos semanas empapados de amigos, de calorcito, de risas, de sal, de siestas, y de tertulias largas y extendidas con nuestra gente.
La segunda fue una escapada rápida y veloz a Cartagena, donde vive mi cuñado aprovechando las fechas en las que cumplía años mi sobrino. El resumen de nuestra estancia por allí fue cuanto menos una tortura, ya os explicaré porque, jejeje.
Y la tercera parte fue una paradita casualmente estratégica  y por sorpresa a Port Aventura y que nos dejo con un buen sabor de boca para volver al hogar (que nos hacía mucha falta después de lo de Cartagena).

Llegamos a nuestra isla a finales de julio y por separado (papá y nuestro coche por un lado en barco y yo con toda la maxiprole en avión por otro). Solemos ser muy previsores pero en esta ocasión no nos dio tiempo a encontrar camarote para todos en el trayecto de ida en barco que encima se hace de noche y no me atrevía a meter a los peques a dormir en una butaca. Así que todos en avión.

El trayecto fue bien a pesar de ser el primero que hacía con Ryanair y que todo el mundo me mete mucho miedo. Solo me llevé una bolsa con los pijamas, cepillos de dientes y entretenimiento diverso para todos en el avión y aeropuerto.
Al día siguiente con la llegada de papá con nuestro coche y nuestro equipaje empezaban nuestras vacaciones de verdad.

Y lo dicho, muchas cenas con amigos, comidas con familiares, muchas buenas noticias en general, mucho "cuanto has crecido" (que no me decían a mi, sino a mis hijos, jajaja), algún que otro baño en el mar (porque aunque parezca mentira la playa no nos encanta si no es para ver el atardecer y mojarnos los pies en primavera), muchos intentos de que el nº 3 se quitara los manguitos de una vez, y un crecimiento sorprendente de embarazos en nuestro grupo que me alegra muchísimo, pero que a la vez me entristece no poder estar más cerca de esas barrigotas y el mejor daikiri de fresas que he probado en mi vida y que todavía se me saltan las lágrimas cuando pienso en él.

Normalmente cuando vamos a Mallorca acabamos estresados por la vorágine de querer ver a todo el mundo, de hacer planes con todo el mundo, de cuadrar la hora que hemos quedado para cenar con recoger al nº 1 de quedar con sus amigos y a la nº 2 del cumpleaños de una amiga. Un caos!!!.

Este año no se muy bien porque hemos ido un poco más relajados, nos lo hemos tomado de otra manera y hemos ido más en plan relax.....nos ha sentado muy bien, como podéis imaginar.

Que pena que todo mi relax se fue a la mierda en cuanto puse un pie en el barco para ir hacia Cartagena...otro día os cuento.





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